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18.3.17

Les traits de mon visage.

Mi primera experiencia en el mundo bloggeril fue hace 10 años en alguna plataforma española de cuyo nombre no me quiero acordar... la verdad es que no recuerdo, donde entré con algún apodo que también olvidé. Lo que sí recuerdo es mi primera entrada, decía algo así como que no sabía qué era pero que tal vez la palabra bisexual me definía un poco. 10 años después sigo sin saberlo pero sin darle tanta importancia.

Abandoné el blog al momento de abrirlo porque en realidad sólo lo utilizaba para stalkear cuentas de españolas lesbianas que escribían bien. Luego conocí Blogger y abrí mi primer cuenta en el 2009. Desde ahí no he dejado de escribir aquí pero por alguna razón en el 2010 volví a mi anterior blog ese españolete. Ahí había publicado un par de cosas más y uno que otro extraño lo había comentado. Por alguna otra razón también decidí seguir escribiendo allá y de ahí salió un post que nunca olvidaré que tenía por nombre "les traits du visage" porque andaba para esa época aprendiendo francés. Pero nada más lejano a lo que estaba aprendiendo. Escribí ese post porque odiaba mi cara. La odiaba enormemente porque siempre estaba triste. Porque no importaba cuántas horas durmiera y que le hiciera siempre parecía triste, aburrida, ojerosa y no sé qué más. De eso se trataba ese post y escribirlo me dolió mucho y lloré. Se lo compartí a una chica con la que salí por unas semanas y no volví a saber de ella, ni del post ni del blog. Estoy segura que lo eliminé y por tonta no guardé el post. Creo que desde que lo escribí me prometí silenciosamente cambiar esos rasgos, al menos con una sonrisa.

Y lo logré, en el 2011 volví a verme al espejo de una manera diferente y cuando eso pasó lloré frente al espejo (puta, soy muy llorona) porque me vi feliz por primera vez. También escribí sobre eso en este blog y surgió un mini cuento que se llamó Espejo que presenté para cuarto semestre en la universidad y que escribí dos días antes del due date porque obvio... procrastination rules. También lo publiqué aquí y sinceramente lo odio, pero qué se le va a hacer.

El punto de este post es que llevo varios días sin soportarme en el espejo. Otra vez estoy triste y quisiera recordar qué escribí en ese post, a ver si cómo me veía en ese entonces es lo mismo que estoy viendo ahora y que de verdad no soporto. Quisiera recordar cómo describí mi cara y compararla con este ahora.

Lo único que me consuela de todo esto es que en el 2011 surgieron muchísimos cambios que lograron borrar esos rasgos un poco y quiero creer que de eso se trata este momento, de volver a tocar fondo para surgir y volver a cambiar. Volver a verme feliz en el espejo. Y hoy escribo, algo totalmente diferente a ese post pero con la esperanza de cambiar les traits de mon visage.

19.2.17

Tabby.

Ayer quise dormir, descansar un poco y ver si de pronto, sólo tal vez el sueño volvía a ser más fuerte que yo y me despertaba doce horas después. Luego de leer un capítulo más y de cerrar los ojos más de una vez sentí que era necesario dormir, no entiendo por qué cuando ya estoy en la cama el sueño desaparece. No entiendo.

Así como tampoco entiendo por qué al cerrar los ojos y tratar de dormir la primera imagen que se vino a la cabeza fue ver a Tabby muerta en mis manos cuando la saqué de la bolsa en donde la habías metido para luego enterrarla en el hueco que hice en la tierra y me dí cuenta que tenía sangre seca en uno de sus oiditos, cuando haberla llorado por una hora no había sido suficiente y ver la sangre y sentir su cuerpo inerte me derrumbaron más y me hicieron sentir poca cosa. Miserable, si se me permite la palabra.

Ese día leí en "It feels so good when I stop." que hay días que parecen de picnic, maravillosos, pero que intuitivamente sabes que algo saldrá mal. Ese día leyendo ese párrafo (y releyéndolo, porque resonó mucho en mí) no pensé que todo fuera a salir tan mal. Tan así.

