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31.7.25

Diez años

Es 30 de julio de 2015 y te estás graduando de la universidad. Eres oficialmente licenciada en Humanidades y lenguas extranjeras. Hace dos meses atrás celebraste tatuándote por primera vez. Pero, hey, no va a ser la última. Diez años después ya vas a tener 6 tatuajes. Te lo voy a contar, que soy tú pero diez años después.

Voy a empezar por tu grado y el hecho de que no hayas querido invitar a tu papá. Todavía entiendo tu pensar, todavía lo comparto. Tu estúpido novio hizo más por siquiera alimentarte y mantenerte viva que tu propio papá y creías que él se merecía esa invitación. Pero ir a la universidad y graduarte (algo que ninguno de tus padres pudo hacer) es un logro que los sanaba a ellos también. Hay mucho sacrificio detrás, en esa generación y la anterior para que tú puedas tener una carrera universitaria y vivir de ello. No se trataba de reconocerles a ellos lo que hicieron por ti y la universidad (porque muy bien sabes que todo lo hiciste tú, hasta pagarte los semestres y becarte) Graduarte es sin duda TU logro, pero tener una generación de hijos profesionales que no van a pasar hambre y escasez es su logro. 

Siento mucho que la gente de tu vida en ese momento (incluyendo al mismísimo estúpido novio ese) no le hayan dado el valor y la importancia que significaba este logro en tu vida y que una vez más te hicieron sentir que era cualquier cosa que cualquiera hubiera podido hacer fácilmente. (Por ejemplo, te cuento que tu hermana menor está estudiando la misma carrera que tú pero en otra universidad QUE TÚ LE ESTÁS PAGANDO porque ella no pudo entrar a la universidad pública, porque NO, los cupos de la U. pública no los regalan, TE LOS GANAS, y graduarse a exactamente los 10 semestres como tú lo hiciste sólo lo hicieron tú y otras dos compañeras del cohorte que entró a primer semestre en 2010)

Fue una mierda que la gente de tu vida ese día actuara como si no hubiera pasado nada grande y que la excusa de siempre (muy sutil, por cierto) fuera que no había plata para celebrar. Lo siento. Ojalá no hubieras sentido eso ese día. Quiero que sepas algo desde ya - el valor, el amor, no se mide en dinero. Quien te quiere te lo va a demostrar con actos, no regalos, con gestos, no objetos. Va a ser una lección muy difícil de entender, porque vienes de una familia de escasez, que cree que le falta algo, todo el puto tiempo, pero es una lección que llegará a tu vida cuando estés lista, que es de hecho muchos años después de haberte casado. Ay, sí. Te casas, pero espera que me adelanté dos años. Seguimos en el 2015.

Vas a saber esto muy pronto, obviamente pues lo estás planeando, pero sí fue muy bueno que te hayas regalado un viaje a la ciudad que más querías, sola. Sí, es verdad que estuviste con tu ex (en todos los sentidos de la palabra) pero necesitabas verla y saber que debías dejarla ir. Tu obsesión por amores que no pueden ser, o amores que tienen que esperar puede alimentar un futuro inexistente y alejarte del presente (como fue el que no te das cuenta de los millones de RED FLAGS en tu relación en ese momento) El viaje no sólo significó una celebración por una meta alcanzada. El valor que tiene este viaje te centra en la prioridad de tu vida - tú. El día de tu viaje, una persona en tu familia va a morir y sientes que te obligan a quedarte a su funeral. Es la primera vez (de tantas ya) que le vas a decir a tu familia que no. Que sólo las personas que importan merecen tu tiempo, merecen que detengas tu vida por ir a celebrar la de ellos. Ya eres la oveja negra de la familia, no hay diferencia alguna y lo sabes. Te felicito por eso.

Vas a buscar trabajo por lo alto porque sabes que todo el sacrificio en tu universidad no era por migajas de salario en un colegio cualquiera. Porque estuviste tan cerca de renunciar a esta profesión cuando te tocaron las prácticas pedagógicas y tuviste que redireccionar tu visión. Tenías muy claro que ibas a ser la mejor profesora que pudieras ser, pero no por poco. No sin valorarte. La cosa aquí es que tú todavía no sabes que estás en busca de eso - valor y reconocimiento. Pero me alegra tanto saber que lo hiciste, así no supieras por qué. Entras a trabajar en septiembre y es un buen trabajo. Un colegio ridículo de dueños ridículos pero es tu primer trabajo y te abre un espacio a un mundo que no sabías podía ser tuyo también. No sabes cuánto te mereces eso y más. Eres tan del putas, que te dan la coordinación de tu sección en el segundo año. No tienes idea que eso es importante y empieza a marcar algo que la gente ve en tí que todavía te cuesta tanto ver. Vas a trabajar allí hasta junio de 2017 porque te preparas para irte del país. 

Pero otra vez me adelanté. El trabajo no sólo te da dinero que antes no tenías disponible. También te da opciones de pensarte un futuro (que no es fácil, no sabes pensar en el futuro) Por ejemplo, todavía no lo sabes, pero tienes un trastorno depresivo que te acompaña constantemente y justo al entrar a este nuevo trabajo empiezan a aparecer los síntomas otra vez. Curiosamente aquí piensas que algo está mal en tu vida (SI TU RELACIÓN CON ESE ESTUPIDO) y empiezas a buscar cambios. Cambio - tu palabra favorita. Y en medio de esos cambios suceden muchas cosas con una carga energética tan fuerte que no queda nada más que agradecerte por haber impulsado todo eso. Primero, quieres cambios en tu relación y pides más, y pides una pareja que te dé la relación que tú quieres. Le pides al universo con un pajazo mental de que eso va a ser a tu actual pareja se vuelva así. Thank god it didn't work that way. La vida va a hacer que la persona que quiere y puede darte la relación que tú quieres entre a trabajar contigo. Le vas a conocer en mayo de 2016.

También le pides al universo por más cosas que te hagan sentir vida, como viajar en bicicleta como lo hiciste a final de año 2015. Y te cuento que ese ha sido uno de los deseos más importantes de tu vida, porque la bicicleta va a ser un instrumento importantísimo en tu vida y te vas a sentir siempre muy viva sobre ella. Ese deseo de viajar en bici (por más ridículo y suicida que haya sido ese primer viaje) te va a hacer algo que JAMÁS habrías soñado. Hoy, diez años después, te puedo decir que has viajado en bicicleta por Kazajistán, Tailandia, Camboya, Malasia, Vietnam... y que tienes todavía varios viajes en planes para este y el próximo año. No tienes una sino dos bicicletas y tu esposo viaja contigo y puede que ahora ame el ciclismo incluso más que tú.

Como te dije, en tu trabajo vas a conocer a quien es tu esposo hoy y el camino a casarte con él no es nada fácil. La estúpida relación abierta de tu estúpido ex (que también decía que era poliamorosa porque él ni sabía y no quería comprometerse, básicamente) te da la oportunidad de aventurarte con tu esposo. Pasan por mucha, pero mucha mierda y por alguna razón ustedes insisten porque creen que es algo especial (bueno, siguen casados, o sea que sí tenían razón) pero él es quien se va a Kazajistán. Claro, te duele el corazón pero también te abre los ojos. Créeme, sin él, no ves todas las RED FLAGS que hay en tu relación con el estúpido de tu ex. Terminan esa relación y te vas a vivir SOLA. Cuando creías y te había hecho creer que no podías, te vas SOLA y vives los mejores 8 meses en soledad. Es raro porque es como si estuvieras soltera, pero no lo estás. Estás en una relación a distancia con quien es tu esposo porque él ya está en Kazajistán. Y tú te vas a vivir con él en octubre de 2017. 

Antes de viajar afuera del país construyes una relación mejor con tu papá. Tal vez la relación que tanto querías y le pedías al universo poder construir. Es bonita y te puedo decir que valió la pena vivirla, porque al menos tienes el recuerdo de algo que pudo ser mientras él lo permitió, mientras él hacia su lovebombing porque le convenía y estaba orgulloso de ti, pero no por tus logros, sino porque tú eres una extensión de él y lo que tú haces, él se lo atribuye a sí mismo. Mira, te lo digo porque al menos lo intentaste, de verdad te diste la oportunidad de tener una relación con tu papá y no vas a morir con esa duda. Luego en el 2020 vas a aprender que él tiene rasgos narcisistas y que mucho, pero mucho del dolor que cargas a cuestas es un dolor que él te enseño a vivir. Una autoestima que él se encargó de dañar, pero ojo, nunca destruir porque tú tienes los pedazos aún y te puedes reconstruir de a poco después. Entiendes que todo el ruido que hay en tu cabeza es parte de haber sido criada por un padre como él, que aunque ausente, te dañó lo suficiente para dejar su marca. En medio de tu proceso terapéutico vas aprender a distinguir su dolor de tu dolor. Entiendes mejor tu trauma e incluso, entiendes el suyo. Jamás vas a verlo a él tan vulnerable como ahora. Y en medio de navegar tu dolor, hasta te diagnostican Trastorno Límite de la personalidad y por un tiempo a ti y a tu psicóloga les suena ese diagnóstico porque te describe tan perfecto. Pero luego vas a descubrir que ese no es tu diagnóstico, que hay una cosa en inglés CPTSD que te describe muchísimo mejor y que de pronto, tal vez hay otro diagnóstico. No te puedo contar más porque ni yo misma, en el 2025 tengo la respuesta. Volvamos al 2017.

