Cumplí años el domingo. Recordé que hace 6 años también cumplí un domingo y fue totalmente una miseria y que me dije a mi misma que el peor día para cumplir años era ese - un domingo.
Ahora al otro lado del mundo tengo, claro, una idea totalmente diferente. Y no es porque cambiara de coordinadas y con ello las percepciones o ideas que tengo de la vida. De hecho creo que ya no tengo muchas ideas.
Sé que soy una culicagada de 26 años ahora pero me siento cansada de intentar, siquiera de intentar probar que puedo tener la razón. Que mis ideas están bien. ¿Por qué sólo mis ideas? Nah, no se puede con eso. Somos tantos, pero tantos seres humanos que ya sé que ninguno está en lo correcto. Lo mejor es pensar que todos estamos "mal" y que tenemos mucho por aprender cada día. Mirar cada día con humildad y dormir sintiendo que falta mucho pero hoy, gracias a Dios, al universo o a la energía cósmica tuvimos la oportunidad de saber una gota más del océano de ideas que este mundo tiene. De crecer y evolucionar.
Así que no, no tengo muchas ideas, sólo una y pienso quedarme con ella hasta que algo nuevo venga y me sorprenda. Porque esa es la clave también. Dejarse sorprender. Planear, saber para donde queremos ir pero no sufrir cuando la vida tiene otro plan. La vida sabe más que nosotros sobre lo que necesitamos.
Por esto estoy en Asia y no en Europa, por ejemplo. Por eso es que ahora mismo me siento deprimida y aburrida con este puto invierno de 6 meses y al mismo tiempo me sorprende y me alegra saber que ahora mis cumpleaños tienen muchos plus y muchos minus. Hay nieve, por ejemplo. Y a diferencia de hace 6 años, no puedo salir en bicicleta a celebrar. Estoy sin mi familia, pero esta vez todos se reunen en torno a mi, a celebrar un año más de vida vía skype y no a ignorarme... como hace 6 años.
La vida cambia, todo el puto tiempo (perdón, es que sin el puto no suena tan chévere) y cambia porque nosotros cambiamos constantemente. Y es maravilloso. Creo que lo olvidamos, creo que nos dejamos llenar de la energía de quienes no quieren cambiar, no sé.
Creo que cambiamos porque todo el tiempo estamos creando esto. Y tal vez nos amargamos porque se nos olvida. Y no quiero olvidar. Este es mi deseo de cumpleaños: deseo recordar que este momento, este segundo ha sido creado por mi. Si no me gusta, tengo la ventaja de cambiarlo, si me gusta, perfecto, un abrazo para mi y seguimos.
Hacerme responsable de este cuerpo, de esta mente, de mí y dejar de quejarme porque afuera sigue haciendo un puto frío aburridor. ¡NO MÁS! Afuera hace mucho frío porque yo quería venir aquí y creé este momento. ¿No me gusta? Lo cambio. De alguna manera. No me voy a ir del país (tengo un nuevo contrato, yay!) entonces, puedo cambiar mi percepción de esta nieve que cae, que se derrite y se vuelve a congelar.
Me decía mi hermano hace unos años: "Va al cielo llorando"... y qué pésima costumbre la mía, porque todavía lloro, a veces...
En 20 días salgo para Hong Kong a disfrutar de temperaturas por encima de los 20°, en serio, ¿qué más quiero, eh?
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6.3.19
030319
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7.2.19
Pavlodar, segunda parte.
Un año y cuatro meses. Eso llevo viviendo aquí. Un año y cuatro meses cargados de viajes, experiencias, aprendizajes que habría creído inconcebibles si no fuera porque lo he vivido.
Empezaré por los primeros meses. El sentirme aún de viaje, como si aún no entendiera que este lugar no es un pueblo al que vengo de visita, sino al que vengo a quedarme a vivir por who knows how much longer. Los primeros meses todo parece un cuento, todo parece un sueño, todo parece una mentira. Una muy bella. Sin duda alguna seguía con la idea de que en algún momento me iban a despertar e iba a estar en Bogotá, al lado de mi mamá o algo así.
