Showing posts with label mujeres que me matan. Show all posts
Showing posts with label mujeres que me matan. Show all posts

6.8.14

Desde siempre.

Me he dado cuenta que me dueles en el amor más grande que te he tenido. Que te extraño infinitamente y que muchas veces quisiera sostener tu mano nuevamente entre las mías, darte besos en cada rincón de tu cuerpo y mirarte dulcemente a los ojos.

Pero me he dado cuenta que te he extrañado desde siempre, y te he soñado infinitamente, sobretodo despierta, sin el peso de las cobijas en mi cuerpo en las noches de soledad en las que te esperaba ansiosa, deseosa. Te he extrañado desde siempre, antes, durante y después de conocerte.

Quisiera no seguir extrañándote, sólo tenerte a mi lado. De cualquier forma.

15.11.13

Fun for you.

Tenía pendiente escribir este post, como si te lo debiera, o más aún, me lo debiera a mí misma. No sabía por donde empezar y entonces un día, d'esos hermosos días que voy regreso a casa después de trabajar y quiero andar rápido en mi bici mientras escucho la única emisora radial que soporto por ahora, y suena Fun For Me, de Moloko. Como siempre, pensé en ti y mis jodidas ganas de hacerte el amor con esa canción, que siempre me decías que era tu favorita y que te morías de ganas por hacer el amor al ritmo de esa canción, y me decías siempre: ¿te imaginas?, sería delicioso sexar con esa canción, y yo sólo atinaba a decirte: Nah, horrible, esa canción no me mueve, más bien y deberías escucharte esta canción. Y entonces mis canciones de sexar rotaban a tu compu, y al otro lado de la línea te escuchaba 'escucharlas', y afirmarme que sí, mis canciones de sexar sí servían para sexar, aunque nada como Fun For Me, de Moloko.

Finalmente nunca supe si sexaste o no con esa canción, pero sé que con las mías, un montón. Me constó y estuve al lado para cuando follaste con tu novia al ritmo de una de Zoé que me encantaba, y que me espantó, entre la complicidad de saberte mojada y mojando a tu novia y que decidí irme a bañar, como si me estuviera excitando o qué coños. La verdad es que no, tenía envidia y mucha porque no era yo la que estaba en la cama sexando con una de mis canciones. Para entonces, lo que menos me importaba era estar sexando contigo.

Creo que a los cinco meses (ni me atrevo a hacer cuentas), ya estaba deseando tenerte en alguna cama, porque sabía que ni en la tuya ni en la mía íbamos a estar. Me jurabas virgen y te parecía de locos hacerlo conmigo, pero es que nunca fui capaz de decirte que el día de mi prom ya me había metido yo en mi cama con mi mejor amiga. No quise evitarlo, fue un striptease que nunca olvidaré. Y creo que ese era el problema, que no quise evitarlo y que fue con ella con quien lo hice. En fin, historia aparte. Después de hacerlo con esa otra novata, ¿cómo carajos no quería estar contigo?, si incluso fingías orgasmos por teléfono just for the fun of it.