Vives en Kazajistán del 2017 al 2020. Estar tan lejos de todo te hace ocuparte mucho de ti misma por fin, y le prestas más atención a la depresión. Te toca ir a terapia porque finalmente te das cuenta que no puedes sola, que no deberías pasar por esto sola. Y estás en una relación que no es tóxica, que te abre un espacio sano. Un espacio que te incomoda mucho porque no sabías que se podía vivir con tanta paz. Solo estando afuera te das cuenta de lo caótica que es en realidad tu familia y con cuanta ansiedad han vivido todos. Te das cuenta de tu propia ansiedad. Es un trabajo muy duro, pero te da muchísimos aprendizajes que te van a cambiar la vida. Ahí mismo te das cuenta por qué tu graduación es tan importante. Porque la persona que estaba estudiando, la persona que vivía en un cuarto en medio de una depresión y ansiedad, y sacaba su carrera universitaria por delante, si fuera otro humano tal vez no lo hubiera logrado. No te das cuenta, pero empiezas a entender que los niveles de resiliencia que manejas son absurdos. Te merecías más reconocimiento pero sobre todo viniendo de ti misma. La terapia te va ayudar con eso. 

Viviendo en Kazajistán tienes la oportunidad de viajar por el mundo. Conoces Tailandia (primera visita de tantas! y aprendes a bucear alli!), Rusia (vas al fucking Mundial del 2018) Türkiye, Paises Bajos, Curacao, Cuba, Hong Kong, Filipinas, Vietnam (donde se dio otro quiebre importante), Camboya, Francia (lloras como una idiota en París porque te das cuenta que creías que jamás ibas a ir) y al volver a Colombia de visita, tu esposo oficialmente te pide matrimonio. Será la historia que siempre le contarán a los amigos que hacen por el mundo.

Te vas de Kazajistán en agosto del 2020 porque hay una pandemia y estás cansada de vivir allá. Oh sí, HAY UNA PANDEMIA, pero ese fenómeno es mundial así que no tengo que contar mucho aquí. Te vienes al sudeste asiático porque en el verano que fuiste se abre la opción de volver y vivir en el trópico. Empezaste a vivir acá en el 2020 y aunque habías empezado en un rol muy pequeño en el nuevo trabajo porque la depresión te pegó muy duro, luego empiezas a pedir más espacio, empiezas a pedir más. A veces, así no quieras, parece que insistes en dar más, ser más, pedir más. Y vuelves a entender por qué las posiciones de liderazgo te han llamado toda la vida. Por qué sin que nadie te lo pidiera tú te animaste a ser la coordinadora de educación para Bogotá en UTPMP, o por qué sin que tú lo pidieras, en tu trabajo de colegio internacional te piden asumir cargos de liderazgo porque te quieren ahí y en un equipo de 8 personas eres la única latina. Claro, esto no viene con flores, pues así como en Colombia y esa pequeña coordinación que te dio una crisis que ojalá alguien te hubiera podido acompañar, también acá te dan crisis. Luego vas a aprender que cuando asumes tu poder se despierta un trauma en ti y te da miedo, y te congelas, y no quieres continuar. Perdón, pero todavía no sé decirte cómo superar esto. Tal vez porque hasta tan hace poco te has dado cuenta de este patrón que hasta ahora estamos aprendiendo de ello. 

Y entre las cosas que creíste que no podías cambiar estaba el de tu gata, que tu ex mató un año atrás. Claro, ese evento tan traumático no lo vas a cambiar, pero la idea de que no mereces mascotas porque aún te culpabas de que EL tomara la decisión de matar a tu gata, esa idea es una a la que le vas a poder decir adiós. Es un honor decirte que desde el 2021, justamente en tu cumpleaños, tu esposo te regala no uno, sino dos gatos. Te dan el amor gatuno más hermoso y te dijeron desde el primer día que no era tu culpa. Ellos, incluyendo a tu esposo, te han ayudado a sanar esa herida con mucho, pero mucho amor peludito. De hecho, uno de tus nuevos tatuajes son ellos dos, junto a las huellitas de Tabby, que vivirá en tu recuerdo por siempre pero por la enseñanza que te dejó. 

Cuando las cosas parecen estar bien te das el espacio de seguir escarbando y trabajando en lo que está mal, y allá en el 2024 en una presentación que quisiste dar sobre bisexualidad te das cuenta que una gran herida en tu identidad es nunca haber salido oficialmente del clóset como bisexual, porque le restaste importancia a este aspecto tan importante de tu ser. Así que el día de tu presentación sales del closet como mujer bisexual y te aventuras a presentarte no sólo una sino dos veces y empiezas a vivir una vida muchísima más auténtica. Incluso tus estudiantes saben que eres bisexual. Les brindas un espacio seguro a ellos también. Aprendes, aunque te dé miedo a darle espacios seguros a otros porque no sabes lo que es tener uno. Digo, no sabes en el 2015, pero lo vas a ver más claro en el 2025.

En este nuevo país, trabajo y familia, tienes nuevas oportunidades. Conoces Malasia, Luxemburgo, Bélgica, un poquito de Alemania, Emiratos Arabes e Indonesia, otra vez Países Bajos y Francia (sí, otra vez!) y empiezan los viajes en bicicleta que te mencioné antes. Estás en un trabajo que también te brinda la oportunidad de viajar y conoces The Hague y Seoul. Pero en ese último viaje te da uno de los peores ataques de ansiedad, los pensamientos suicidas (a los que ya les prestas atención para trabajarlos) se vuelven incontrolables. Todavía estás superando ese episodio y estás empezando un medicamento por primera vez a ver si estos episodios cíclicos no son tan dañinos. Sigues demostrando mucha resiliencia, créeme. Tal vez esto es algo que no quieres leer y saber que pasa, pero estás trabajando muchísimo por esto.

Tienes un esposo amoroso que te brinda un espacio seguro para ser y vivir estos momentos. Y sí, lastimosamente esto no es algo que descubres instantáneamente y valoras. Hay todavía tantos patrones arraigados que no ves cuando algo tan bonito está ahí. Te has acostumbrado al mal trato que no tienes los lentes puestos para ver cuando la gente no es como tu familia, que no te celebra la graduación como hace 10 años. Das muchas cosas por hechas pero aún así trabajas para mejorar. Tanto que también vas a empezar terapia de parejas con tu esposo, por eso es que te empiezas a dar cuenta de estas cosas. Sí, todavía te toma tiempo, pero hey, tienes 32 años y no sabías que ibas a llegar tan lejos. Tú tampoco sabías cómo celebrarte la graduación porque no sabías cómo carajos lo habías logrado. Parecía que la vida jugaba en tu contra. Te entiendo, te habías rendido hace un tiempo.

No te rindas más. Mira todo lo que vas a crecer en los próximos diez años. Believe, you haven't been happier.

8.8.20

Positivo para Covid-19

 Está claro que para final de este año, todos vamos a tener a un familiar, un amigo, un conocido afectado por el nuevo coronavirus. Si usted todavía no lo tiene, le doy la bienvenida. Dí positivo para Covid-19.

Teníamos que planear cómo conseguir las visas de trabajo para nuestro nuevo destino. Desde febrero teníamos trabajo nuevo pero el nuevo coronavirus estaba logrando lo que esta generación y la enterior no había visto. SE PARÓ TODO, y desde entonces no sabíamos qué ibamos a hacer. Sólo sabíamos que nuestros nuevos empleadores nos esperaban en Agosto y que entendían la situación. Nunca cancelaron los contratos, nunca se detuvieron. Sabían que de alguna u otra manera, sus nuevos profesores llegarían. 

Era junio y todavía todo parecía cerrado, las opciones se veían reducidas o simplemente no se veían. Pero en un día todo cambió y nos enteramos que otra mujer necesitaba salir de aquí también hacia el mismo colegio al que ibamos. En menos de tres días ella consigue los contactos para poder procesar la visa de manera remota, simplemente enviando nuestros pasaportes, y tomamos la decisión de hacer el envio juntos.

Había una nueva luz. Se acababa junio y la mejor opción era viajar a la ciudad más grande del país y procesar todo desde allí. No quedarnos en el pueblo en el que vivíamos en el momento justo en que el presidente anunciaba una nueva cuarentena que empezaría el 5 de julio y del que desconociamos los detalles. ¿Habrán vuelos nacionales, internacionales? ¿Podremos salir a montar bici? ¿Estarán todos los negocios cerrados de nuevo? ¿Sólo farmacias y supermercados abiertos? ¿Toque de queda? ¿Quéeee por el amor de dios, quéeee?

Tenía mucho miedo de emprender este viaje, sobretodo porque sabíamos que desde que los vuelos internacionales empezaron, muchos países y aerolíneas en general pedían un certificado negativo del covid-19 y que ir a la ciudad con más casos de contagio era un peligro de por sí. Pero estos miedos quedaron reducidos a nada cuando un día golpean a la puerta de nuestro apartamento y dos enfermeras con trajes de bioseguridad entran y nos piden que nos tomemos un PCR gratis por "prevención" para luego enterarnos que en realidad sólo testeaban gratis a residentes de edificios en donde ya se conocían casos positivos y sólo debían confirmar cuántos más habían allí... Creemos claro, que estos resultados fueron negativos porque no volvimos a saber nada de esa prueba, nadie llegó a casa a ponernos en cuarentena ni a encerrarnos con candado y sabrá Dios qué más (porque pasó con muchas otras personas)

En fin, huirle al virus ya no era una opción porque si no lo estás buscando tú, él llega a ti. Así que con esta información decidimos emprender el viaje. Y entendiendo que venía una nueva cuarentena, todo parecía contrareloj para poder salir del pueblo en el que vivimos 4-3 años. Empezó la semana de empacarlo todo y salir. Estuve bajo mucha presión y estrés, lo normal en una mudanza, ¿verdad? y además tuve una infección cutánea en la espalda que no me dejaba dormir así que estuve afectada tanto emocional como físicamente en la última semana de junio asegurándome que la mudanza se diera, y llegaramos bien a la nueva ciudad...

Nos vimos con nuestros amigos sudafricanos un par de veces, sabiendo que era nuestra despedida. Cenamos en su casa, montamos bicicleta otro día y almorzamos el último. Nuestra amiga se queja de algún dolor de algo y me da miedo que sea el virus, pero ella dice que tal vez es el vino que tomamos el día de la cena. Sí, tal vez es eso. Dejemos la paranoia, por Dios...