Conseguí trabajo a la semana de haber llegado aquí, en un instituto de estudio que aceptó pagarme por horas y por un buen precio. Básicamente empecé a ganar más que en Colombia por menos horas de trabajo. Fue totalmente independiente e incluso, fue tanto el desorden del instituto y sus clases que me ofrecí a organizarles un currículo para todos los níveles. Para Enero ya lo tenía montado y estábamos listos para ejecutarlo. Mis jefes estaban encantadísimos conmigo y me preguntaron por qué me ofrecía a ayudarlos, si mi intención era llegar a Colombia e implementar algo así o qué. Sinceramente lo hice porque podía y punto. Porque no soportaba el desorden en el que daban las clases y la mediocridad de algunas de mis colegas.
Pero antes de eso empezó una idea. Llegaban nuestras primeras vacaciones -winter break, y no sabíamos a donde ir. (Btw, esquiamos por primera veeeeeez) Finalmente el Sr. Ariza se animó por Tailandia y de paso ir a bucear allá. Y debo decirlo así porque así fue. Él se animó, él decidió, él quería. ¿Yo? Estando aquí me di cuenta que cualquier cosa que yo hubiera soñado había quedado en el olvido. Me di cuenta que cerré la puerta de los deseos y dejé de pensar en ellos.
Estando al otro lado del mundo me di cuenta que no tenía sueños porque una parte de mi se había resignado a no creer en ellos y mucho menos a creer que podían hacerse realidad. Y sé que Ariza notó esa actitud porque la idea de Tailandia no se me podía hacer más ajena. No miraba tiquetes aéreos, no miraba hoteles, no sabía ni cómo empezar. Me sentía una idiota completa y me horrorizaba la idea de decepcionarlo. Él tuvo una mejor idea y dejó los planes en mis manos. Me encargó de ellos para poder hacerlos míos, y a pesar del berrinche que hice y dejar al descubierto mis inseguridades, lo organicé.
Viajamos a Bangkok, donde comimos comida exotica y él se intoxicó, donde vimos Star Wars juntos por primera vez en el cine y tuvimos que levantarnos para el himno nacional!!, donde visitamos un chingo de templos budistas y caminamos y nos estafó cuanto taxista se atravesaba en nuestro camino. Fuimos a Chiang Mai y visitamos un santuario de elefantes donde les dimos de comer y pasamos la tarde con ellos, viéndolos ser en su habitat. Fuimos a Koh Tao y buceamos, muriéndome yo del susto en las clases pero luego amándolo desde la primera inmersión. Descubrí que el mar es el mejor lugar para aprender a solar el control. Y ahí le dijimos adiós al 2017 y celebrabábamos la llegada del 2018 que nos encontraba juntos, por fin. Bailamos y cantamos hasta el amanecer y disfrutamos del hotel al que decidimos llamarle nuestra luna de miel, porque si no tuvimos boda, al menos íbamos a tener una luna de miel del putas!
Decidí empezar el 2018 pensando que todo lo que estaba sucediendo ya no era un sueño y que no me iba a despertar en Bogotá. Decidí aceptar de una vez por todas que todo es real y que no me está pasando a mí, sino que yo lo estoy generando, ahora de la mano de mi esposo. Me cansé de pensar que todo era una coincidencia y que las cosas sólo pasaban, los sueños se hacían solos realidad y ya.
En algún momento lo escribí aquí, cómo me costó aceptar que me habían otorgado la beca en la universidad A MI, no por rifa ni por coincidencia, sino porque lo merecía. Porque mis esfuerzos habían generado ese resultado. Y no fue sino hasta finales del 2015 (dos años después) que lo vine a entender. La vida me había dado esa oportunidad a mí porque era para mí y punto. Lo mismo tuve que interiorizar al vivir aquí. Jamás, ni en mis más locos sueños habría imaginado viajar a Asia y MUCHO MENOS vivir ahí. Y heme aquí, en Asia central, viviendo y aprendido ruso. Русский !
Así que si la vida, cuando le pedí cambios (una vez más) decidió darme ese trabajo en ese colegio (cuando claramente no me iban a aceptar pero OH sorpresa, una profesora de inglés decidió renunciar justo ese mismo día) y la vida decidió darle trabajo a mi futuro esposo ahí, tres meses después y reunirnos en eventos fuera de lo común para que en menos de dos meses nos enamoráramos y la puerta de Kazajistán se abriera (que inicialmente rechacé porque hello darkness my old friend) pero que se volviera a abrir a los dos meses y esta vez dijera que sí... no, sería ridículo seguir pensando que TODO ES UNA MERA COINCIDENCIA Y YA.
