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6.9.16

Annoyed.

Estoy harta de llorar. Estoy harta de llorar y sentir como se acumulan presurosas las lágrimas en mis ojos. Harta de sentir como bajan húmedas, pegajosas, dañinas.

Estoy harta de llorar, de sentir como baja el dolor goteando y lastimando porque se ha vuelto sufrimiento. Boo boo, poor me.

Estoy harta de llorar y de sentir como se acumula el dolor como un nudo en la garganta que me quema y que no puedo vomitar porque no es un conejito, no es blanco ni negro ni azul ni nada.

Estoy harta de llorar y de sentir el frío de mis lágrimas que me hacen dudar del futuro, de mi presente. Harta de llorar y no sentir el calor de las lágrimas que salen cuando soy simplemente feliz.  

Sí, estoy harta de llorar y que no sea de felicidad.

23.7.16

Quiero

Me quiero morir. Me quiero morir.

Quiero renacer, quiero ser.

5.7.16

Dígame.

No tengo claro el cómo, ni el por qué. Sé que me empezó a gustar cada vez que nos veíamos porque sí, cuando nos acompañábamos en la ruta o cuando él o yo nos poníamos cita para ir a tomar una aromática y hablar de nosotros o nuestros compañeros de trabajo.

Me siento perdida. Y no por qué esto sea así de caótico. Me siento perdida porque hace mucho que nada tan así pasaba tan rápido. En menos de un mes se coló en mis pensamientos, en mis horas y quiero pasar todo el puto día con usted.

A veces tengo el presentimiento que usted se va a ir a Kazajistán y no nos vamos a volver a ver. Lo cual me alivia, porque me siento perdida de no saber qué hacer con este revoltijo de sensaciones y sentimientos con los que me deja. Es más, a veces creo que lo mejor es que se vaya a Kazajistán. Que lo peor que puede hacer es quedarse acá, en esta ciudad, a 20 minutos en bici de mi casa. Por favor, no sé qué hacer conmigo misma y preferiría que el universo mismo tomara la decisión por mí.

Me encanta besarlo y que me sostenga en sus brazos, pero me martiriza el después, cuando dejo de verlo, dejo de hablarle. Esto me tiene mal y no sé qué hacer y preferiría no sentir nada, absolutamente nada para seguir mi camino, como se supone que iba.

Dígame que hago en su ausencia, si aunque no esté acá no dejo de pensarlo y de sentirlo.

14.8.11

Cobarde.

Siempre que ocurre algo pienso en salir. Me dí cuenta de ello hace poco y, creo que también quise salir. Eso de salir es literal, así el lugar donde me encuentre no tenga nada que ver con lo que esté pensando pero de pronto es una manera simbólica de salir de aquellos pensamientos.

Ojalá se me ocurríera salir con ella. Eso sería mejor que salir de mis pensamientos y estarles huyendo. Ojalá se me ocurríera salir de paseo con mis compañeros de trabajo y no salir del edificio cuando programan las salidas. Ojalá se me ocurriera salir a tomar el sol en vez de salir a comprar sombrillas y gorras.

Ojalá pudiera salir de mi cuerpo y empezar a volar un poquito más. Dejar el miedo, salir a vivir y no salir del cuarto porque la vida ha entrado allí. Ya me lo decía Clara cada vez que nos veíamos, y es que no se me hace raro que llevemos años sin hablarnos. Esa manera nada sútil de huírle, de esconderme. A veces me siento miserable, un completo perdedor, pero es que ahí sí vale la pena salir para dejar esos pensamientos tan horribles.

Una vez que salí con ella, la dejé más de cinco minutos sola esperándome porque supuestamente necesitaba ir al baño. La verdad, -y cómo me arrepiento- le estaba huyendo al pensamiento de hacerla feliz. Me sentí tan poca cosa como para soñar tan grande empresa, y es que soñar implica emprender, si es que de verdad se está soñando. Hacerla feliz se me hizo imposible y le huí al pensamiento. Ahora soy un estúpido cobarde que huye cada vez que la veo con el idiota de Alberto que al parecer nunca huyó y siempre encuentra la manera de hacerla sonreír. 