Salimos el 4 de julio y llegamos el domingo 5 a Almaty en horas de la madrugada. Estamos cansados de una semana de estrés y decidimos no movemos en todo el día. No queremos hacer nada, nos duele el cuerpo (claro, estuvimos tres días en el suelo empacando una vida entera...) estamos nerviosos porque no sabemos cómo sea el proceso de la visa, etc. No es nada más, nos decimos. Sólo nos vemos con nuestra nueva amiga para hacer el envio de los pasaportes y esperar a que lleguen con la visa.

Yo decido retomar mi rutina de ejercicios el lunes 6 de julio, como venía haciendo en mi casa. Lunes, miércoles y viernes de ejercicio y martes y jueves de yoga. 

No puedo. 15 minutos de ejercicio me quitan el aire de los pulmones. Me duele hasta el alma, no puedo hacer ejercicio, mucho menos estirar siquiera. Me asusto. Maldita sea, ¿será un sintoma de este coronavirus? ¿será que simplemente estoy muy cansada? ¿será la diferencia de altitud entre las ciudades? Quiero creer todo, menos que estoy enferma. Excepto que lo estoy. Lo estamos. Mi esposo y yo presentamos sintomas de gripa. Nuestros amigos sudafricanos reportan que también están enfermos, tienen fiebre. Empieza el miedo. Esto es el virus, todos nos enfermamos...

Tal vez dos días después no puedo sentir sabores. La comida no sabe a nada, mi perfume no huele a nada, el acondicionador que huele delicioso y se siente en toda la ducha ahora... ahora no huele a nada tampoco. Se me va el olfato y el gusto. A mí esposo no. Y recurro a él para que me diga a que sabe todo, a que huele todo. Me asusto. No quiero salir y si salimos, no quiero quitarme el tapabocas ni para cuando tomo algo. Desinfecto todo más de la cuenta. Tengo miedo de estar enferma y peor, de enfermar a otros. Pero mi cabeza crea fantasías y quiere creer que siempre he perdido el olfato y el gusto cuando me da gripa, ¿en serio? no puedo recordar la última vez... no puedo... 

Viene otra amiga a pasar sus vacaciones con nosotros. Basicamente todos estamos de vacaciones aquí, encerrados. Ella había presentado sintomas de alguna u otra manera después de otra visita así que existe la sospecha de que todos (los sudafricanos, la australiana y los colombianos) estuvieramos ya contagiados con el coronavirus. Pero, ¿cómo saberlo?... Los sintomas más obvios son los míos, no todos pierden el olfato y el gusto... pero no todos lo aceptan, nadie dice nada, nadie quiere decirlo en voz alta, es la verdad.

Poco a poco recupero los sentidos. Me toma un buen tiempo, y mi amiga australiana siempre me pregunta porque ella, en su mente, va haciendo un seguimiento y un registro. Luego vienen nuestros amigos sudafricanos porque ya por fin su vuelo de repatriación va a salir y es desde esta ciudad. ¡Qué alegría, ya podrán volver a su hogar! Pero se les nota los nervios, tienen que tomarse la prueba del virus y no dejan de preguntar por nuestros sintomas, por fechas, por todo. Pero su prueba sale negativa y después de tanto estrés y de rogarle a sus respectivas embajadas logran salir de regreso a casa.

Ahora faltamos nosotros. En menos de una semana sale nuestro vuelo también y mientras la visita de ellos, llegan nuestras visas. ¡Estamos listos! Excepto que es finales de julio y las aerolíneas y los gobiernos cambian todo el tiempo sus regulaciones. No, ahora no podemos salir, el vuelo está restringido solo para ciudadanos coreanos. Vuelve el estrés, cambiar vuelos, buscar una ruta que cuadre con los tiempos de entrega del test PCR, que cuadre entre ellos, que implique pocas horas, etc.

Y dos días después tenemos una nueva ruta, nos enteramos de una nueva regulación y sabemos que debemos ir sólo a una clínica coreana autorizada a tomar la prueba. Bueno, entre todo lo malo pasa algo bueno y  nos preparamos para ir el martes. Falta tan poco, ya casi.

Excepto que no. Nuestros amigos sudafricanos, nuestra nueva amiga local, mi esposo y más adelante nuestra amiga australiana testean negativo. Excepto yo. Positivo para COVID-19.

¿Qué sigue en esta historia? No lo sé. Van dos vuelos cancelados. Vamos a nuestra tercera compra de tiquetes. ¿Y yo? Totalmente agotada. Mi mayor miedo era este y se manifestó. ¿Qué puedo decir? Tengo muchos miedos. ¿Contagié a alguien? Estaba tan preocupada por contagiarme que fui muy cuidadosa y quiero creer que todo lo que hice para protegerme a mi misma haya sido suficiente para haber protegido a los demás de mi. Y sí, no dejo de pensar que pude haber hecho más. Que debí creerme desde un inicio que estaba enferma, que ya es un síntoma covid el perder esos sentidos. Que debí tantas, tantísimas cosas.

Hoy me siento mejor. Hoy escribo esto sin llorar, sin juzgarme, sin odiarme como si todo, absolutamente todo fuera mi culpa. Todos mis amigos están bien, yo estoy bien. Desde el 20 de julio retomé mi rutina de ejercicios y me sentí bien. Monté bicicleta en montaña y mis pulmones respondieron de maravilla. Estoy viva y si no entiendo que eso es lo más importante de este 2020, estoy jodida. 

Tengo una red de ayuda y apoyo. Tengo a mi psicóloga y me quedo con lo que me dijo en la última sesión después de enterarnos de todo esto: "te tienes a ti misma, te cuidas y te estás dando el valor y la importancia que te mereces o si no no hubieras pedido esta cita conmigo hoy"

Estoy viva y pronto será negativo

13.3.19

update

Celebré mi cumpleaños este fin de semana en Astaná, la capital. Y fue una locura. No tuve un momento de revelación como el año pasado, ni hubo nadie en el bar al que fuimos esperando a decirme lo que tenía que escuchar. Creo que todo lo que pasó me dio la oportunidad para reflexionar.


Después de escribir para cumpleaños aquí, no pensé que faltara algo más por agregar, pero este fin de semana fue único. Tener en mi mesa a una griega, australiana, un jordano, dos sudafricanos, seis colombianos, un inglés-egipcio y una alemana que como excusa para estar utilizan mi cumpleaños es simplemente genial.

Colombianos, sudafricanos y australiana. El combo.

Hoy desperté pensando que por fuera de mi círculo familiar, nadie más celebró por mí. Y está súper bien. Dejar de pensar que las cosas deberían ser de una sola manera es muy sano. Siempre hay sorpresas y no decepciones.

Durante este fin de semana pasé del sentirme sumamente deprimida (sigo culpando el invierno) a estar en éxtasis y felicidad total. Sí, seguro fueron los litros de alcohol que hubo, why not? Definitivamente cualquier excusa para estar bien es válida.

Y en cierta forma refuerza lo que llevo pensando hace mucho (y sintiendo): no vine a otra cosa sino a ser feliz. Por ejemplo, hace muchos años, durante mi dieta vegetariana + momento económico crítico, optaba por comer poco (para pagar menos). Y aún así en muchas ocasiones no tuve que pagar por mi comida, la gente a mi alrededor me invitaba. Y es algo que sigue, no importa en este momento cuanto dinero tengo en mi cuenta bancaria (que ni yo puedo creerlo), la gente le encanta pagar por mí... ¡y a mí también me encanta!

Una de las tantas rondas de shots que quise pagar y no dejaron.

Es como si la vida me dijera que el dinero nunca va a ser una excusa para ser feliz. Va a faltar o va a sobrar, pero jamás se mete en el camino de mi felicidad.

YMCA 

Y así quiero seguir: con la mente en alto y la certeza de que no hay otra cosa que ser, sino ser feliz.




6.3.19

030319

Cumplí años el domingo. Recordé que hace 6 años también cumplí un domingo y fue totalmente una miseria y que me dije a mi misma que el peor día para cumplir años era ese - un domingo.

Ahora al otro lado del mundo tengo, claro, una idea totalmente diferente. Y no es porque cambiara de coordinadas y con ello las percepciones o ideas que tengo de la vida. De hecho creo que ya no tengo muchas ideas.

Sé que soy una culicagada de 26 años ahora pero me siento cansada de intentar, siquiera de intentar probar que puedo tener la razón. Que mis ideas están bien. ¿Por qué sólo mis ideas? Nah, no se puede con eso. Somos tantos, pero tantos seres humanos que ya sé que ninguno está en lo correcto. Lo mejor es pensar que todos estamos "mal" y que tenemos mucho por aprender cada día. Mirar cada día con humildad y dormir sintiendo que falta mucho pero hoy, gracias a Dios, al universo o a la energía cósmica tuvimos la oportunidad de saber una gota más del océano de ideas que este mundo tiene. De crecer y evolucionar.

Así que no, no tengo muchas ideas, sólo una y pienso quedarme con ella hasta que algo nuevo venga y me sorprenda. Porque esa es la clave también. Dejarse sorprender. Planear, saber para donde queremos ir pero no sufrir cuando la vida tiene otro plan. La vida sabe más que nosotros sobre lo que necesitamos.

Por esto estoy en Asia y no en Europa, por ejemplo. Por eso es que ahora mismo me siento deprimida y aburrida con este puto invierno de 6 meses y al mismo tiempo me sorprende y me alegra saber que ahora mis cumpleaños tienen muchos plus y muchos minus. Hay nieve, por ejemplo. Y a diferencia de hace 6 años, no puedo salir en bicicleta a celebrar. Estoy sin mi familia, pero esta vez todos se reunen en torno a mi, a celebrar un año más de vida vía skype y no a ignorarme... como hace 6 años.