Ese día murió Tabby. Ese día murió un pedazo grande de mi amor por ti también, porque aunque ese día entendí que podía confiar en ti al 1000% pues no habría nada en el mundo que me ocultaras (ni el hecho de haber matado a mi gata), ese día no sé por qué no quise entender que estabas dispuesto a hacerme daño. Que eras capaz y si era necesario, lo harías.

Ese día mataste a Tabby y decidí, una vez más, sentirte lástima y decir pobrecito tú, "tuviste que hacerlo porque no te puedes controlar". Ese día me mataste a mí también. Pero hasta ahora me doy cuenta.

Espero estar sacándote de mi sistema de una vez por todas. Ya no quiero más imágenes como esa en mi cabeza. Y no quiero llenarme de rabia y sentir que dejé y te permití tener tanto poder en mí, que me manipularas tanto, que te permitiera matar a esa cosita hermosa que me acompañaba todo el tiempo mientras escribía mi tesis y te permitiera matar tantas cosas de mí misma. Ojalá no me hayas jodido tanto la vida. Y ahora tengo miedo.

16.1.15

No subestimar este post tan largo sería genial.

Era el año 2008. La Tonta era mi novia y recuerdo que ella siempre decía que yo la subestimaba. Nunca le entendí. Siempre le pregunté. No me decía por qué.

Lo que sí sé es que la palabra subestimar se quedó grabada en mi cabeza, porque no la entendía, de verdad que no. No podía entender cómo una persona puede sub-estimar a alguien. Eso no era posible para mí, aunque en la lengua existiera una palabra para describir dicha acción.

Y simplemente bastó ver qué discurso mental tenía sobre mí para aquella época (saliendo del colegio y esperando a entrar a la universidad) para reconocer que sí, la palabra existía por una razón y que, de todas las personas de mi vida, la persona que yo más subestimaba en este mundo claramente era yo misma. Por eso nunca le entendí a la Tonta, porque ella estaba en un nivel más alto de valor y estima para mí, que yo misma.

Me dolió mucho, muchísimo darme cuenta de eso porque la verdad, desde hacía muchos años atrás me había hecho una promesa silenciosa de nunca pensar sobre mi autoestima. No era fácil para mí asimilar que mi autoestima no era baja, sino nula. Y lo que me enloqueció más fue tratar de entender por qué era así, qué había pasado en mi vida, qué estaba pasando y porque yo no me valoraba ni siquiera un poquito.

De tanto que lo pensé empecé a ver las cosas más claras, y entendí por ejemplo, el porqué de mi dependencia emocional hacia mis amigas. Las necesitaba para que me dijeran lo que yo no era capaz de decirme a mí misma, y necesitaba tener a alguien externo que me dijera lo especial, lo chévere que yo era, porque eso no podía hacerlo yo misma. No era fácil mirarme al espejo y reconocer a la persona que tenía al frente como alguien que podría valer la pena. Por eso dependía de otros.

Entendí muchas cosas, dolorosas por cierto, pero me propuse a cambiar por mi bien, porque la gente va y viene, porque la gente un día te dice que eres lo mejor y no puede vivir sin ti, y next thing you know, lograron vivir sin ti porque encontraron a alguien mejor. Porque un día te decían lo maravillosa que eras y al siguiente te decían lo detestable y miserable que eras también.

Cuando entendí eso, volví a hacerme una promesa real, no silenciosa, de valorarme, no porque tuviera que hacerlo, porque qué mal se veía no tener autoestima, NO, lo hice porque lo necesitaba más que nada en el mundo. Porque me dolía no creermelas, no quererme, no valorarme. Y cuando te das cuenta que no estás valorando tu vida, o te matas o haces algo para cambiar las cosas. Yo me propuse honrar mi vida, matarme ya no era una opción.