Así que el 2018 empezó con ese tono más realista y me dio un poder que no sabía que podía tener. Por eso me decidí a planear un currículo para el lugar donde estaba trabajando y me decidí a llevar a cabo las clases como veía era la mejor opción. Las ideas resonaron y a ellos les gustó, pero a mitad de camino se quedaron atrás y yo necesitaba seguir moviéndome. Para finales de marzo me ofrecieron ser la coordinadora de inglés general del instituto a lo cual dije que sí, pero dijeron que hablaríamos después... dicha conversación nunca llegó. Para finales de marzo el hastío del inverno se vuelve insoportable y ya estaba aburrida en el encierro de la casa. Extrañaba salir en bicicleta más que nunca, extrañaba incluso la rutina de un trabajo con horario fijo. Necesitaba retarme, necesitaba hacer algo y perdí el entusiasmo en mi trabajo. Me aburrí.
Llegó disque la primavera, disfrazada de un invierno menos fuerte. La vida vuelve a hacerse más tolerable con la idea de que en algún momento la temperatura volverá a ser positiva y que la bicicleta que compramos en abril la iba a poder usar. Comí carne de caballo en Nauryz (que debería celebrarse en marzo, pero es aún muy frío y algunos lo celebran en abril) Llegó Mayo. Montamos bici y sentí un nuevo respirar. Me di cuenta que la vida en estaciones es una experiencia única y que le da un toque de novedad a la rutina de todo un año. Uno no es el mismo cada tres o cuatro meses, definitivamente. La vida se reinventa incluso con la ropa que uno empieza a ponerse. Llegó mayo con una especialización virtual (TESOL) y me animé mucho más. Volví a querer mi trabajo, por lo menos lo que estaba haciendo, no el lugar. Y finalmente llegó Junio con el verano. Participé en la primera semana del Summer Camp en donde trabaja mi esposo y me ofrecí a ayudarles, de donde salió luego una propuesta de trabajo, una entrevista y un empleo fijo en un colegio internacional.
Y así termino la segunda parte. Hablaré del verano, que fue otra experiencia única, después.
Empezaré por los primeros meses. El sentirme aún de viaje, como si aún no entendiera que este lugar no es un pueblo al que vengo de visita, sino al que vengo a quedarme a vivir por who knows how much longer. Los primeros meses todo parece un cuento, todo parece un sueño, todo parece una mentira. Una muy bella. Sin duda alguna seguía con la idea de que en algún momento me iban a despertar e iba a estar en Bogotá, al lado de mi mamá o algo así.
Conseguí trabajo a la semana de haber llegado aquí, en un instituto de estudio que aceptó pagarme por horas y por un buen precio. Básicamente empecé a ganar más que en Colombia por menos horas de trabajo. Fue totalmente independiente e incluso, fue tanto el desorden del instituto y sus clases que me ofrecí a organizarles un currículo para todos los níveles. Para Enero ya lo tenía montado y estábamos listos para ejecutarlo. Mis jefes estaban encantadísimos conmigo y me preguntaron por qué me ofrecía a ayudarlos, si mi intención era llegar a Colombia e implementar algo así o qué. Sinceramente lo hice porque podía y punto. Porque no soportaba el desorden en el que daban las clases y la mediocridad de algunas de mis colegas.
Pero antes de eso empezó una idea. Llegaban nuestras primeras vacaciones -winter break, y no sabíamos a donde ir. (Btw, esquiamos por primera veeeeeez) Finalmente el Sr. Ariza se animó por Tailandia y de paso ir a bucear allá. Y debo decirlo así porque así fue. Él se animó, él decidió, él quería. ¿Yo? Estando aquí me di cuenta que cualquier cosa que yo hubiera soñado había quedado en el olvido. Me di cuenta que cerré la puerta de los deseos y dejé de pensar en ellos.