La vida cambia, todo el puto tiempo (perdón, es que sin el puto no suena tan chévere) y cambia porque nosotros cambiamos constantemente. Y es maravilloso. Creo que lo olvidamos, creo que nos dejamos llenar de la energía de quienes no quieren cambiar, no sé.

Creo que cambiamos porque todo el tiempo estamos creando esto. Y tal vez nos amargamos porque se nos olvida. Y no quiero olvidar. Este es mi deseo de cumpleaños: deseo recordar que este momento, este segundo ha sido creado por mi. Si no me gusta, tengo la ventaja de cambiarlo, si me gusta, perfecto, un abrazo para mi y seguimos.

Hacerme responsable de este cuerpo, de esta mente, de mí y dejar de quejarme porque afuera sigue haciendo un puto frío aburridor. ¡NO MÁS! Afuera hace mucho frío porque yo quería venir aquí y creé este momento. ¿No me gusta? Lo cambio. De alguna manera. No me voy a ir del país (tengo un nuevo contrato, yay!) entonces, puedo cambiar mi percepción de esta nieve que cae, que se derrite y se vuelve a congelar.

Me decía mi hermano hace unos años: "Va al cielo llorando"... y qué pésima costumbre la mía, porque todavía lloro, a veces...

En 20 días salgo para Hong Kong a disfrutar de temperaturas por encima de los 20°, en serio, ¿qué más quiero, eh?


25.11.18

Emotional

Esa es la palabra para describir esta experiencia: EMOCIONAL.

Hoy desperté más sensible que de costumbre. Llevo tres meses trabajando en mi nuevo trabajo y la energía que siento desde entonces es indescriptible. Me encanta. A veces odio todo lo que hacen mis colegas, odio el colegio, pero no mi trabajo y no a mis estudiantes. No lo que YO hago.

Por eso sé que valió la pena dejarlo todo allá en Colombia. ¿Que me vine detrás de un hombre? ¡Seguro! Y no lo cambio por nada. Una de las mejores decisiones de mi vida. No sólo he crecido como persona, también he crecido profesional y amorosamente, si se me permite decirlo.

Pero no deja de ser emocional. No deja de sentirse el vacío de casa. No dejo de sentirme homesick solo porque estoy bien acá.

Extraño a mis amigas  y amigos. Extraño tomar café y cerveza, cócteles o comer un helado mientras caminábamos por la ciudad contándonos la vida y el día a día. Compartiendo una y mil historias. Extraño caminar, simplemente eso.

Extraño los domingos de bicicleta, madrugar a las 5 am sólo para montar por horas y horas, llegar a la casa tarde el domingo, tomar una ducha y quedarme en la cama toda la tarde-noche.

Extraño a mi familia. Extraño las visitas, las estupideces dichas y hechas. Extraño lo incómodo, los silencios y los malentendidos.

Extraño tantas cosas que simplemente no voy ni quiero enumerar aquí. Porque este vacío seguramente no se me va a quitar sólo por escribirlo, como un conejito en la garganta que necesita salir.

Escribo esto porque no sé qué más hacer. Este vacío está desde hace mucho y cada día se disfraza de muchos colores y sé que cada día encuentro una manera más para lidiar con él, porque si alguien me pregunta que si me devuelvo allá le diré que no. No quiero. No ahora.

Estoy haciendo lo que me gusta y me están pagando un chingo por hacerlo. Me apasiona lo que hago y aprendo muchísimo haciéndolo. Tengo ahora tantos proyectos en mente que sé que Colombia no me puede ofrecer porque escogí uno de los trabajos menos valorados allá: ser profesora.

Así que no. No vuelvo a Colombia. Así que aprendo y desaprendo a cubrir este vacío que se agranda con cada semana que pasa. ¡Benditas vacaciones que se acercan! Son una recarga de energía inmesa, para seguir. Para no rendirse, para seguir viviendo esta experiencia al otro lado del mundo, aunque sea tan emocional. Benditas vacaciones porque voy a volver a ver a mi familia.

Necesito empezar el 2019 con todo su amor y energía.


17.6.18

Qatar 2022.

15 de junio 2014. Tocaba salir a votar, era la segunda vuelta y era Santos contra el que decía Uribe en esa fecha. Tocaba votar por Santos y tocaba hacerlo temprano en la mañana porque trabajaba los fines de semanas y ese domingo en especial tenía turno desde las 11am hasta las 9pm. En aquel entonces, todos los fines de semana debía quedarme en casa de mis padres pues el centro comercial en el que trabajaba quedaba cerca. Trabajaba como vendedora en la sección deportiva y la fiebre del mundial se sentía demasiado. Vendiamos las camisetas originales de la Selección Colombia como pan caliente y el centro comercial se paralizaba cada vez que había un buen partido. 

Ese día salía temprano a votar aunque tocara por Santos porque me daba miedo el que decía Uribe, me daba miedo el mismísimo Uribe. Y como si el destino no quisiera dejarme votar, saliendo en mi bici me pinché. Como pude me devolví a casa, despinché y salí. Es que tenía que votar y salir al trabajo.

Fue una lástima llegar al trabajo y escuchar a muchos de mis compañeros diciendo que no habían votado porque para qué, que ni en blanco porque esos eran votos que le regalaban al ganador, que igual sabían que iba a ganar X candidato, que nunca habían votado, que... etcétera. Con ese vacío en el alma pensaba que Zuluaga podía ganar y me decía a mi misma: Al menos yo sí voté aunque tocara por Santos. Ganó. Santos lo logró y estaría por otros 4 años más en la presidencia. *Phew*  

Pero el día, así como había empezado con un cascarrillo con mi bici, terminaría de la misma manera. Esa noche, después de salir del trabajo en mi bici tuve mi primer accidente. Una motocicleta pasaría un semáforo en rojo y me golpearía. Yo, sin plata para comprar un casco decente, recibí golpes en mis piernas y en la cabeza. Dolor que no se quitó por un mes.

Los morados que me hice. Tan entretenida estaba en casa que decidí tomar esta foto.

Pasé toda esa semana en mi casa viendo los partidos del Mundial. Mi casa que era en realidad un cuarto en una casa grande, llena de cuartos, llena de gente, llena de ruido todo el tiempo. Mi casa que me convencí por mucho tiempo que era lo que necesitaba para vivir, pensando que el Mundial era (es) muy lindo pero que así se vive, a través de una pantalla de televisión.

15 de junio 2018. A dos días de la segunda vuelta, Colombia está más dividida que nunca. O se vota por Petro o se vota por el otro hijueputa que dice Uribe. Otra vez Uribe, por dios. Y esta vez no se siente que toque votar por Petro, lo haría con gusto aunque no hubiera sido mi opción para la primera vuelta. Lo haría, si pudiera porque ahora la historia es diferente: no puedo votar. 

Ahora no vivo en una casa grande, llena de cuartos. Vivo en un edificio, no sé si soviético, pero tiene toda la pinta. Vivo a 13 mil kilómetros de esa antigua casa llena de tanta gente. Lejos de toda mi familia y sin una embajada que me permita votar, una vez más contra el que dice Uribe.

Tengo una bici nueva, no he tenido que despincharla hasta ahora y no puedo utilizarla para salir a votar. De hecho no podré utilizarla por 6 meses, cuando el invierno en este país llegue y parezca que nunca se va a ir. 

Hoy, 15 de junio me preparo para ver los partidos de la jornada en la noche aunque no parezca noche porque oscurece a las 10pm y a diferencia de mi papá, que al otro lado del mundo tiene que verlos en la mañana, mientras trabaja. Me preparo también para recibir la respuesta de mi entrevista. Me dicen que me aceptan, que esperan mis documentos y que empezaré a trabajar como profesora de inglés en su colegio internacional para el 2018-2019. Y con esta excelente noticia me preparo para empezar mi viaje a Rusia, que me llevará a tres partidos y tres ciudades distintas del Mundial. Para luego salir y disfrutar del verano en Turquía.

Dios mío... qué va a pasar para el Mundial Qatar 2022? Espero que no toque votar por el de Uribe, ni por él. 




14.10.17

октябрь

Recuerdo estar en el park way, esperando a que sean las 6 pm o algo asi para encontrarnos luego. Pero sobretodo hablando con el, aprovechando el poco tiempo que tengo, aprovechando que ha pasado casi toda su noche despierto para hablar conmigo, el al otro lado del mundo y yo en Bogota.

Recuerdo que el mensaje era el mismo siempre: que estas haciendo con tu vida? realmente eres feliz? en serio vas a dejar que el miedo sea mas grande que tu?

Entonces decidi arriesgarlo todo. Tenia mucho que perder, pero tambien mucho que ganar. Y ahora, 15 de octubre de 2017 a mis 00:40 escribo esto desde un teclado que tiene letras en ruso tambien, al que no le encuentro las tildes por ninguna parte y por el que no pienso enloquecerme tampoco, sentada en una cama que no es mia y que me ha sido prestada mientras espero en Moscu a que me entreguen mi visa para finalmente estar con el. Por fin los dos al otro lado del mundo.

Hoy, despues de casi ya tres dias desde mi llegada a esta ciudad me siento inmensamente feliz. Y no es como que esto sea lo unico que me alegra enormemente. Dejar a mi familia pero haber compartido con ellos estos hermosos meses me hace sentir su calor y alegria desde aca, su amor y su compania. Me siento inmensamente feliz y a veces mientras camino por las calles o vamos de una estacion del metro a otra siento unas ganas enormes de llorar porque simplemente soy muy feliz y el miedo por fin dejo de ser tan grande. Y se volvio chiquito, tan chiquito que puedo jugar con el mientras contemplo esta hermosa ciudad.

Me encanta sentir como desde octubre 2016 decidi escribir algo diferente en mi vida. Y ahora todo es diferente, absolutamente todo.

Desde Moscu, con los mismos crespos y las mismas ganas de siempre,

Lyds.