Cada día es un nuevo día para aprender a valorarme, a quererme y honrar lo que soy y lo que hago. Por eso, créanme que me dolió entrar a trabajar este martes y darme cuenta que aún falta, que el camino es largo. Estaba en un auditorio lleno de físicos, químicos, biólogos, literarios berracos, estudiados, capaces de darlo todo, y yo, con mi disciplina también encima como ellos, con un plus porque estudié pedagogía, didáctica y demás, me sentí menos. Sentí que no debía estar ahí aún, que no era mi turno, que... miles de cosas. Llegó un punto en que no sabía si era alguien dentro de mi cabeza saboteándome la alegría de estar allí, de pertenecer a ese grupo, de honrar mis cinco años en la universidad, mi disciplina, mi carrera, mis sueños. Puta, me odié un poquito por pensar tantas cosas.

Mi hermano, otro de los físicos, estaba allí porque hace parte del grupo docente líder. Me dijo: "Se siente muy intimidante estar al frente de ellos [los físicos], hay mucha arrogancia y prepotencia porque ellos han hecho muchas cosas, y me cuesta no sentir eso, pero si estoy acá es por algo, ¿sí o no?" Cuando él me dijo eso no pude evitar pensar que tal vez, él sentía lo mismo que yo, que tal vez en algún punto se sintió subestimado también. Y tal vez, como ya lo escribí aquí, a los dos, esa falta de reconocimiento nos afectó en el autoestima. Y voilà, tal vez ni sea cierto y yo pienso mucho y me vuelvo una análitica supremamente jarta... pero tal vez sí, ¿por qué putas no, eh?

Al menos volví a atar otros dos nudos, y me doy cuenta que mi autoestima y reconocimiento definitivamente van de la mano. Y dioooooos, cómo los necesito. 

Ahora, tengo claro otro propósito para este 2015. 
   

19.8.14

Manías-confesiones


Estaba así en el mundo de la internets y me encontré con este artículo de una revista cheverita de acá (padre, chida, para ustedes mi mundo bloggeril mexicano) y pensé compartir mis manías así como para liberarme de ellas y vivir en paz, ja:
  • Yo me urgo la nariz porque no soporto tener mocos. Es la manía más molesta y sucia, pero ya es como una necesidad tener la nariz despejadita, siempre. A veces digo que voy al baño a MEAR pero no es cierto, gente, nooooo. Jajaja. (La verdá es que también meo, siempre)
  • Me gusta comer comida que haga ruidito al entrar a la boca. No ese ruido de cuando la gente come con la boca abierta (yo lo hago para molestar a mi novio, na' más)... sino el ruidito crocante de las papas, de los platanitos, de todo lo frito. Creo que lo disfruto más que el sabor mismo.
  • Yo le doy piquitos a mis gatos, a lo gato. O sea, nariz con nariz. TODA LA VIDA lo he hecho y no pienso nunca, nunca, ever, never, no renunciar a ello. Yo lo llamo: besuquearnos y amarnos de lo lindo. Y también tocarles la nariz mojadita, también a los perros. Es también como una necesidad enfermiza.
  • Ya tenía razón mi exnovia cuando me dijo Obsesiva, porque sí que lo soy, me obsesiono con algo, me engancho y luego plop, adiós. Ustedes ya conocen mi periodo Lady gagiano, mi periodo Tegan-and-Sariano, como cuando me obsesioné con el Blogger por allá en el 2009, cuando me obsesioné hasta con la Maga, pues. Heavy.
  • Por ejemplo, estoy en obsesión con Twitter bien cruda. Espero ya me pase pronto, dios.
  • Yo stalkeo mucho a la gente, por redes sociales, of course, no me imaginen a media noche en la portería de la casa de alguien o algo así. Ni más faltaba.
  • No soporto que me coqueteen en la calle, me enoja mucho y grito como loca. Tampoco soporto que morboseen a otras mujeres en la calle y las defiendo... como si me pidieran el favor, cuando no.
  • No me gusta correr para cruzar la calle, excepto cuando corro como Phoebe para reírme un rato y hacer reír. De resto, no me gusta, prefiero cruzar la calle caminando siempre.
  • No soporto los barros. Yo no tengo, y cuando veo a alguien con un barro mi cabeza dice: Déjame sacarte esa asquerosidad. Y así.