Estando al otro lado del mundo me di cuenta que no tenía sueños porque una parte de mi se había resignado a no creer en ellos y mucho menos a creer que podían hacerse realidad. Y sé que Ariza notó esa actitud porque la idea de Tailandia no se me podía hacer más ajena. No miraba tiquetes aéreos, no miraba hoteles, no sabía ni cómo empezar. Me sentía una idiota completa y me horrorizaba la idea de decepcionarlo. Él tuvo una mejor idea y dejó los planes en mis manos. Me encargó de ellos para poder hacerlos míos, y a pesar del berrinche que hice y dejar al descubierto mis inseguridades, lo organicé.
Viajamos a Bangkok, donde comimos comida exotica y él se intoxicó, donde vimos Star Wars juntos por primera vez en el cine y tuvimos que levantarnos para el himno nacional!!, donde visitamos un chingo de templos budistas y caminamos y nos estafó cuanto taxista se atravesaba en nuestro camino. Fuimos a Chiang Mai y visitamos un santuario de elefantes donde les dimos de comer y pasamos la tarde con ellos, viéndolos ser en su habitat. Fuimos a Koh Tao y buceamos, muriéndome yo del susto en las clases pero luego amándolo desde la primera inmersión. Descubrí que el mar es el mejor lugar para aprender a solar el control. Y ahí le dijimos adiós al 2017 y celebrabábamos la llegada del 2018 que nos encontraba juntos, por fin. Bailamos y cantamos hasta el amanecer y disfrutamos del hotel al que decidimos llamarle nuestra luna de miel, porque si no tuvimos boda, al menos íbamos a tener una luna de miel del putas!
Decidí empezar el 2018 pensando que todo lo que estaba sucediendo ya no era un sueño y que no me iba a despertar en Bogotá. Decidí aceptar de una vez por todas que todo es real y que no me está pasando a mí, sino que yo lo estoy generando, ahora de la mano de mi esposo. Me cansé de pensar que todo era una coincidencia y que las cosas sólo pasaban, los sueños se hacían solos realidad y ya.
Koh Nang Yuan
En algún momento lo escribí aquí, cómo me costó aceptar que me habían otorgado la beca en la universidad A MI, no por rifa ni por coincidencia, sino porque lo merecía. Porque mis esfuerzos habían generado ese resultado. Y no fue sino hasta finales del 2015 (dos años después) que lo vine a entender. La vida me había dado esa oportunidad a mí porque era para mí y punto. Lo mismo tuve que interiorizar al vivir aquí. Jamás, ni en mis más locos sueños habría imaginado viajar a Asia y MUCHO MENOS vivir ahí. Y heme aquí, en Asia central, viviendo y aprendido ruso. Русский !
Así que si la vida, cuando le pedí cambios (una vez más) decidió darme ese trabajo en ese colegio (cuando claramente no me iban a aceptar pero OH sorpresa, una profesora de inglés decidió renunciar justo ese mismo día) y la vida decidió darle trabajo a mi futuro esposo ahí, tres meses después y reunirnos en eventos fuera de lo común para que en menos de dos meses nos enamoráramos y la puerta de Kazajistán se abriera (que inicialmente rechacé porque hello darkness my old friend) pero que se volviera a abrir a los dos meses y esta vez dijera que sí... no, sería ridículo seguir pensando que TODO ES UNA MERA COINCIDENCIA Y YA.
Así que el 2018 empezó con ese tono más realista y me dio un poder que no sabía que podía tener. Por eso me decidí a planear un currículo para el lugar donde estaba trabajando y me decidí a llevar a cabo las clases como veía era la mejor opción. Las ideas resonaron y a ellos les gustó, pero a mitad de camino se quedaron atrás y yo necesitaba seguir moviéndome. Para finales de marzo me ofrecieron ser la coordinadora de inglés general del instituto a lo cual dije que sí, pero dijeron que hablaríamos después... dicha conversación nunca llegó. Para finales de marzo el hastío del inverno se vuelve insoportable y ya estaba aburrida en el encierro de la casa. Extrañaba salir en bicicleta más que nunca, extrañaba incluso la rutina de un trabajo con horario fijo. Necesitaba retarme, necesitaba hacer algo y perdí el entusiasmo en mi trabajo. Me aburrí.