Luego, este luego del que hablo, cuando destapé no sólo mis ganas de comerte entera, sino de amarte por siempre, ese luego que me dolío hasta el hígado y también juré tapado y enterrado (o al menos libre y sin jodas por ahí), ese luego me pateó hace poco. ¿Será que piensas en eso, si acaso lo recuerdas? Yo no ando por la vida pensando en ello, en los kilómetros que estúpidamente tuve que caminar hasta el Puente Aéreo para poder verte, rogándote una puta explicación. Mendigándote amor. Al menos ahora que pienso en ello no me odio ni te odio. Fue así y punto. Pero eso sí, fue horrible, fue horrible te lo digo, pasar nuevamente caminando por allí, esta vez hacia el aeropuerto, pero pasar al lado, en una situación casi, caaaaaaasi similar porque me parecía injusto y porque lo que más quería era dar vuelta atrás, dejar de caminar y llegar a casa. Pensé que todo andaba bien enterrado, pero creo que no había llorado lo suficiente eso que pasó en el puente aéreo. Me pateó la cara voltear a mirar y recordar que después de sentirme la cucaracha más pequeña e insignificante, jugamos a querernos un poquito, me compraste una hamburguesa como si fueramos las mejores amigas del mundo y me contabas lo ansiosa que estabas por pasar una semana entera con tu novia. Con ella, la que te comiste al lado mío al ritmo de mis canciones para sexar. ¿Acaso no me podía rebajar más? No entiendo, después de cuatro años, por qué me aguanté tanto, tratando de ser fuerte y sostenerme en mi palabra. No pude, o lo hice a medias. No me rendí y seguí caminando hacia ese puto puente aéreo para verte, para saber si me decías lo que quería escuchar, pero si no, si acaso no pronunciabas siquiera media palabra que me enamorara nuevamente de ti, ya iba preparada yo con un pinche papelito que tenía escrito parte de una canción, DE ESAS QUE ME GUSTABAN PARA SEXAR, pero que decía algo así como: if you love someone, sometimes you've gotta set them free.Y te decía, que ese era mi momento para dejarte ir, a que te jodieras la vida con esa novia.

Y fue cierto, te jodiste la vida en esa semana de infierno y regresaste a Bogotá a encontrarte sin mí, porque no fui capaz de recibirte, ni siquiera al teléfono. Ya lo que sigue, eso sí lo sané, la parte del infierno que me correspondió a mí. Lo del puente aéreo, espero haberlo sanado esta vez que me tocó, que lo lloré como si estuviera sucediendo, pero que aunque caminé hasta el aeropuerto, esta vez no fui a mendigar amor, sino a ser amor, y aunque quería dar vuelta atrás e ir camino a casa, esta vez mi casa, mi hogar estaban en el aeropuerto, sin saber que finalmente sí iba caminando hacia allá. Por eso esta parte de la historia es diferente, porque aunque pareciera similar, esta vez lo dejé libre, y en esa individualidad es que vamos caminando.

No dejo de pensarte, deseando que estés bien, siempre bien. No dejo de pensarte ni cuando suena Fun For Me, de Moloko y me dan ganas de sexarte como nunca pude hacerlo, porque me carga un karma de no hacerle el amor a las mujeres que sí quiero. 



Dejé mi otro blog por usted, y míreme, escribiéndole en este... otra vez.

10.3.13

F

La Noche. La Luna. La Escritura. La Literatura. La Voz. La Cama. La Gata. La Sonrisa. La Luz. La Oscuridad. La Boca. Las Piernas. La Poesía. Las Letras. La Lectura. Las Mujeres. La Naturaleza. La Música. Las Madrugadas. La Comida. La Risa. Las Manos Entrelazadas. La Vida. Las Caminatas. La Mirada. Las Llamadas. Las Lenguas. Las Cámaras. La verdad. Las Fotografías. La Danza. Las Canciones. La Cadera. La Inspiración. La Musa. 


No lo sé, pero todo aquello que me gusta mucho, es femenino. No sé si es la magia del español o mero capricho mio, sólo me pareció curioso, pero puede ser capricho, porque puedo escoger La Paz y no La Violencia... Aunque El Amor le puede ganar a ambas.

No lo sé, estoy jugando con palabras... como siempre y sin sentido.

[borrador desde 14 jun 2011]


1.1.13

¡Feliz orgasmo 2013!

Tuve una novia a la que llamaba Tonta. Algunos de ustedes ya lo saben, incluso ella, porque siempre se lo dije con amor. Ella era una Tonta chévere que leía artículos de sexo interesantes y me los compartía. De hecho, en parte a ella le debo haber creado mi primer blog por allá en abril del 2009. Anyway.