15.8.14

Carta abierta a "mi" nueva ginecóloga:

Antes de iniciar, quiero aclarar que ésta será una carta abierta porque he descubierto que hacer público (o al menos) escribir lo que siento sirve de algo

El nombre Jazmin me remite a momentos felices, hermosos y bellos. A una ciudad bonita de este país y a tres mujeres que me alcahueteaban todo en la vida y me consentían por montones. Claro, una de ellas era Jazmín, y su nombre siempre olerá a flor para mí. Así su nombre se escriba Yasmith y el de usted, ginecóloga, se escriba Yasminne. Ese nombre sólo trae buenas noticias para mí, como el tenerla a usted en mi segunda citología y salir del consultorio convencida que a veces en la vida, hay que dar una segunda oportunidad.

Le confieso que fui con miedo, mucho miedo. De verdad esperaba que la citología del 2012 hubiese sido la primera y última de mi vida, pero verá que mi vida sexual es ahora activa (gracias) y la constante cara de asombro de mis doctores cuando les digo que la última citología fue hace dos años empezó a picarme en la cabeza insistiéndome en que era momento de darle, al examen, una segunda oportunidad. 

La vida me dio la oportunidad de cambiar de sede de atención, que queda gloriosamente a quince minutos de mi casa en bicicleta y que hace que yo pase al lado de uno de los parques más grandes de la ciudad, el Simón Bolivar. Y claro, también me dio la oportunidad de ser su paciente. Usted supo cómo hablarme, cómo convencerme que ésta vez no sufriría y que a mis próximas citas no debo faltar.

Gracias a usted, infinitamente, por entenderme como mujer también. Sepa que volveré, tal vez no en un año, porque no me volví fan del examen, pero igual volveré porque dicen que para mi salud es importante.

Gracias de nuevo. Si ve a la señora Valderrama, dígale que de corazón, espero que esté cultivando papas. 

12.10.12

Carta abierta a "mi" ginecóloga:


Antes de iniciar, señora Valderrama, quiero que sepa que esta carta es abierta pues creo que si por el camino de este blog aparece una ginecóloga o una futura, espero que tome nota de lo que aquí estaré escribiendo.

Dado que mi citología fue un poco traumática gracias a usted y por seguir disque el sabio consejo del doctor ese que me atendió en enero y me pidió casi escandalizado que debía practicarme uno de esos procedimientos, hago ahora público mi descontento. Descontento por cierto, que demoré en demostrar no porque lo olvidase, sino porque pensé que con el tiempo se me olvidaría aquella experiencia, pero ahora veo, y dado que se supone que el viernes pasado* debí ir por los resultados que no recogí por purísima pereza, volví a recordar y nuevamente como si apenas hubiese salido de ese consultorio con esas horribles ganas de llorar y salir corriendo.

Señora y público en general, quiero que sepa que realmente era mi primera citología, que no le mentí al decirle que era una cuasi virgen y que me metan cosas no es que sea mi plato preferido viniendo de una mujer con cara de rabia y una bata azul aburrido. Créame, y se lo juro con biblia en mano aunque no crea nada de lo escrito allí, que no tenía ni idea de lo que era ese procedimiento y que por idiota tomé pensando que me serviría para otras cosas. También le soy sincera al decirle que aunque sé que de ahora en adelante se supone que debo hacer dicho procedimiento anualmente, seguramente ésta fue mi primera y última vez. Para ello, prometo ser muchísimo más cuidadosa con mi parte íntima y así evitarme otra citología. Confirmaré con los resultados que estoy bien y siempre lo estuve. Y si ha de ser necesario, falsificaré resultados cuando me venga en gana (aunque yo sepa, nunca piden pruebas de citologías en trabajos o algo así)

Quiero que sepa que soy consciente del riesgo en el que me pongo, por aquello de enfermedades y demás, y quiero que el público también en general no se escandalise y piense que practicarse una cosa d’esas es lo peor. Entiendo y tengo clarísimo que es un procedimiento necesario para la salud femenina, pero por mi parte, mis piernas quedan cerradas para ustedes. Sí, también para el público general. Además, tal vez ustedes si atinen a una cita con una buena persona.