Llegó disque la primavera, disfrazada de un invierno menos fuerte. La vida vuelve a hacerse más tolerable con la idea de que en algún momento la temperatura volverá a ser positiva y que la bicicleta que compramos en abril la iba a poder usar. Comí carne de caballo en Nauryz (que debería celebrarse en marzo, pero es aún muy frío y algunos lo celebran en abril) Llegó Mayo. Montamos bici y sentí un nuevo respirar. Me di cuenta que la vida en estaciones es una experiencia única y que le da un toque de novedad a la rutina de todo un año. Uno no es el mismo cada tres o cuatro meses, definitivamente. La vida se reinventa incluso con la ropa que uno empieza a ponerse. Llegó mayo con una especialización virtual (TESOL) y me animé mucho más. Volví a querer mi trabajo, por lo menos lo que estaba haciendo, no el lugar. Y finalmente llegó Junio con el verano. Participé en la primera semana del Summer Camp en donde trabaja mi esposo y me ofrecí a ayudarles, de donde salió luego una propuesta de trabajo, una entrevista y un empleo fijo en un colegio internacional.
Y así termino la segunda parte. Hablaré del verano, que fue otra experiencia única, después.
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16.1.15
No subestimar este post tan largo sería genial.
Era el año 2008. La Tonta era mi novia y recuerdo que ella siempre decía que yo la subestimaba. Nunca le entendí. Siempre le pregunté. No me decía por qué.
Lo que sí sé es que la palabra subestimar se quedó grabada en mi cabeza, porque no la entendía, de verdad que no. No podía entender cómo una persona puede sub-estimar a alguien. Eso no era posible para mí, aunque en la lengua existiera una palabra para describir dicha acción.
Y simplemente bastó ver qué discurso mental tenía sobre mí para aquella época (saliendo del colegio y esperando a entrar a la universidad) para reconocer que sí, la palabra existía por una razón y que, de todas las personas de mi vida, la persona que yo más subestimaba en este mundo claramente era yo misma. Por eso nunca le entendí a la Tonta, porque ella estaba en un nivel más alto de valor y estima para mí, que yo misma.
Me dolió mucho, muchísimo darme cuenta de eso porque la verdad, desde hacía muchos años atrás me había hecho una promesa silenciosa de nunca pensar sobre mi autoestima. No era fácil para mí asimilar que mi autoestima no era baja, sino nula. Y lo que me enloqueció más fue tratar de entender por qué era así, qué había pasado en mi vida, qué estaba pasando y porque yo no me valoraba ni siquiera un poquito.
De tanto que lo pensé empecé a ver las cosas más claras, y entendí por ejemplo, el porqué de mi dependencia emocional hacia mis amigas. Las necesitaba para que me dijeran lo que yo no era capaz de decirme a mí misma, y necesitaba tener a alguien externo que me dijera lo especial, lo chévere que yo era, porque eso no podía hacerlo yo misma. No era fácil mirarme al espejo y reconocer a la persona que tenía al frente como alguien que podría valer la pena. Por eso dependía de otros.
Entendí muchas cosas, dolorosas por cierto, pero me propuse a cambiar por mi bien, porque la gente va y viene, porque la gente un día te dice que eres lo mejor y no puede vivir sin ti, y next thing you know, lograron vivir sin ti porque encontraron a alguien mejor. Porque un día te decían lo maravillosa que eras y al siguiente te decían lo detestable y miserable que eras también.
Cuando entendí eso, volví a hacerme una promesa real, no silenciosa, de valorarme, no porque tuviera que hacerlo, porque qué mal se veía no tener autoestima, NO, lo hice porque lo necesitaba más que nada en el mundo. Porque me dolía no creermelas, no quererme, no valorarme. Y cuando te das cuenta que no estás valorando tu vida, o te matas o haces algo para cambiar las cosas. Yo me propuse honrar mi vida, matarme ya no era una opción.
Cada día es un nuevo día para aprender a valorarme, a quererme y honrar lo que soy y lo que hago. Por eso, créanme que me dolió entrar a trabajar este martes y darme cuenta que aún falta, que el camino es largo. Estaba en un auditorio lleno de físicos, químicos, biólogos, literarios berracos, estudiados, capaces de darlo todo, y yo, con mi disciplina también encima como ellos, con un plus porque estudié pedagogía, didáctica y demás, me sentí menos. Sentí que no debía estar ahí aún, que no era mi turno, que... miles de cosas. Llegó un punto en que no sabía si era alguien dentro de mi cabeza saboteándome la alegría de estar allí, de pertenecer a ese grupo, de honrar mis cinco años en la universidad, mi disciplina, mi carrera, mis sueños. Puta, me odié un poquito por pensar tantas cosas.