La Tonta una vez me preguntó que si yo tenía actriz porno favorita a lo que yo me reí porque, nooooo. Jaja, ella sí, aunque no veía porno (who fucking gets her?), lo curioso es que se moría por Stoya. Y Stoya me gustó a mi porque se parecía un poco a ella. Alta, blanca, buen trasero y poco pecho. Era como la Tonta, pero porn star! * risitas en la cabeza *

De regalo de año nuevo, les traigo a ustedes un video genial de la Stoya. No es Porno, es algo raro. Al parecer le pidieron a algunas actrices porno que leyeran un capítulo de un libro mientras tenían un vibrador puesto. La idea es verlas tener un orgasmos mientras leen. Para sus ojos (y oídos) Stoya.

¡Feliz 2O13!


28.12.12

D'esas cosas pa' recordar.


"Ahora te digo que recuerdo tus besos,
el sabor de ellos, lo que trasmiten y lo que me hacen sentir...
 esas incontrolables ganas de deborarte los labios,
y derretirme en tu lengua.
Se eriza mi piel,
mi dermis recibe atenta las señales de mis terminaciones nerviosas,
las que reaccionan en pro del hermoso y digno recuerdo
que fui participé."

chocolatico, estrella y astro magnifico de mi pequeño y denso universo, sabías que los seres necesitan agua, aire y voluntad para vivir? sabías que yo necesito algo mas y eso me hace un ser aun más vanidoso, y es a tí, si a tí. Descubri que le temo a las vueltas fisico cuanticas de los quars, a la relatividad fisica de einstein y a las chicualarquinas de los artropodos! ves esos son mis miedos, y con esto te quiero hacer saber que no temo amarte, no temo a que solo tu llenes los espacios que necesita mi existencia para ser valida y amorosamente placentera… Aquí sola y con soledad mi fiel amiga acompañandome, me doy cuenta de que ella ya no es todo en mi vida, que soy un ser de compañias ausentes y sentimientos plenamente crecientes, llenos de amor sin intenciones fuera su justa razón, y esa razón es amar


Siempre me gustó la manera de escribir de Sexy, y más cuando pocas veces lo hizo para mí. Que el universo te siga dando todo el amor que te mereces, mujer.

12.10.12

Carta abierta a "mi" ginecóloga:


Antes de iniciar, señora Valderrama, quiero que sepa que esta carta es abierta pues creo que si por el camino de este blog aparece una ginecóloga o una futura, espero que tome nota de lo que aquí estaré escribiendo.

Dado que mi citología fue un poco traumática gracias a usted y por seguir disque el sabio consejo del doctor ese que me atendió en enero y me pidió casi escandalizado que debía practicarme uno de esos procedimientos, hago ahora público mi descontento. Descontento por cierto, que demoré en demostrar no porque lo olvidase, sino porque pensé que con el tiempo se me olvidaría aquella experiencia, pero ahora veo, y dado que se supone que el viernes pasado* debí ir por los resultados que no recogí por purísima pereza, volví a recordar y nuevamente como si apenas hubiese salido de ese consultorio con esas horribles ganas de llorar y salir corriendo.

Señora y público en general, quiero que sepa que realmente era mi primera citología, que no le mentí al decirle que era una cuasi virgen y que me metan cosas no es que sea mi plato preferido viniendo de una mujer con cara de rabia y una bata azul aburrido. Créame, y se lo juro con biblia en mano aunque no crea nada de lo escrito allí, que no tenía ni idea de lo que era ese procedimiento y que por idiota tomé pensando que me serviría para otras cosas. También le soy sincera al decirle que aunque sé que de ahora en adelante se supone que debo hacer dicho procedimiento anualmente, seguramente ésta fue mi primera y última vez. Para ello, prometo ser muchísimo más cuidadosa con mi parte íntima y así evitarme otra citología. Confirmaré con los resultados que estoy bien y siempre lo estuve. Y si ha de ser necesario, falsificaré resultados cuando me venga en gana (aunque yo sepa, nunca piden pruebas de citologías en trabajos o algo así)

Quiero que sepa que soy consciente del riesgo en el que me pongo, por aquello de enfermedades y demás, y quiero que el público también en general no se escandalise y piense que practicarse una cosa d’esas es lo peor. Entiendo y tengo clarísimo que es un procedimiento necesario para la salud femenina, pero por mi parte, mis piernas quedan cerradas para ustedes. Sí, también para el público general. Además, tal vez ustedes si atinen a una cita con una buena persona.