También quiero que sepa que amo todo mi cuerpo, señora. Lo amo porque es mío, y es mío porque lo amo, aunque suene clichosudo. Amo mis senos porque no son grandes y molestos, ni muuy pequeños que no se ven. Son míos y son hechos a mi medida, como siempre he dicho. Quiero que entienda que me vale verga que se caían algún día por efectos de la gravedad y que si bien eso suceda o no, allá ellos, que ni tan pesados son como para que se caigan feo. Entienda que no utilizo bra porque me encanta la libertad de estar sin él, porque no hay bra perfecto para mis senos bonitos y que no me gustan porque para mí, son muy incómodos. Señora, es problema suyo si usted tiene los senos grandes y le incomodan, pues a mi no. ¿Ve que son bonitos? A mi no me asuste con que se van a caer y que por eso tengo que utilizar bra. Y no crea que porque le digo que son pequeños y no necesitan bra entonces soy una malagradecida con lo que “el señor” me dio. Ya muy claro dejé en renglones superiores que adoro mis senos, señora, y créame, no sólo yo estoy agradecida con ellos, muchas gracias. No vuelva a pensar ni a expresar cosas que ni he dicho.

Por último, no sea tan hija de puta. Mi experiencia en el consultorio fue 90% traumática gracias a su actitud de culo. Y perdonará usted mis palabras soeces pero ya he esperado bastantes meses para decirlas, decírselas. Su actitud fue de lo peor que he podido ver en atención al cliente, y eso que he tenido pésimos tratos en bancos y puestos de comida rápida, y con eso le digo todo. Señora, si a usted no le gusta su trabajo o nada de lo que hace, ¿acaso es mi culpa, yo la puse en esas, la obligue a trabajar allí? Es cierto que yo pedí la cita, pero no fue con usted, señora, el destino nos unió por algo, pero no porque yo quisiera, eso se lo aseguro.

No espero ninguna respuesta de usted, pero sí espero una mejor atención para las futuras pacientes que tendrá en sus manos, literalmente. Espero por favor que si  todo esto se trata de odio a su trabajo y a todo lo que hace, renuncié a él y a todo, se vaya a vivir al campo y cultive papas. La vida en el campo es bien bonita, señora. Pero si al contrario, todo se dio porque le caí mal, señora, le juro que apenas la vea, saldré corriendo en dirección contraria y le evitaré volverme a ver y no para complacerla, sino porque usted me da miedo. Miedo, le digo. Así que por su salud mental y la mía, no nos volveremos a ver.
Gracias por la atención prestada.

* Escrito en agosto algo.

7.3.12

Tan incómodo 2...

como que tu mamá ya sepa que no eres virgen y te pregunte si utilizas juguetes sexuales o cosas así con tu novia.



Jebús, no sé a qué punto de confianza he llegado con mi madre. 

5.3.12

¿Qué responder cuando...

te dicen que quieren hacerte el amor?



Mierda, es que no lo supero. Te quiero pequeña, y aunque hubiese sido agradable, no era lo que quería de ti, en primer lugar. Y en fin, no me vengas más con comentarios así. Gracias.

4.11.11

-Meditaciones Rurales-

No doy más, quiero escribir. Aprovecho la ausencia de mi hermano, aprovecho el día de hoy, las sonrisas, las risas, el sentirme bien y que todo me valiera madres. TODO.

Sé que tengo que madrugar mañana, que quiero hacerlo y sentirme bien para dar lo mejor de mí porque amo lo que hago cada sábado. Me siento cansada, los ojos se están cerrando y posiblemente si permito que mi cabeza toque una almohada ahí quede yo durmiendo. Pero no quiero, mi cabeza no va a mil hoy, va a 500. 