24.6.17

That was (two) TEN YEARS AGO this May

No puedo creer que todo esté cumpliendo diez años este año. Riot de Paramore, Icky Thump de The White Stripes, The Con the Tegan and Sara, Atemahawke de Porter y otros que ni vale mencionar pero que me hacen darme cuenta de lo rápido que está pasando el tiempo. (Yo mido el tiempo según la música)

Propuse en el grupo de bloggers que escribiéramos sobre nuestro primer amor gay, aprovechando que estamos en el pride month y todo esto. Y me puse a pensar sobre mi primer amor y resulta que no, mi primer amor no es de hace diez años, sino de hace 11. ONCE.

Recuerdo que cuando conocí a E hace 12 años, no me caía bien, no sé por qué pero me parecía una niñita tonta y no la soportaba. Al siguiente año quedamos en el mismo curso porque empezamos el énfasis juntas y nos hicimos amigas inseparables. Le decían Pollo y así se quedó porque hacía como un pollito de verdad. Era una niña muy simple, no decía mucho, pero si te dedicaba el tiempo suficiente a ti y sólo a ti te hacía sentir importante. Y eso me pasó a mí. Pollo pasó mucho tiempo conmigo, me aguantó la época depresiva que tenía para ese entonces y sé (ahora que lo analizo) que muchas de esas crisis las utilicé para manipularla y tenerla a mi lado. Porque la quería todo el tiempo a mi lado, era la verdad.

Pollo no era linda, y ha decir verdad no es que tenga el récord de enamorarme de las más lindas, pero ante mis ojos ella era hermosa y nada más importaba. Pollo me tenía muchos apodos y ella me consentía mucho, muchísimo. Empezamos a tener frases entre nosotras y cosas que sólo ella y yo podíamos entender. Recuerdo mucho que nos decíamos todo con el número 3. Era algo, de una lista que ella alguna vez hizo y el 3 era que me quería mucho, y sé que ese número se volvió un te amo en sus momentos, un te adoro, un te... uff tantas cosas. Por ella quise aprender alemán por primera vez porque siempre me escribía frasesitas en su alemán de mierda.

A Pollo la quise demasiado y nunca me había dado cuenta del cómo. Ella no parecía gay, at all pero tenía la putica costumbre de morderme el cuello cada que se le daba la gana y God, me encantaba que lo hiciera (y sé, suena rídiculo decir que ella no era gay, pero pues... no lo era, jugó conmigo jaja). Y no fue sino hasta que un primo mío se dio cuenta de la importancia tan pendeja que le dí a uno de sus detalles que no caí en cuenta de mi gusto hacia ella. Al parecer era bastante obvio y yo no lo quería ver. Gracias a ese primo me di cuenta que sí: estaba enamorada de ella. No era un simple gusto, estaba muy enamorada de ella.

Luego pasó lo impensable. Pollo se hizo tan amiga mía que dejó de ser la mejor amiga de otra chica por estar conmigo. Esta otra chica (que ahora es una de mis mejores amigas, life's a joke) empezó a mentir y a decir cosas equis, cosas que nuestra profesora escuchó y no dudó en decirle a los papás de Pollo. Ellos decidieron sacarla del colegio, por su bien.

Esa fue una noticia de mierda, recuerdo tanto cuando Pollo lo dijo, sentí que se acababa el mundo (porque drama queen...) y Pollo, wow, también lloraba y llorábamos mucho porque no íbamos a estar juntas de nuevo. Ya luego en el colegio se regó el rumor y decían que éramos novias y que por eso éramos inseparables y por eso "la iban a echar". Recuerdo que nunca decidimos hablar de los rumores, y especialmente yo que no sabía cómo decirle que en realidad si me hubiese gustado ser su novia. Nunca fui capaz de decírselo.

Luego se fue del colegio y todo parecía insoportable. Tratábamos de hablar todo por teléfono pero no era fácil, tratábamos de vernos pero tampoco lo fue. Luego empezaron los rumores de que ella tenía un novio y dioooos, cómo me dolió. Y ya después empecé a hacer mi vida sin ella y para el siguiente año, en mayo, bueno tuve mi primera novia y todo porque en medio de la borrachera pensaba que mi amiga, la de la fiesta... era Pollo.

Sí, mi primer noviazgo fue un fiasco, en realidad  siempre quise estar con Pollo y nunca se lo dije. Unos años después le confesé que era lesbiana, y ella dijo que ya lo sabía (chismes y lo mucho que se me notaba...) y después de eso no volvimos a hablar. Le dije que tenía algo importante que decirle y nunca más supe de ella.

Quería decirle que había estado enamorada de ella y sólo quería quitarme la espinita de saber si ella alguna vez había sentido algo por mí. Y aquí estoy, once años después todavía con la duda.


1.6.17

Mi paso por Techo, parte 1.

Cuando Pez propuso la idea de escribir en nuestros blogs y empezamos a preguntarnos sobre lo que iríamos a escribir en común, ella habló sobre lo que fue Techo y la vida después de eso. (Techo: Un techo para mi país, organización sin ánimo de lucro que trabaja con comunidades vulnerables en varios países en latinoamérica, en los que estuvimos Luna, Pez y yo)

Si leyeron bien mi actualización se habrán dado cuenta que no escribí sobre mi paso por la organización, como si lo hubiese olvidado. Y sí, lo olvidé. Se me hizo curioso que algo tan importante no quedara guardado en esa actualización y me puse a pensar por qué. Por qué no escribiría sobre lo que significó para mí dos años y algo dentro de la organización y el haber trabajado desde un voluntariado con comunidades en Bogotá.

¿Por qué? No sé, no lo tengo claro, pero supongo que era porque se merecía su post completo y único. 
Empecemos.


Julio 2011: A Techo llegué cuando aún era UTPMP, en julio de 2011 (¿o junio?) y sin saber de la organización y por ayudar a Luna, fui a apoyar la Colecta Nacional de ese año en un punto al norte de Bogotá. Sí, Luna me arrastró esa vez y no, no me enamoré inmediatamente ni nada. Según un tipo en un carro que me dio $20 mil pesos, fueron mis ojos los que lo convencieron de donar y pues... sí, me vendí para reunir dinero jaja así que acepté lo que dijeran ese día con tal de recaudar lo que se quería para las construcciones que venían en agosto. (No supero lo de ese tipo, Luna, jajaja) En fin. Ahí no empezó todo, simplemente me inscribí para ser parte de la Colecta y ya.

Septiembre 2011: Estaba en la segunda fase de un taller de liderazgo y coaching que tomé en agosto y nos pedían trabajar en todas las áreas de nuestra vida, entre esas Comunidad. Como todos en ese grupo, entré en pánico porque no tenía idea cómo trabajar en esa área y me apoyé en uno de los tantos boletines que Techo empezó a enviar a mi correo desde mi inscripción a la colecta. Justo recibí uno en el que hablaban de una especie de venta de garaje o algo así en un barrio Altos del Pino al sur de la ciudad (muy al lado de Soacha, municipio vecino de Bogotá) y simplemente me decidí a ir un domingo porque "era la tarea". Di la vuelta más estúpida en Transmilenio y me aventuré una hora más en bus hasta llegar al dichoso barrio. Fui sola, no conocía a nadie pero me arriesgué a hacer la tarea completa. Allí hablé con mucha gente y muchos niños, me dieron almuerzo como para tres días (no miento) y compré unos aretes de esa feria hechos por alguien de la comunidad porque sí. Hablé con Diego, un estudiante de ingeniería de la U. Nacional y quien coordinaba el plan educación en el momento. Cuando le dije que estudiaba la licenciatura en lenguas me dijo sin dudar que necesitaban a alguien que supiera de pedagogía y lenguaje allá porque tenían varios casos que manejar y entre ingenieros, arquitectos y abogados no sabían cómo manejarlo. Todo ese domingo me enamoró de la comunidad y sin dudar le dije a Diego que sí, que contara conmigo el siguiente fin de semana.



Octubre 2011 a junio 2012: Empecé a asistir al plan Educación de Techo en Altos del Pino todos los sábados que me fue posible. Cada fin de semana salía más enamorada de los niños, de la gente, de la líder comunitaria (Nohora, aquí la pueden ver siendo ella) y de todo. No digo que todo fuera alegría. Muchas veces lloré por ver tanta indiferencia, tanto dolor, tanta violencia... pero sentía que debía hacer algo, por más pequeño que fuera. Sentí una responsabilidad grande por todos allá y aunque a mí misma me faltara el dinero para tomar los cuatro o cinco buses para llegar al barrio, no me importaba. Empezaron a surgir muchas ideas y Diego, uf, qué les digo, lo de pedagogo lo tiene en la sangre aunque lo suyo fuera la ingeniería también. Con él salieron muchas ideas para fortalecer el plan de educación y él me empoderó para creer en todo eso. Fue tan así que para febrero, cuando la universidad no lo dejó a él asistir con la misma frecuencia de antes, sin dudarlo me cedió a mí la coordinación del plan en el barrio. Empecé entonces a liderar el proyecto y a hacerme cargo, aunque no me lo creyera.


Asistimos incluso a pequeños eventos fuera del barrio, como el Mundialito que se organizaba para mitad de año. Ya ni recuerdo si ese año ganamos o no (seguro no, porque no recuerdo, jaja) pero sé que de gritar tanto por los niños, perdí la voz al día siguiente.


En ese barrio conocí gente extraordinaria y niños maravillosos, como Thalia, de esta foto. No eran historias sencillas. Por ejemplo ella, tenía 12 años y estaba en segundo de primaria. No sabía leer y aún le costaba reconocer ciertas letras. Era pilísima y hablaba mucho. La consentía mucho porque sentía tanto amor de su parte. No se imaginan. Y sobretodo uno quiere protegerlos de todo lo que se ve alrededor, de los embarazos desde los 13, de las violaciones, de los golpes... De alguna manera uno quiere hacer algo, como sea. No sólo hacer que lean y sumen bien.