También quiero que sepa que amo todo mi cuerpo, señora. Lo amo porque es mío, y es mío porque lo amo, aunque suene clichosudo. Amo mis senos porque no son grandes y molestos, ni muuy pequeños que no se ven. Son míos y son hechos a mi medida, como siempre he dicho. Quiero que entienda que me vale verga que se caían algún día por efectos de la gravedad y que si bien eso suceda o no, allá ellos, que ni tan pesados son como para que se caigan feo. Entienda que no utilizo bra porque me encanta la libertad de estar sin él, porque no hay bra perfecto para mis senos bonitos y que no me gustan porque para mí, son muy incómodos. Señora, es problema suyo si usted tiene los senos grandes y le incomodan, pues a mi no. ¿Ve que son bonitos? A mi no me asuste con que se van a caer y que por eso tengo que utilizar bra. Y no crea que porque le digo que son pequeños y no necesitan bra entonces soy una malagradecida con lo que “el señor” me dio. Ya muy claro dejé en renglones superiores que adoro mis senos, señora, y créame, no sólo yo estoy agradecida con ellos, muchas gracias. No vuelva a pensar ni a expresar cosas que ni he dicho.

Por último, no sea tan hija de puta. Mi experiencia en el consultorio fue 90% traumática gracias a su actitud de culo. Y perdonará usted mis palabras soeces pero ya he esperado bastantes meses para decirlas, decírselas. Su actitud fue de lo peor que he podido ver en atención al cliente, y eso que he tenido pésimos tratos en bancos y puestos de comida rápida, y con eso le digo todo. Señora, si a usted no le gusta su trabajo o nada de lo que hace, ¿acaso es mi culpa, yo la puse en esas, la obligue a trabajar allí? Es cierto que yo pedí la cita, pero no fue con usted, señora, el destino nos unió por algo, pero no porque yo quisiera, eso se lo aseguro.

No espero ninguna respuesta de usted, pero sí espero una mejor atención para las futuras pacientes que tendrá en sus manos, literalmente. Espero por favor que si  todo esto se trata de odio a su trabajo y a todo lo que hace, renuncié a él y a todo, se vaya a vivir al campo y cultive papas. La vida en el campo es bien bonita, señora. Pero si al contrario, todo se dio porque le caí mal, señora, le juro que apenas la vea, saldré corriendo en dirección contraria y le evitaré volverme a ver y no para complacerla, sino porque usted me da miedo. Miedo, le digo. Así que por su salud mental y la mía, no nos volveremos a ver.
Gracias por la atención prestada.

* Escrito en agosto algo.

5.3.12

¿Qué responder cuando...

te dicen que quieren hacerte el amor?



Mierda, es que no lo supero. Te quiero pequeña, y aunque hubiese sido agradable, no era lo que quería de ti, en primer lugar. Y en fin, no me vengas más con comentarios así. Gracias.

14.1.12

Tal cual, hace un año. Y éste, es el borrador.

Adiós
como decirlo y no volverte a ver
Adiós
 como una puerta abierta para más
Adiós
como una puerta cerrada para un nunca.
Adiós
hay muchos y te los mencionaría todos.
pero mi adiós te lo regalo con un beso y un abrazo.
Mi adiós hacia tí no te abre una puerta,
sólo te dirige a ella.
Mi adiós te da tiempo para abrirla
y si quieres, encontrarnos tú y yo del otro lado.
Mi adiós sabe a cambios
que esperan impacientes por un reencuentro
por respuestas.
Mi adiós no es un adiós de no volverte a ver.
Mi adiós es un hasta luego disfrazado
esperanzado por otro día con vos.
Mi adiós se despide de tu cuerpo
nunca de tus recuerdos y sensaciones
presentes en mí.
Mi adiós te sonríe
para que un día vuelvas por más
y volvamos a empezar.