Una vez más quiero volar, y sinceramente no sé si por querer hacerlo todo ya no estoy mirando bien las cosas, aquellas que requieren de tiempo. Tiempo, tiempo, tiempo. Cito a Machado aquí:

"...Clarea
el reloj arrinconado, 
y su tic-tic, olvidado
por repetido, golpea.
Tic-tic, tic-tic... Ya te he oído.
Tic-tic, tic-tic... Siempre igual,
monónoto y aburrido.
Tic-tic, tic-tic, el latido
de un corazón de metal.
En estos pueblos, ¿se escucha
el latir del tiempo? No.
En estos pueblos se lucha
sin tregua con el reló,
con esa monotonía que mide un tiempo vacío.
Pero ¿tu hora es la mía?
¿Tu tiempo, reloj, es el mío?
(Tic-tic, tic-tic...) Era un día
(Tic-tic, tic-tic) que pasó,
y lo que yo más quería
la muerte se lo llevó..."  - CXXVIII Poema de un día.

Quiero que todo fluya, creo que son mis pensamientos los que no me dejan, no en vano llevo dos semanas de meditación, aunque siento que todavía falta. God, no quiero ser más pensamientos, no quiero trabajar bajo el analítico si soy sólo energía pura, si me muevo como una campanita por todo lado y lo único que hago bien es sacarle sonrisas a quienes me rodean. Quiero fluir de mente como fluyo de cuerpo. Sí, sí, eso quiero.

No quiero ser más pensamientos y teoría, quiero ser y quiero actuar. Saber y no actuar es lo mismo que no saber, me han dicho desde hace un mes. 

Y sí, tú, tú, soy todo, tooodo, sólo faltas tú para estar con este todo, para que le hagas click a esa parte de mi vida que quiero, que merezco y te elegí a tí, llegaste a mí o yo llegué a tí, algún día el Universo nos responderá, y quiero que seas todo conmigo porque lo elegí así y... conversaciones pendientes, palabras que no quiero decir, que quiero escuchar. Cómo odio sentir que esto es familiar. 

12.10.11

Acero.

Para animar a mis 'amigas' no encontré otra forma que insultar a una compañera. (Dime que no fue así, y sabremos que mientes)

Dejarla a un lado y juzgarla fue más fácil para mí que comprenderla y tenderle una mano de ayuda y apoyo. Y para cuando ya no importaba nada más, mi psicóloga me contó que dos días antes esta niña, de tan sólo 14 años (como yo) había tomado el arma de su papá y se había suicidado.

Soy consciente que hoy no puedo hacer nada al respecto, y de remordimientos tampoco puedo vivir, aunque sé que pude haber hecho la diferencia. Pude salirme de la corriente del insulto y el maltrato en el que ella vivía y decirle que no estaba sola. Tantas cosas pude hacer y no hice nada, y sé que ahora ya no valen de nada porque ella ya se fue. ¿Aprendizajes?: Todos.

Que si juzgar e insultar es más fácil, entonces haré lo más sencillo y seré aporte para personas que lo necesiten. La historia de Andrea, en mi vida, no se vuelve a repetir. Tal vez yo sola no la iba a "salvar", pero tampoco habría permitido que se fuera como lo hizo. 

¿Te permitirías dejar ir a una 'Andrea' de tu vida?

17.8.11

Calor.

Maldita sea, maldita todas las veces que sea necesario. Maldito calor el que hace, que no me pueden dar el maldito café como lo quiero ni seguirme la corriente en algún proyecto porque parece muy estúpido, nada factible y... yo no sé qué más babosadas dijeron. Maldita sea que no soporto este calor de la nada, pero maldita sea que no vuelvo a salir en medio de tantos escalofríos, como si cada palabra pronunciada en mi contra hubiese sido un chorro de agua de alguna manguera que llevaba toda la maldita madrugada afuera, recogiendo frío. Maldita sea que todo me duele y yo no tengo nada entonces no sé qué es lo que duele.