10.8.11

Sin azúcar.

Si a mí me duele no entenderte, no te imaginás lo que me pesa no entenderme. A veces lo intento, pero ahí me quedo yo, en el intento, mirando el abismo y no lanzándome. Llámalo miedo si quieres, sé que algunos perdedores me llamaran valiente porque sé como jugar seguro. Creo que esa es la expresión, no sé.

A veces intento buscarme, pero verás, también me quedo en el intento. Quisiera llamarme a mí misma una Sherlock Holmes, pero hasta Arsène Lupin se reiría de mí. Es patético como me puedo quedar dormida sobre el canapé con una linterna en la mano buscando las pistas que me conducirían a mí misma. Llámalo sueño si quieres, algo me arrastra y sé que no es cansancio, pero no vengas aquí a joderme la vida y preguntarme qué es, porque yo nombres nunca supe dar. Si ya mi gato se va a jubilar conmigo y todavía no recibe un nombre decente. No recuerdo ya qué nombre le dio Cristina cuando lo llevó a vacunar al pobre, pero de seguro fue algo gracioso. Sé que te reirás cuando lo recuerde y te lo pueda contar en medio de esa charla de cuarto de siglo que nos debemos con ese café caliente sin azúcar. Para tí con todos los sobrecitos de la mesa. Detalles que nunca voy a olvidar. En algunas cosas, como en esa, me conozco a la perfección, pero es que me quedo con detallitos que no sé si a veces me hacen a mí o me hacen el día. Algún día tal vez resulte tomando un café tibio con mucho azúcar y a lo mejor me guste, entonces dejaría de ser yo, ese yo que no conozco, y carajo otra vez se pierde. ¿Recuerdas cuando me tomé mi primer tequila?, sé que lo recuerdas porque fuiste la mejor imitación de mí aquel día. Mi cara con sal y asco, con esas absurdas ganas de vomitar el alma porque no soporto el ardor de algo que no sean esas palabras que nunca grito y aprendí a pasar con agua. Coño, es que aún no comprendo como pretendes ser yo y que cuando te lo pido no tengas ni un sólo adjetivo para describirme. Me jode saber que la persona que mejor me conoce en este mundo no pueda describirme y se quede sólo en entenderme. Me jode no poder describirme y seguir buscándome en tí, y vos en mí. También te debo esta, cariño, sé que vos andás buscándote conmigo también y a veces yo ando dando vuelvas detrás de mi colita de perro. No me queda más que seguir mordiéndome la piel y, por favor que tú también lo hagas. Que me quede por lo menos el sabor de ese café que ya debe estar frío.

12.7.11

Llorar.

Calla, por favor.
¿Hablaba acaso?
Ok, no te pongas con sarcasmos ahora, pero deja de llorar.
¿Que punto tiene?, que no soportes verme llorar porque me veo mal no es suficiente para que deje de hacerlo.
Lo sé, lo sé. No me desesperes más.
No me jodas más.
Lo siento. Sólo quiero que dejes de llorar, en serio, párala. No te sirve de nada llorar.
¿Que no te he dicho lo bien que se siente? ¿como toda la mierda que te puedas guardar sale en forma de lágrima y te sientes más ligero?
Sabes que no entiendo eso.
¿Querés seguir volando conmigo o no?... porque te conviene que no tenga tanto peso encima.


Y la dejo llorar todo lo que tenía que llorar, y retomaron vuelo.

26.6.11

La poesía me está consumiendo todo. Y ojalá, ojalá esto fuera una queja, una queja con letras grandes, una queja con lágrimas, con desolación y desesperación. Ojalá lo fuera, porque quejarme es muy fácil para mí, aceptar que estoy siendo consumida y no me importa, no lo es tanto.


Porque la narración se me está acabando (o está en stand-by, como muchas cosas importantes en mi vida y que por eso no tengo nada interesante que narrar).