Julio 2012 a Diciembre 2013: Las dos coordinadoras del plan educación general de todo Bogotá tuvieron que irse por la universidad (todos éramos niños en la universidad, unos ya terminando, otros empezando) y las vacantes quedaron abiertas. No sé cómo pero me animé un montón a postularme para coordinar todo el plan. Para quienes me conocen sabrán que mis problemas de autoestima no ayudan mucho y recuerdo que para la entrevista del plan lloré antes porque me sentí incapaz de hacerlo. Para sorpresa mía la entrevista era sólo una "formalidad" porque desde antes ya me habían elegido para quedarme con el cargo. Tampoco lo creí pero lo asumí. Traté de seguir subiendo a Altos del Pino pero no siempre lo pude hacer, el trabajo en la coordinación implicaba más cosas desde "oficina". Y desde ahí, sinceramente empecé a tener mis rayes con la gente de la organización. ¿Por qué?, porque Techo también era un club social y mucha gente iba para la foto, para hacer amigos y conseguir pareja. Así, sin más. Y mi co-coordinadora (que era nueva) iba también con esos planes. A veces discutíamos mucho porque nuestros ideales diferían mucho, o ella cuadraba cosas con otros planes sin consultar conmigo, simplemente porque andaba haciendo amigos. Y sí, así la cosa. Hasta correos y conversaciones incómodas tuve que leer desde el correo institucional que manejábamos. La pelea con ella a veces era muy seria. En fin, se fue ella a los 6 o 7 meses y empecé el trabajo con un biólogo de la Nacho. Camilo querido. Con él nos entendimos muy bien y aportó tanto. Desde la coordinación tuve muchas más ideas, cambiamos el plan un montón, hablamos con otros países para ver si podíamos hacer los cambios allá también. No entraré en detalles pero amé todo lo que pasó ahí, incluso todo lo que odié en su momento. (¡Y cómo no decir que conocí a Daniel allá!)

Para el segundo semestre del 2013 ya me había ido de la casa y sabía que para el 2014 se venía mi práctica pedagógica y monografía de grado así que me ausente un poco hasta que tuve que decirle adiós en diciembre a la organización. Eso sí lo escribí aquí.


Construcciones: Techo es reconocido por sus construcciones más que por los planes que maneja dentro de los barrios que interviene. Del tiempo que estuve allí sólo estuve en dos construcciones, y aprendí que me gusta martillar. Jaja. Aprendí también a dejar de lado muchísimos miedos (soñaba todo el tiempo que mataba a alguien con las herramientas) y sobretodo a dejar el cansancio físico para lograr un objetivo. Conocer las historias de las familias y hacer parte de un techo que los va a proteger al menos por un tiempo fue también significativo para mí.




 Hasta vencer el miedo a los espacios pequeños para no retrasar la construcción...

En fin, Techo marcó una parte de mi grandísima y hace parte de mí, de lo que soy ahora. Después de escribir tanto, ahora sí tengo claro el porqué no hablo tanto de ello y porque pareciera que no fuera importante. Sobre eso hablaré en la segunda parte de este post porque ya está muy largo y qué mamera.






27.5.17

Actualización.

Hoy voy a hacer una ronda de novedades, que si bien no creo tan necesario porque de todas las cuatro bloggeras que nos reuniremos a escribir he sido disque la más activa, vamos a ver qué sale de esta actualización, si de golpe me da por llorar recordando estos años o qué.

(Espero que pronto, estaremos Pez, Chesto, Delirante y Luna escribiendo sobre temas en nuestro blogs, por si se les antoja pasar y visitar. He aquí mi actualización para ellas)

Era el 2009 cuando empecé a escribir aquí y el mundo se reducía a estas cosas:

- recién me había graduado del colegio y no estaba en la universidad.
- estaba viviendo mi lesbiandad digamos que al máximo.
- creía que quería estudiar psicología y ser una buena psicóloga.
- creía estar enamorada de la Tonta.
- era amiga de Sexy.
- odiaba a mi papá.
- tenía mucho miedo del futuro.
- vivía con mis papás.
- y así... lo que recuerdo que escribía en Tengo una enfermedad mental

¿Qué ha cambiado desde entonces? Ufff pues

- entré a la universidad a estudiar la licenciatura en español y lenguas extranjeras en el segundo semestre del 2010, me enamoré rápidamente de mi carrera y por cosas de la vida me becaron en el 2012 y me gradué en el 2015. Por acá hablé sobre eso y mi falta de reconocimiento. Las ganas de estudiar psicología no se quitan, pero es más un hobbie, entendí que de manera profesional jamás lo haría. No estoy tan loca para ser psicóloga.
- desde que me gradúe entré a trabajar como profesora de inglés en un colegio cerca a Bogotá y si bien le agradezco a la vida inmensamente la oportunidad, no sólo de conseguir trabajo justo después de graduarme, y de empezar mi vida profesional "en forma", sé que en este momento no estoy nada contenta con él. No sólo extraño la academia, también odio un poco mucho cómo funciona la educación en este país, el negocio que es y en lo que me he convertido por estar en él.
- no soy lesbiana. Lo tengo claro y supongo que bisexualidad es lo más cercano que me puede describir. Después de salir de mi última relación lésbica con quien creí era la mujer de mi vida, resulté dándome la oportunidad de amar y enamorarme de un hombre. De esto hablé por acá y también sobre él, con quien tuvimos una relación desde el 2012 hasta el 2016. Sí, la relación más larga de mi vida, hasta ahora. Vivimos juntos desde el 2013 (o sea sí, ya no viví más con mis papás y hermanos). Vivimos disque en una relación abierta lo cual apoyó bastante mis ganas de besar a otras chicas (sólo besé a una por gusto) y que volviera a tener un pequeño cuento con mi ex (la Maga) cuando me gradué de la U. También apoyó la absurda idea de "no pasa nada tener algo con alguien más", lo que me hizo conocer hace un año a quien es actualmente mi novio.
- salí de casa apenas cuando cursaba sexto semestre de la universidad. Gracias a la beca no debía preocuparme por pagar mis estudios pero sí mantenerlos hasta el final. Trabajé en varias cosas random y el enfrentarme a las responsabilidades de adulto desde los 20 años me cambió bastante la vida.
- estoy en una relación a distancia con mi actual novio porque el drama en mi vida no puede faltar, pero no crean, es hermoso sentir tanto amor de y para el otro lado del mundo. También hablé de esto un poco y sé que a todo esto le debo un poco más de letras en el blog. Pero a veces por decisión propia, las letras se desvían a un correo electrónico y no acá.
- y hablando de drama, me alejé de Sexy y de todas las personas tóxicas de mi vida. Ahora más que nunca me siento absurdamente sola pero por primera vez en mi vida me tengo a mí. Y supongo que eso es ya un logro.
- no volví a hablar tanto con la Tonta y de hecho cerré su amistad desde la última vez que nos vimos después de que viviera 10 meses en EEUU. Ella, como buena dueña de su apodo, era una tonta que no hablaba y se reducía a decir pendejadas. Perdí contacto con ella y un montón de gente, sobretodo del mundo gay que también dejaron de hablarme porque tenía novio y no novia. La coherencia ante todo, eh?
- recuperé la relación con mi papá. No pasó de la noche a la mañana, pero fue uno de esos triunfos que surgieron a raíz de mi salida de la casa. Me fui en paz, la idea no era acabar la relación con mi familia ni mucho menos, pero todo funcionó porque la vida es muy rara a veces. Amo a mi papá con el alma y me alegra el corazón poder compartir con él como ahora lo hacemos.
- tengo miedo todo el tiempo, pero cada pequeña cosa que pasa a mi alrededor (por lo menos este año) me ha demostrado que jamás dejaré el miedo, porque para mí, tal vez como lección, está sobrepasarlos siempre y darme cuenta de lo que soy capaz a través de ellos.

Definitivamente lo que escribí acá no condensa los sentimientos ni aprendizajes de ocho años en el mundo bloggeril, pero es lo que puedo ofrecer por ahora, plus... ahí están mis otros post para ir mejorando la actualización. Espero leernos pronto.

Fun fact: siempre deseé que lo de Toy Story fuera real, quería que mis juguetes fueran mis amigos. Les hablaba todo el tiempo. Soy tan patética.

(Lezzoh, ¿ves? me urge tener amigos, ¡es un problema de infancia!)



6.9.16

Annoyed.

Estoy harta de llorar. Estoy harta de llorar y sentir como se acumulan presurosas las lágrimas en mis ojos. Harta de sentir como bajan húmedas, pegajosas, dañinas.

Estoy harta de llorar, de sentir como baja el dolor goteando y lastimando porque se ha vuelto sufrimiento. Boo boo, poor me.

Estoy harta de llorar y de sentir como se acumula el dolor como un nudo en la garganta que me quema y que no puedo vomitar porque no es un conejito, no es blanco ni negro ni azul ni nada.

Estoy harta de llorar y de sentir el frío de mis lágrimas que me hacen dudar del futuro, de mi presente. Harta de llorar y no sentir el calor de las lágrimas que salen cuando soy simplemente feliz.  

Sí, estoy harta de llorar y que no sea de felicidad.

18.12.15

Es justo y putamente necesario.

Cuando decidí abrirle mi corazón a Sexy y ella decidió decirme barrabosadas por teléfono y en el aeropuerto de Bogotá, recuerdo que ya iba preparada a decirle adiós. Creo que ver a mi mamá sufrir inútilmente por mi papá me enseñó que no hay nada más patético que saber que las cosas no van a cambiar y aún así mantenerse ahí, para darle fuerza al rencor y la amargura.