Ríe y sueña siempre, mujer con alas de cristal.
No todos los cristales se rompen facílmente.


14.O1.11

8.11.11

That's the thing about girls.


Hoy son 253 días.

Y este es el post 1OO, te lo dedico, mi primera lectora y señorita novia :3

5.11.11

"So it's not going to be easy. It's going to be really hard. And we're going to have to work at this every day. But I want to do that because I want you. I want all of you, forever, every day."
— The Notebook. 

O7.O7.11

1.11.11

10 secrets (o un pequeño confieso que:)



  1. Lo que más me achanta es que hablen de mi sonrisa. 
  2. Me encantan las espaldas. Y puntos a favor si son sensibles. 
  3. Cambio mi pereza y mi procrastinación por la posibilidad de terminar mi semestre y tenerte a mi lado, Cosa.
  4. Soy buena mintiendo, pero lo odio y me pica todo si lo hago.
  5. Me dejo ganar por el mal genio. Aún no lo sé controlar.
  6. Este mes me va a dejar zombie. Me trae muchos, muchísimos recuerdos. Ni buenos, ni malos...
  7. Quiero vivir una vida más simple. Sencilla.
  8. A veces quisiera saber si está viva, sin adicciones ni nada.
  9. Le gusto a alguien por estar mirándola, y ahora no sé que hacer. Bueno sí sé, pero es incómodo, jaja.
  10. Me duele saber que rompí el único dibujo que le han hecho a mi mirada. Era muy bello y en su momento me enamoró.

27.10.11

Capítulo 7.


    Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

     Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


Rayuela. Julio Cortázar.

11.9.11

Con ache.

En el año 2OO6, cuando estaba en noveno, tenía clase de danzas los martes de 8:30 a 10:00 am. (Sí, soy una freak) En fin, que de las horas de esa clase, mi queridísima maestra sacaba unos treinta minutos para sermonearme a mí, y solamente a mí para "enseñarme" lo que es la Humildad.

Fueron martes y martes seguidos en donde ya todas mis compañeras estaban acostumbradas a que yo recibiera tan jugosa clase de humildad. Nunca aprendí. Ni pinche idea que era lo que esa señora me quería decir. Si yo me movía a la derecha y hacía el paso mal me decía que fuera humilde. Si hacía los giros bien, me decía que fuera humilde. Incluso algún día estando en el patio del colegio me sermoneó frente a todas las niñas que salían a descanso. Ese día no hubo nadie más humilde en el colegio que ella, y estoy segura que así lo creyó.

Es una lastima que desde entonces una maestra quisiera enseñarme tan valiosa lección, y sólo hasta ahora me vengo a enterar qué es: Ser humilde, aceptar que no tienes la razón (y Jebús quiera que nunca la tenga), aceptar que no todas te las sabes y que aún hay un chingo de cosas por aprender cada día. Lastimosamente mi profesora era muy incoherente y con su ejemplo de vida nunca iba yo a aprender. Y claro, era jodidamente fácil reconocer mi falta de humildad cuando la señora también la transpiraba. "El ladrón juzga por su condición", dicen por ahí.

Ojalá, después de tanto tiempo, mi profesora también haya aprendido su lección. Yo sí, y no la cambio por nada.

26.6.11

La poesía me está consumiendo todo. Y ojalá, ojalá esto fuera una queja, una queja con letras grandes, una queja con lágrimas, con desolación y desesperación. Ojalá lo fuera, porque quejarme es muy fácil para mí, aceptar que estoy siendo consumida y no me importa, no lo es tanto.