Porque le pedí al universo sentir, sentir todo, sin restricciones, sin fichas que llenar, planillas ni filas interminables.
Pedí enamorarme, enamorar, sentir, vivir, amar, sonreír.


Pedí entender todo, todo, todo.
Porque a veces no me cabe la idea de los enamorados que se lamentan de su estado.
No me cabe la idea de desear no amar.
De no desear.
De no mimar y consentir.
Y con lágrimas en los ojos y mi corazón en la mano pedí amar una vez más.
Prometí no quejarme, prometí no reclamar nada, prometí simplemente amar
y aceptar que llegase como fuese.


Y llegó, así sin más.
Llegó y me dejó en la sexta nube
cuarta fila de atrás.
Y me da miedo caerme
sola


Y llegó, así sin más
Llegó y me convirtió
las calles en poesía
los pasos en versos
Y me da miedo
no tener otra narrativa
en la que esté ella


Y es que ni en inglés lo puedo decir
porque prometí amar
pero no prometí no guardar
no poder decir que je suis tombée amoureuse de toi
no vaya a ser que así se vaya todo
y es que más que decirlo
prefiero sentirlo


algún día lo sabrás
y más que saberlo
lo sentirás.

19:05 - 26.03.11

23.6.11

We've crushed everything I can see, in this morning selfishly.

Estaban aburridos. El tequila era ahora un sólo vago recuerdo en aquella botella sobre la alfombra sucia. El último cigarrillo lo fumó ella, y a él le dolió un poco haberselo ofrecido.

Estaban aburridos y con un poco de buena música y sueño, se fueron a hacerse el amor que no se sentían el uno por el otro. 

Jadearon hasta que se les acabó la noche.

Esperan no tener que repetirlo, por lo menos no sin amor.

31.5.11

Dulce.

*mmm* ¿Qué tienes ahí? Arequipe ¿Y? Que me gusta, me encanta. No hay nada que supere el arequipe A ver, dame ¿Ves? Bah, tus besos ganan. Toda una vida.

3.2.11

En la oscuridad no se puede leer.

No tenía sueño.
Estaba decidido a acostarse en su cama aunque sus párpados no le pesaran en absoluto.
Su cama lo llamaba hoy para pensar, no para dormir.

Se acostó entonces, siguiendo su rutina nocturna como de costumbre, sin embargo hoy su destino no era el mundo de los sueños, hoy era el de la imaginación. Cerró pues sus ojos, casi apretándolos, como si de esa manera activara la fórmula mágica en su cabeza para empezar a crear escenarios. No necesitaba esforzarse tanto, y lo sabía pues actores ya tenía.

Se veía y la veía. Sí, a ella.
Le atormentaba el hecho de imaginarla en una cama. -Esta no era la escena que quería para hoy- se decía así mismo varias veces, pero su cabeza no hacía nada para impedirle seguir viendo aquella cama desconocida para él e incluso para ella.

Atormentado aún por ese pensamiento decidió pensar en sí mismo, caracterizarse, pensar sólo en él y no en ella. Pensaba entonces que él quería complacer -maldita cabeza- gruñó por un segundo. Una extraña sensación lo envolvió -quiero complacerla porque es ella quien lo pide- le dijo a esa gran oscuridad en su cuarto. Y así era. Las manos de ella, un poco inquietas, jugaban con el cabello de él, su cuello, su espalda, sus piernas. Aun con ese jean negro y camiseta blanca que impedian su paso, aquellas manos seguían jugando, pidiendo algo que la boca de ella  no podía decir por pena. Pena, aquello que él sentía también era pena. Se avergonzaba de sólo pensar que quería cumplir todos sus deseos, y recordó que fue ella quien despertó esas ganas en él con aquellas miradas en su casa. Esos ojos que ella habría deseado que se volvieran gritos pidiéndole movimientos. Él entendió ese día, pero la pena ganó. Ahora, bajo el poder de la imaginación, no veía por qué tendría que negarse esta oportunidad.