Y salgo a despejar las ideas pero cada carro en cada semáforo me habla, ¿maldita sea, cómo hacen eso?, y siento mucho frío, aunque el pleno sol de mediodía me golpee la frente como nunca y me joda el día. Y luego el calor, porque el frío de las palabras va desapareciendo, pero maldito calor infernal. Ahora son las ideas, esas estúpidas ideas que se cocinan en este gran horno que tiene mi nombre y mis manos, mis piernas y mis malditos lunares. Y ahora llueve, afuera y en mi cabeza. Y ahora todo me jode y no sé contar hasta diez.

Maldita sea.


[No soy yo, sólo me corto los dedos tratando de escribir en primera persona]

7.5.11

Cierran.

Y mis ojos que saben
a Benedetti estas noches
Y mis ojos que cierran
al alba con ansias

Y mis ojos que lloran
a solas en la oscuridad
Y mis ojos que buscan
a tientas en la soledad

Porque lo eres todo
y no soy nada
Porque soy todo
si me tocas
hada

Y mis ojos que sueñan
a contar las estrellas
Y mis ojos que arañan
que arañan
que duele
que me duele

Y mis ojos que comen
lágrimas sin sal
Y mis ojos que comen
sonrisas sin sol

Porque yo me pierdo
y te encuentro
Porque te me pierdes
y me hundo
a soñarte
a buscarte
a tocarte
a jugarte
a perderte
a perderme

Y mis ojos que cierran
que cierran
encierran
...

26.03.11

24.4.11

De infidelidades y amoríos.

Creo que no soy nadie para juzgar a alguien (estoy segura, no sé por qué escribí "creo"), pero necesito escribir algo antes de acabar con toda la harina de la casa (léase, galletas) porque cuando me da rabia y/o ansiedad pues me dan ganas de comer. Y por cuatro.

La persona que tengo ahora aquí en mi cuarto, con su habladito paisa y su forma tan romántica de hablar con ese alguien por celular me estresan.

Esa persona que está ahora en mi cuarto está casada, va para los 5 años de casada y en este momento está hablando con su 'mozo' por celular. Y es la segunda, LA SEGUNDA VEZ EN MI VIDA que me tengo que chutar el chisme con mi mamá de sus amoríos, es la SEGUNDA VEZ, que tengo que aguantarme (¿tengo?) sus quejas contra el mundo y la vida, como si ellos fueran los culpables de su puta infidelidad.

Ok, ya me puse grosera. Pero sinceramente, más que rabia con ella, tengo como rabia conmigo: ¿quién carajos soy yo para juzgarla por acostarse y amarse con otro hombre que no es su esposo?

Es loco, es absurdo, es estúpido. Desde mi posición hasta debería apoyarla, digo, su esposo es un idiota que desde el primer día que lo conocí me cayó como un zapato picho (nos caemos mal, how the fuck!) y sabía que no duraría y no se amarían realmente. (Tenía pinches trece años y ya lo sabía, mis poderes de bruja no fallan, caray!)

El caso, no estamos hablando aquí de qué es y qué no es correcto. Sinceramente eso no importa. YO que también le fuí infiel muy descaradamente a varias parejas no puedo ni por equivocación juzgarla a ella por lo que hace, (y es que sinceramente a mí me iría peor en el juicio), pero es que no me da, no me da que culpe a la vida y se queje tanto. ¿Lo estás disfrutando, eres feliz? GÓZATE LA OPORTUNIDAD DE AMAR, así no sea tu marido, who careeeees? Y por favor, no me digas "La Sociedad" que si fuera por ella yo habría dejado de amar a mi novia hace siglos. (Y por favor, no me digas que Dios... te lo rueeeeego)
Tu marido es un idiota y se hace odiar fácilmente, eso hasta tu suegra lo sabe, pero por favor, no utilices eso como argumento para serle infiel. "Hola, me acuesto contigo porque mi marido es un idiota". Yo, sinceramente de mozo, no me acostaría contigo si ese es tu argumento. "Hola, me acuesto contigo porque me encantas" ¡grr! sería mi respuesta. Que valga la pena, ¿no? Y si lo quieres, y si lo amas y si te estás enamorando, ¡felicitaciones! querer, amar y estar enamorado es tan pero tan maravilloso que muchos desearían estar en tu posición ahora (incluso yo hace unos meses... eso me recuerda el post nunca publicado)