Porque la narración se me está acabando (o está en stand-by, como muchas cosas importantes en mi vida y que por eso no tengo nada interesante que narrar).


Porque le pedí al universo sentir, sentir todo, sin restricciones, sin fichas que llenar, planillas ni filas interminables.
Pedí enamorarme, enamorar, sentir, vivir, amar, sonreír.


Pedí entender todo, todo, todo.
Porque a veces no me cabe la idea de los enamorados que se lamentan de su estado.
No me cabe la idea de desear no amar.
De no desear.
De no mimar y consentir.
Y con lágrimas en los ojos y mi corazón en la mano pedí amar una vez más.
Prometí no quejarme, prometí no reclamar nada, prometí simplemente amar
y aceptar que llegase como fuese.


Y llegó, así sin más.
Llegó y me dejó en la sexta nube
cuarta fila de atrás.
Y me da miedo caerme
sola


Y llegó, así sin más
Llegó y me convirtió
las calles en poesía
los pasos en versos
Y me da miedo
no tener otra narrativa
en la que esté ella


Y es que ni en inglés lo puedo decir
porque prometí amar
pero no prometí no guardar
no poder decir que je suis tombée amoureuse de toi
no vaya a ser que así se vaya todo
y es que más que decirlo
prefiero sentirlo


algún día lo sabrás
y más que saberlo
lo sentirás.

19:05 - 26.03.11

15.6.11

Fuck yeah!


Eclipse lunar del 3 de marzo de 2007. La Luna colorada se debe a la refracción de la luz solar en la atmósfera debido a las partículas de polvo que hay. [Tomado de: Aquí.]


¿Tienen idea de cuánto amé ese día? Luna llena, cumpleaños, Eclipse lunar.


Hoy sin el cumpleaños, lo repetiré.


(Y curiosamente el que hubo el 21.12.10 no lo ví, pero sí le quedó algo de magia rondando por ahí ese día :D)

8.3.11


Y no puedo evitar volar,
irme entre pensamientos y suspiros,
sentir sabor a chocolate blanco en mi boca,
escuchar en mi cabeza romances anónimos,
y sin querer queriéndolo,
 quitarte el pantalón.

Sí, mi mente viaja muy lejos.

20.2.11

Vrai.

Recuerdo que cuando te dijo que después de ella no habría nadie más, no hicimos otra cosa que insultarla y mirar cuán errada estaba, sin embargo hoy me quito el sombrero de manera simbólica y le digo que tenía razón. Tiene razón.

Bueno, un poco.

Ella te jodió tanto la vida, (y desearía utilizar un verbo más agradable, pero sabemos que Joder encaja perfecto, ¿no?) que esos traumas que generó en tí no te permitieron estar con alguien más. Ver a tu ex novia en tu actual pareja siempre será perjudicial. Siempre.

Tengo la fortuna de decir que después de tí sí habrá alguien más, pero no soy tan afortunada. No puedo decir que no hayas dejado traumas. Por Dios que sí puedo decir que los has dejado. Traumas que también me joden. Y bastante, si lo permito. Pero ahí está el punto, permitir.

Cada persona en nuestra vida es una nueva experiencia, una nueva puerta abierta a un nuevo conocimiento. Sobre el mundo, sobre nosotros. Permitir que ese conocimiento entre a nosotros hace que, hasta los peores encuentros, tengan sentido. Traumas tengo por montones, pero no reconocerlos no me habrían permitido conocerme y saber cómo actuar bajo ellos.

Sí, después de tu ex no habrá nadie más, si así lo permites.
Y no, no te lo digo a tí, se lo digo a quien sea que lea este post. No más te tomé de referencia, verás, vos fuiste mi experiencia para aprender esto. ¿Gracias?, sí, ¿por qué no?

3.2.11

En la oscuridad no se puede leer.

No tenía sueño.
Estaba decidido a acostarse en su cama aunque sus párpados no le pesaran en absoluto.
Su cama lo llamaba hoy para pensar, no para dormir.