Esta vez ya no eran ojos los que viajaban por su espalda, eran las manos de ella. Él simplemente se detenía a sentir y a seguirla besando -¿por qué no?- le preguntó esta vez a la noche. La besaba sin pedirle nada, mas bien era un 'recibiendo todo'. Ella decía más de lo que habría deseado con sus manos y sus labios. Su lengua, que se paseaba entre los labios de él, le decía algo que él ahora no entendía. -Maldita sea, es mi noche, es mi cabeza, es mi imaginación, ¿y aún así no sé qué quiere ella? ¿No puedo inventalo siquiera?- pensó desesperado.

Su cabeza dio un vuelco al igual que él, que ahora se encontraba sobre ella -pero, ¿c-cómo?- y de inmediato las manos que intentaban quitarle la camiseta blanca le hicieron olvidar su pregunta. Por un momento sintió que los segundos eran más largos. En busca de sensaciones más fuertes, fijó su atención en el cuarto donde se encontraban. Era blanco, y aunque este color antes le hiciera pensar en hielo, en aquel momento no podía dejar de sentir calor. Era un blanco cálido que los envolvía a ambos en pequeños jadeos. Se fijó con más atención en las piernas de ella. En la forma como se estiraban, como se recogían a veces. De nuevo en sus manos que no sabían dónde apoyarse y que a veces querían esconderse en los bolsillos traseros de él. Se fijó en sí y en lo incómodo que se veía. Tenía una posición muy torpe, estaba realmente incómodo y no quería incomodarla a ella. Adoptó, al parecer, la primera posición que encontró y así se quedó. Sus manos, como las de ella, no sabían dónde ubicarse. Se fijó en todas esas palabras que salían del cuerpo de ella y que él no podía leer. Quería complacerla como ella quería, pero la pena lo retenía y le había quitado aquello que a los 4 años aprendió a hacer: leer.

Abrió los ojos como si aquello le sirviera para comprender las palabras y se dio cuenta que las nueve de la mañana ya marcaba el reloj de su mesita de noche.

-¿Lo soñé?- le preguntó, esta vez, a la luz en su cuarto.

16.1.11

Creando y creyendo.

So she asked her if she would come back This late? I'll do it again but I'd start early to take advantage of the night I'm freezing, y'know? Don't ask me that way to hug you! she shouted You know I'd hug you, but it may end up in a kiss Don't you wanna? she asked with her eyes open wide You have no idea. 
So they hugged.

12.1.11

Para drenarte de mi sistema.




Hoy se me salen las letras por los dedos.

Se deslizan y se pierden, lo cual me frusta.

Necesito sacarlas y no se me ocurre cómo.
Necesito sacarte y tampoco sé qué hacer.

Me estoy ahogando en una gota dentro de un vaso,
siempre hago lo mismo,
sin embargo lo que siento, ¿qué hago con eso?

El odio que te tengo me está jodiendo la vida,
porque no quiero que le gane a todo ese amor que desbordé por tí.
Que derroché en abrazos y palabras,
en besos y consejos.

Te corté de tajo, y no te eché de menos.
¿Cómo hacerlo si esa nueva tú no la quería?
Pero que me jode querer de nuevo ser súper-girl y saber cómo andas,
facilitarte la vida y joderme la mía.

Y ya, no puedo hablar de tí porque me jode.
Prefiero escribir sobre tí y joderme sólo un poco.

6.1.11

Se perdió,
sólo un segundo afuera le bastó para perderse en su propia mente,
esa que no seguía esa realidad que estaba pintando.
Se perdió,
sólo una pregunta bastó para hacerle perder equilibrio, aturdir sus sentidos.
Se perdió,
sólo una mirada ausente bastó para arrebatarle el aliento.
Se perdió,
sólo una verdad bastó para derrumbar su castillo de mentiras.



Y todavía no hay un 'se encontró'.

4.1.11

Nada.

Who the fuck is she? Nobody, I'm no one she says while a little smile is showed upon her face. I'm nobody pretending to be someone, like everybody else outside. The only difference is she looked really serious - I know. Sadly, I know. Her couple stares at her. Yes, she says now you know it, too honey. You're a little cute no one, trying to spend life with another nobody.