No, yo no quería que Sexy jugara conmigo y me dijera cuantas cosas quisiera. Sabía desde entonces que yo no quería una relación basada en eso, mucho menos en el miedo porque god, sentía mucho miedo de Sexy. En fin, cuando aguanté sentirme humillada allá le entregué un papelito que decía estas líneas de una canción: "And then there's that saying that if you love something you have got to set it free..." y algo así como que la acompañaba a tomar el avión con la confianza de que también volaría junto con el amor que le tenía (y miedo) y que no quería volver a verla, ni volver a hablarle en su regreso a Bogotá. Ese era mi adiós definitivo. Claramente no le escribí el resto de la canción de The Jealous Girlfriends que va así:

"... but if it comes back then you are just
you're as broke as can be"

Por supueeesto que para aquella época creí la última parte y me volví mierda a su regreso. Pero ese no es el punto. El punto es que desde aquel día entendí que, si realmente amas algo, debes dejarlo ser libre. A Sexy no la dejé ser libre, porque todo lo que pensé que sentía por ella era amor, y pues no. Cada vez que veo ese tipo de frases no dejo de pensar en ella y en lo mucho que aprendí sobre lo que es el Amor, el Miedo y el Apego. Por lo menos mi experiencia personal de ello.

Este año también lo aprendí, y no fue fácil pero sí muy satisfactorio. Valieron todas las lágrimas a pesar de que venían de un lugar en donde me sentí la víctima, pobrecita yo. Este año lo estoy aprendiendo con mi novio, con el que ya cumplo tres años y medio de noviazgo. Este año cuando sentí que el mundo se me venía abajo con tesis y novio interesado en otra, entendí que estaba en un lugar que se podría llamar todo menos Amor. Y creo que sentir que no estás amando a la persona que crees amar, pues sí, duele, te desubica. Sobretodo por aquellas creencias con las que hemos (he) crecido, "si duele, es Amor puro, es porque de verdad l@ quieres" como si fuera No pain, no gain o alguna mierda así. 

Y nuevamente llegué a ese lugar donde no lo entiendo realmente, sólo lo siento real. Siento lo que es amarlo desde este lugar de libertad, donde no soy su propiedad y él no es mío. Porque sí, fue una lección de parte y parte. No fue fácil para él verme partir hacia la Maga, no fue fácil sentir ese miedo, pero gracias a esa experiencia aprendimos a vivir en esa libertad. Y sé que no se trata de hablar con tu pareja y decirle: "HEY, VIVAMOS UNA RELACIÓN ABIERTA, NO EXCLUSIVA, SEAMOS POLIAMOROSOS, BLA, BLA, BLA". Se trata de mirar hacia adentro y revisar bajo qué creencias estamos viviendo nuestras relaciones (sí, todas, mamá, papá, hermanos, abuelos, novios, novias, mozos), qué nos limita a sentir que el amor que siento por X o Y persona no tiene absolutamente nada que ver con esa persona, sino que es mi experiencia personal que puedo vivir independientemente de la existencia o coexitencia del otro.

A veces creo que el problema es olvidar que somor Amor. Que no hay nada que yo no pueda experimentar del Amor si ese otro no está. ¡Pero claro que sí! Y ese nuevo sentir también me ha ayudado a soltar a la Maga. A amarla de verdad para dejarla ir, por fin. Es justo y putamente necesario. 

13.12.15

Volver a ser niña.

He querido escribir en mi blog desde hace mucho y no sabía cómo. Mi mente jugaba con organizar cada palabra, organizar cada idea, hacerla clara, lógica y concisa para que se entendiera el sentimiento.Tanto he pensando en escribir que ya se cumplen seis meses de no escribir en el blog, como si no tuviera ni mierda que escribir. O peor aún, como si no me hiciera falta.

Me hace mucha falta escribir, y sobretodo leer. Creo que por eso no escribo, porque ya no leo, porque ya no me inspiran las letras. Creo que me he dado cuenta que las palabras limitan. Claro, son poderosas, poderosísimas digo yo, pero limitan. Como cuando te enamoras pero decir "I'm in love" no es suficiente, ninguna de esas letras de verdad puede contener lo que se siente en la panza, en el corazón, en la saliva y el aire al respirar.

Lo último que escribí es que me iba a graduar, y que gracias a eso podía quemar algunos demonios que no creen que puedo hacer cosas, que puedo lograrlas. (Si no se entendió así, ni modos). Me tatué antes del grado, como celebrando ese triunfo, porque el diploma puede quemarse, pero en mi piel puede quedar esa gaviota que me recuerda que puedo SER. Simplemente eso. También tuve la maravillosa idea de drogarme ocho días antes de graduarme con LSD y puedo decir que tuve una experiencia muy genial. Pude ver como la vida es un juego, nada es tan importante como parece, el grado era un paso más de tantos que voy dando si se me antoja. Vi cómo podía perdonar a quienes creí que me habían hecho daño, cómo podía vivir sin miedo, cómo podía dejar de etiquetarme como mujer, profesora, hija, maestra, porque nada de eso me hace y porque me pude dar cuenta que no soy nada, y que en la nada lo puedo ser todo.

Tal vez no se entienda, tantos años he leído sobre esto que nunca lo entendí de verdad hasta que lo sentí. Mi mente siempre estuvo diciéndome cómo debía sentirse, pero nada como el sentimiento real. Entré a trabajar en un colegio reconocido, muy nice, con niños de 6 a 7 años que me dicen miss y les encanta perseguirme en el parque, porque obvio me encanta jugar con ellos, aunque ahora no corra tanto como antes porque como más y me estoy engordando. ¡Qué felicidad!

También hice un taller que reforzó todo lo que había aprendido en mi viaje con L, y aunque sienta que las palabras no pueden contener todo lo que siento, sé que puedo describirlo como plenitud, gratitud y abundancia. El mundo sigue girando, la gente se sigue matando, y eso no me puede importar menos porque la vida es un juego, es un puto juego y sólo se necesita volver a ser niño para disfrutarlo. ¿Qué no había dicho eso el señor Jebús? A veces nos hacemos los pendejos para entender las religiones... vea, y que por eso se matan, eh.

Creo que he aprendido a abrazar mis miedos, vivirlos, sentirlos y pasarlos. Incluso espero pronto superar ese puto miedo que tengo de que mi hermana se suicide en unos años. Hay tanta basura con la que he cargado, ¡y apenas tengo 22 años!, creo que no es justo ni con este cuerpo que tengo. Escribo porque a veces quiero darle forma a todo este mar de sentimientos. A los pensamientos los dejo pasar, porque a veces no me sirven para nada, sólo para crearme más problemas, como cuando voy en bici pensando que me van a atropellar y por andar tan inmersa en los pensamientos se me olvida frenar o chingadas como esas.

Eso me recuerda que debo arreglar mi bici pronto, como regalo de navidad para ella y para mí.
No sé si me lean, si a alguien le importe, finalmente creo que "uno" se vuelve blogger para stalkear a otro bloggers y para escribir lo que se nos antoje, nos lean o no. Sé que quiero escribir más, sé que me hace mucha falta leer poemas y creerme poeta barata. Llegará en cualquier momento. Si se les atraviesa un libro de navidad como regalo, Lyds no se enojará.

Bye.


12.5.15

Petit à petit...

El mejor regalo de cumpleaños que pude darme en marzo fue el divorciarme de mi depresión. No fue fácil, y algunos días tuve fuertes recaídas, lloré un montón y me sentí horrible. Otros días volví a nacer y reconocí que cada amanecer es simplemente una nueva oportunidad.


Lo hice público, como si eso bastara para comprometerme con algo que necesitaba con urgencia. Y sirvió, no sólo porque muchas veces no me creo lo que la gente puede decirme, el ejercicio sirvió para aceptarlo. Soy tantas versiones, soy lo peor y soy lo mejor. Sin embargo, ya me estaba cansando de escuchar aquella voz que sólo hablaba de lo peor.

Ahora dos meses después siento una gran diferencia, y respiro en paz. Decía uno de los artículos que leí que me hizo llorar tanto: "The energy I spent panicking that I was sad could have been better spent on coping with sadness." No podía llorar sobre la leche derramada, sé que pasó mucho tiempo donde odié tanta tristeza a mi alrededor, pero al menos aprendí a leerlo, a entenderlo y a darle la bienvenida. ¿Por qué sólo invitar a la alegría a pasar por la puerta principal?, ¿por qué esperar a que la tristeza llame tanto la atención por entrar que rompe tus ventanas, daña las chapas de tus puertas y ensucia todas tus paredes? 



Recuerdo que iba a renunciar a mi carrera y no quería terminar la monografía. Ayer, fuí aprobada para sustentarla y debo hacerle pocas modificaciones (aunque todavía me dé flojera escribir en inglés académico), y son tan pocas que todavía no puedo creer que lo haya logrado. Y claro, la frase que me acompañó estos meses: "poco a poco el pájaro hace su nido".

Todavía siento tanto miedo pasear por todo mi cuerpo. Pero lo vivo en paz, lo dejo ser. Vamos a ver que trae la vida, petit à petit.

26.2.15

Do something. Do anything.

Me he sentido deprimida. Y sí, ése es el adjetivo. Claro, muy triste... pero demasiado triste. Tan triste que no he sabido que hacer con mi tristeza. Tan frustrada que de onces como pan con frustración, y tan decepcionada de mí misma que me he empezado a odiar un poco.

Sí, todo eso ha pasado en este año tan maravilloso, donde apenas y se va a acabar el segundo mes. Sé que en algún otro punto de mi vida me habría matado, porque nada aparentemente tiene sentido para mí. Pero resulta que en algún momento de mi vida logré partirme en dos, en una yo que puede observar todo esto con amor y paciencia y esperar a que ese otro yo destructivo, odioso y triste pueda irse o matarse de una vez.

Sé que necesito una muerte metafórica, urgente, pronto. Pero también rápida. Siento que llevo muriendo desde enero y todavía no he muerto y vuelto a nacer. Necesito que sea rápida, y que esta vez, por entre todas las veces, sea definitiva. Quiero dejar morir esa parte de mí que quiere estar muerta, y empezar a vivir con esa parte de mí que quiere estar viva. 