Se acostó entonces, siguiendo su rutina nocturna como de costumbre, sin embargo hoy su destino no era el mundo de los sueños, hoy era el de la imaginación. Cerró pues sus ojos, casi apretándolos, como si de esa manera activara la fórmula mágica en su cabeza para empezar a crear escenarios. No necesitaba esforzarse tanto, y lo sabía pues actores ya tenía.

Se veía y la veía. Sí, a ella.
Le atormentaba el hecho de imaginarla en una cama. -Esta no era la escena que quería para hoy- se decía así mismo varias veces, pero su cabeza no hacía nada para impedirle seguir viendo aquella cama desconocida para él e incluso para ella.

Atormentado aún por ese pensamiento decidió pensar en sí mismo, caracterizarse, pensar sólo en él y no en ella. Pensaba entonces que él quería complacer -maldita cabeza- gruñó por un segundo. Una extraña sensación lo envolvió -quiero complacerla porque es ella quien lo pide- le dijo a esa gran oscuridad en su cuarto. Y así era. Las manos de ella, un poco inquietas, jugaban con el cabello de él, su cuello, su espalda, sus piernas. Aun con ese jean negro y camiseta blanca que impedian su paso, aquellas manos seguían jugando, pidiendo algo que la boca de ella  no podía decir por pena. Pena, aquello que él sentía también era pena. Se avergonzaba de sólo pensar que quería cumplir todos sus deseos, y recordó que fue ella quien despertó esas ganas en él con aquellas miradas en su casa. Esos ojos que ella habría deseado que se volvieran gritos pidiéndole movimientos. Él entendió ese día, pero la pena ganó. Ahora, bajo el poder de la imaginación, no veía por qué tendría que negarse esta oportunidad.

Esta vez ya no eran ojos los que viajaban por su espalda, eran las manos de ella. Él simplemente se detenía a sentir y a seguirla besando -¿por qué no?- le preguntó esta vez a la noche. La besaba sin pedirle nada, mas bien era un 'recibiendo todo'. Ella decía más de lo que habría deseado con sus manos y sus labios. Su lengua, que se paseaba entre los labios de él, le decía algo que él ahora no entendía. -Maldita sea, es mi noche, es mi cabeza, es mi imaginación, ¿y aún así no sé qué quiere ella? ¿No puedo inventalo siquiera?- pensó desesperado.

Su cabeza dio un vuelco al igual que él, que ahora se encontraba sobre ella -pero, ¿c-cómo?- y de inmediato las manos que intentaban quitarle la camiseta blanca le hicieron olvidar su pregunta. Por un momento sintió que los segundos eran más largos. En busca de sensaciones más fuertes, fijó su atención en el cuarto donde se encontraban. Era blanco, y aunque este color antes le hiciera pensar en hielo, en aquel momento no podía dejar de sentir calor. Era un blanco cálido que los envolvía a ambos en pequeños jadeos. Se fijó con más atención en las piernas de ella. En la forma como se estiraban, como se recogían a veces. De nuevo en sus manos que no sabían dónde apoyarse y que a veces querían esconderse en los bolsillos traseros de él. Se fijó en sí y en lo incómodo que se veía. Tenía una posición muy torpe, estaba realmente incómodo y no quería incomodarla a ella. Adoptó, al parecer, la primera posición que encontró y así se quedó. Sus manos, como las de ella, no sabían dónde ubicarse. Se fijó en todas esas palabras que salían del cuerpo de ella y que él no podía leer. Quería complacerla como ella quería, pero la pena lo retenía y le había quitado aquello que a los 4 años aprendió a hacer: leer.

Abrió los ojos como si aquello le sirviera para comprender las palabras y se dio cuenta que las nueve de la mañana ya marcaba el reloj de su mesita de noche.

-¿Lo soñé?- le preguntó, esta vez, a la luz en su cuarto.