Por favor, o aprovechas la oportunidad y aprendes a serle infiel a tu marido o le cortas de raíz a tu mozo y te jodes (o te amas, no seamos tan negativos) con tu marido y viven happily ever after. Que si crees que eso de ser infiel es lo peor que puedes hacer, chingaos! pos deja de hacerlo por tí y tus creencias. Si crees que la vida es un assco por llevarte a la tentación, pos sé peor que "la vida" y no te dejes tentar. Si crees que la vida te dio la oportunidad de amar, ama. PERO DEJA DE QUEJARTE Y DE RENEGAR, carajo. Todo va bien en tu vida, hay amor  al fin y al cabo (y sexo, mucho sexo)


En fin, realmente me estresé y necesitaba desahogarme con mi picho piiicho humor y lo logré. Igual y esta persona ya salió de mi cuarto y dejó de hablar paisa (¿por qué carajos tiene que hablar así con él?) Anyway, mi cuarto volvió a su paz habitual *respira*

Por cierto, ¿mencioné que esa persona, es mi hermana mayor?

4.3.11

Es triste...

pero creo que mi Mantra favorito es Fuck.

Así que de antemano pido disculpas a todos lo que me escuchen decir Fuck y se sientan incómodos u ofendidos. Sólo estoy despejando mi mente de esos pensamientos que podrían agregarle el You. Y ni uds ni yo queremos escucharlo.

28.2.11

Se acerca el fin del mundo.

Creo que el peor evento que le puede suceder a esta familia no es entrar en bancarrota o algo por el estilo.
El peor evento es que yo cumpla los 18 años.

Sí, porque esa crespa, chiquitica y revoltosa va a cumplir años esta semana y se va a "volver" adulta. Y como no hay personas que me conozcan más que mi familia, ellos pueden decir bajo juramento que yo sacaré esa rebeldía que tengo por dentro y que haré más locuras de las que ya hago. Porque claro, todo lo que yo hago es pura y simple rebeldía. Rebeldía sin causa.

Lo peor que le puede pasar a esta familia es que yo me enloquezca de bar en bar, de "antro" en "antro", consuma, a lo mejor, más drogas de las que ya consumo. ¿Se imaginan si se enteraran que lo que más me gusta es el té de hierbas? Dios nos salve.

Lo peor es que sin miedo y más grosera que nunca, me revele contra mis padres, los escupa si es necesario y me vaya de la casa. Porque claro, eso es lo que más deseo en este mundo. Salir de mi santuario a ese planeta que a veces me hace vomitar.

La oveja negra de la casa va a ser mayor de edad para hacer lo que se le dé la gana. Como si antes no lo hubiese hecho. Pero claro, quién va a pensar que entre mis planes esté el estudio, el deporte y una que otra salida a cine o a hacerle compañía a quienes quiero. Yo sólo quiero seguir emborrachándome cada fin de semana y enamorándome de toda mujer que encuentro por ahí, no más para ir en contra de lo que es "normal".

Seguro y me revelo contra mi familia, porque ellos, más que nadie, saben que eso es lo que he querido toda la vida, y no se me ocurriría otra cosa que esperar hasta los 18 para hacerlo.

Y ya, me cansé de tanto sarcasmo. Ojalá mi papá y mis hermanos leyeran esto y entendieran. Pero a quién engaño, no lo entenderán, y a lo mejor cuando cumpla años, me echen de la casa para evitar tanta rebeldía.

Aush.
Y es que si mi papá cumple lo que me dijo hace algunos meses, me he de morir. Oui, j'ai peur.

Y un aplauso para mi hermano, que escucha La Sonora Matancera. 
Oh, qué tiempos, señores, qué tiempos.

1.2.11

Tan incómodo...

como que tú mamá se la pase preguntando si ya tuviste relaciones sexuales alegando que: "tienes el cuerpo... no sé, diferente".




Creo que sus intenciones son otras.