Así de simple.

I wanna start doing something, doing anything.




1.11.12

Noviembre, noviembre.

Me prometí a mi misma que escribiría en este blog todas las semanas al menos una vez per week. Y aquí estoy, frente a la pantalla sin caraja idea de lo que quisiera escribir. Ojalá fuera un post así bien chévere, bien chido, qué sé yo, que los apoye a ustedes a salir de la rutina y decir como: No sé quién es esa lyds, pero la idiota esa me hizo reír. Porque no sé si sepan, pero me gusta hacer reir a la gente. Lo mío no es contar chistes, soy pésima para hacerlo. Jodidamente pésima, yo daño los chistes, yo me río antes de contarlos, si es que siquiera logro recordarlos, porque los olvido muy fácil.

En fin, qué persona habla de chistes y aburre a su público de esta manera, por dios!

Hablaba sobre que no tengo idea de qué escribir aquí. Octubre ha estado bien bueno, muchas cosas, muchos retos, muchos llantos y sonrisas. Me siento muy viva, y una vez más mirar hacia un año atrás me llena de fuerzas porque puedo ver la transformación que he tenido. Es impresionante. Me gusta.

Esta semana ha estado cargada de tantas cosas, como hablar con la Maga, como amigas, como quienes fueron novias alguna vez y se aman absurdamente, pero que saben que hasta ahí fue la cosa y que por ahora, alejarnos no es una opción que queramos tomar. Como discutir con mi papá y hacer click sobre los 19 años que he vivido con él. Descubrir que ha sido él quien me llevó a convertirme en quien pensé alguna vez que era y nunca podría cambiar. Porque tener a mi papá criticándome, (o no tenerlo porque no le importo de verdad) y trasladar eso a toda mi vida, a tal punto de pensar que no sirvo para nada EN NADA de mi vida, que no soy suficiente y nunca lo seré... etc. Toda esa basura que consciente e inconscientemente decidí cargar gracias a mi papá y que por fin me doy la libertad de soltar, porque tengo muchas muchas ganas de volar.

Ay qué post tan inspirador.

Verán, tengo mucho sueño, es tarde ya para mi (no soporto dormirme tarde, quién lo creyera) y sé que tengo mil cosas por hacer. Tanto así será que puse alarma y todo para acordarme de escribir acá... y ha sonado desde las 9pm.

Mi mamá no está hoy en la casa,  y no lo estará por, tal vez siempre, porque hoy se separó de mi papá. Ha sido una semana sabrozonga, pero llegar a la noche y saberme consciente de esto me está dejando en un Standby de querer sentirme una mierda porque amo a mi mamá y la quisiera aquí conmigo, e igual sabiendo que siempre he querido que se vaya porque se merece una vida mejor lejos de mi papá. Anyway, mi señora madre ya se fue, se le nota en la voz que no es fácil, pero qué mujer pa' berraca, porque por fin lo hizo, para ella, para todos nosotros.

Mi gata acaba de subirse sobre mi y la verdad siento que es una invitación a irnos a dormir. Si no es así, igual quiero pensar eso, porque tengo sueño y la semana aún no termina.

9.10.12

Me preguntaron cómo vivía, me preguntaron... Somatizando dije, somaaatizando ♪


 RESPIRACIÓN = ASIMILACIÓN DE LA VIDA

      En las enfermedades respiratorias, procede hacerse las siguientes preguntas:
1.                              ¿ Qué me impide respirar?
2.                              ¿Qué es lo que no quiero admitir?
3.                              ¿Qué es lo que no quiero expulsar?
4.                              ¿Con qué no quiero entrar en contacto?
5.                              ¿Tengo miedo de dar un paso en una nueva libertad?



Resfriados y afecciones gripales
      Antes de abandonar el tema de la respiración, examinaremos brevemente los síntomas del resfriado, el cual afecta principalmente a las vías respiratorias. La gripe, al igual que el resfriado, es un proceso inflamatorio agudo, o sea, expresión de la manipulación de un conflicto. Para hacer nuestra interpretación, no queda sino examinar los lugares y las zonas en los que se manifiesta el proceso inflamatorio. Un resfriado siempre se produce en situaciones críticas, cuando uno está hasta las narices o se le hinchan las narices. Tal vez haya quien considere exagerada la expresión de «situación crítica». Naturalmente, no nos referimos a crisis indecisas, las cuales se manifiestan con símbolos de una importancia proporcionada. Al decir «situaciones críticas» nos referimos a aquellas que, no siendo dramáticas, son frecuentes e importantes para la mente, que nos producen sensación de agobio y nos inducen a buscar un motivo legítimo para distanciarnos un poco de una situación que nos exige demasiado. Dado que momentáneamente no estamos dispuestos a reconocer ni la carga que suponen estas «pequeñas» crisis cotidianas ni nuestros deseos de evasión, se produce la somatización: nuestro cuerpo manifiesta ostensiblemente nuestra sensación de estar hasta las narices permitiéndonos alcanzar nuestro inconfesado objetivo, y con la ventaja de que todo el mundo se muestra muy comprensivo, algo impensable si hubiéramos dirimido el conflicto conscientemente. Nuestro resfriado nos permite apartarnos de la situación molesta y pensar un poco más en nosotros mismos. Ahora podemos ejercitar la sensibilidad corporal. (...)
 La nariz está tapada y hace imposible toda comunicación (la respiración es contacto, no se olvide). Con la amenaza: «No te acerques, que estoy resfriado», se saca uno a la gente de delante. Esta actitud defensiva puede reforzarse con estornudos, los cuales convierten la respiración en potente arma defensiva. Incluso la palabra queda disminuida como medio de comunicación, por la irritación de la garganta. Desde luego, no permite enfrascarse en discusiones. La tos de perro denota claramente, por su tono áspero, que el placer de la comunicación se reduce, en el mejor de los casos, a toserle a alguno. (...)
      
      Nosotros tratamos de expulsar una porción de estos problemas en forma de mucosidad purulenta, y cuanta más expulsamos más alivio sentimos. La abundante mucosidad que al principio todo lo obstruía y que congestionó las vías de comunicación debe diluirse a fin de que algo empiece a moverse y a fluir. Por lo tanto, cada resfriado hace que algo vuelva a moverse y marca un pequeño avance en nuestra evolución. La medicina naturista, muy acertadamente, ve en el resfriado un saludable proceso de limpieza por medio del cual se eliminan toxinas del cuerpo; en el plano psíquico, las toxinas representan problemas que también se resuelven y eliminan. Cuerpo y alma salen de la crisis fortalecidos, para esperar la próxima vez que estemos hasta las narices.

Tomado de aquí.

Y pues sí, así se me hace más fácil explicar el porqué de mi ausencia. Creo que lloré hasta parte de mi cerebro en Junio. Pero ya pasó junio y sus enseñanzas queridos compatriotas y no. Y la tos, que soñaba con jubilarse conmigo, decidió partir por la cordillera de esta gran ciudad en agosto. Si supieran lo feliz que me sentí cuando me di cuenta que ya no tosía. Eso es felicidad (y otras tantas cositas). Volví recargada (no de mocos), con ganas de querer y de hacer lo que se me antoje. A eso se debe que este blog ya no sea negro funeral y empiece en negativo. Hoy sí quiero, porque sí y punto. ¿Qué quiero? No sé, cada día es para inventarselo y hoy me invento que me gustan las palomitas que vueltan en este blog, el azulito del fondo y la crespa pelirroja del espejo todas las mañanas :)

¿Quién dice que no? Joder. 

PS: Gracias a quienes ahora me siguen, a quienes me rogaron por volver y se ofrecian desnudas por Skype (mira Clauch que la oferta estaba tentadora y todo)

3.3.12

3. La otra


Se murió porque ella quiso;
no la mató Dios
ni el Destino.
Volvió una tarde a su casa
y dijo con voz eléctrica,
por teléfono, a su sombra:
«¡Quiero morirme,
pero sin estar en la cama,
ni que venga el médico,
ni nada! ¡Tú cállate!»
¡Qué silbidos de venenos
candidatos se sentían!
Las pistolas en bandadas
cruzaban sobre alas negras
 por delante del balcón.
Daban miedo los collares
de tanto que se estrecharon.
Pero no. Morirse quería ella.
Se murió a las cuatro y media
del gran reloj de la sala,
a las cuatro y veinticinco
de su reloj de pulsera.
 Nadie lo notó. Su traje
seguía lleno de ella,
en pie, sobre sus zapatos,
hasta las sonrisas frescas
arriba en los labios. Todos
la vieron ir y venir,
como siempre.
No se le mudó la voz,
hacía la misma vida
de siempre.
Cumplió diecinueve años
en marzo siguiente: «Está
más hermosa cada día»,
dijeron en ediciones
especiales los periódicos.
La heredera sombra cómplice
 prueba rosa, azul o negra,
en playas, nieves y alfombras,
los engaños prolongaba.

Pedro Salinas. (1931) En: Fábula y Signo


Nada es casualidad, y por alguna razón tuve que hacer una exposición sobre el señor Salinas, por alguna razón soy tan jodidamente curiosa y no me aguanté leer sólo un libro de poesía de él y me encontré con este poema que, por todito lo que ha pasado en estos últimos meses, fuck, coincide con esa pequeña muerte que tuve en Septiembre (y que no quise escribir en los post de Año 11, 12 meses) la única diferencia es que, ni mi sombra ni yo hemos muerto (porque soy hasta bien teórica y algunas teorías literarias no me dejarían por ahí, sin sombra, ni siquiera el psicoanálisis) Mi sombra está, pero ya no es protagonista, y mi mundo adquiere colores y deja de ser tan blanco y negro.

Feliz cumpleaños # nueve a mí :)