Mi hermano, otro de los físicos, estaba allí porque hace parte del grupo docente líder. Me dijo: "Se siente muy intimidante estar al frente de ellos [los físicos], hay mucha arrogancia y prepotencia porque ellos han hecho muchas cosas, y me cuesta no sentir eso, pero si estoy acá es por algo, ¿sí o no?" Cuando él me dijo eso no pude evitar pensar que tal vez, él sentía lo mismo que yo, que tal vez en algún punto se sintió subestimado también. Y tal vez, como ya lo escribí aquí, a los dos, esa falta de reconocimiento nos afectó en el autoestima. Y voilà, tal vez ni sea cierto y yo pienso mucho y me vuelvo una análitica supremamente jarta... pero tal vez sí, ¿por qué putas no, eh?
Al menos volví a atar otros dos nudos, y me doy cuenta que mi autoestima y reconocimiento definitivamente van de la mano. Y dioooooos, cómo los necesito.
Ahora, tengo claro otro propósito para este 2015.
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19.8.14
Manías-confesiones
Estaba así en el mundo de la internets y me encontré con este artículo de una revista cheverita de acá (padre, chida, para ustedes mi mundo bloggeril mexicano) y pensé compartir mis manías así como para liberarme de ellas y vivir en paz, ja:
- Yo me urgo la nariz porque no soporto tener mocos. Es la manía más molesta y sucia, pero ya es como una necesidad tener la nariz despejadita, siempre. A veces digo que voy al baño a MEAR pero no es cierto, gente, nooooo. Jajaja. (La verdá es que también meo, siempre)
- Me gusta comer comida que haga ruidito al entrar a la boca. No ese ruido de cuando la gente come con la boca abierta (yo lo hago para molestar a mi novio, na' más)... sino el ruidito crocante de las papas, de los platanitos, de todo lo frito. Creo que lo disfruto más que el sabor mismo.
- Yo le doy piquitos a mis gatos, a lo gato. O sea, nariz con nariz. TODA LA VIDA lo he hecho y no pienso nunca, nunca, ever, never, no renunciar a ello. Yo lo llamo: besuquearnos y amarnos de lo lindo. Y también tocarles la nariz mojadita, también a los perros. Es también como una necesidad enfermiza.
- Ya tenía razón mi exnovia cuando me dijo Obsesiva, porque sí que lo soy, me obsesiono con algo, me engancho y luego plop, adiós. Ustedes ya conocen mi periodo Lady gagiano, mi periodo Tegan-and-Sariano, como cuando me obsesioné con el Blogger por allá en el 2009, cuando me obsesioné hasta con la Maga, pues. Heavy.
- Por ejemplo, estoy en obsesión con Twitter bien cruda. Espero ya me pase pronto, dios.
- Yo stalkeo mucho a la gente, por redes sociales, of course, no me imaginen a media noche en la portería de la casa de alguien o algo así. Ni más faltaba.
- No soporto que me coqueteen en la calle, me enoja mucho y grito como loca. Tampoco soporto que morboseen a otras mujeres en la calle y las defiendo... como si me pidieran el favor, cuando no.
- No me gusta correr para cruzar la calle, excepto cuando corro como Phoebe para reírme un rato y hacer reír. De resto, no me gusta, prefiero cruzar la calle caminando siempre.
- No soporto los barros. Yo no tengo, y cuando veo a alguien con un barro mi cabeza dice: Déjame sacarte esa asquerosidad. Y así.
29.9.13
Entonces, ¿qué eres? - Denso pero sustancioso.
No tengo una muy buena idea de cómo empezar este post. No tanto por falta de material pues gosh!, tengo mucho mucho en la cabeza, sino por el hecho de exponerme, en carne viva acá porque lo que escribiré es algo que me mueve, día y noche, no es mi oxígeno ni mucho menos, pero es algo que vivo con intensidad.
Voy a empezar por el principio, porque creo que eso es lo que hacemos cuando analizamos algo, empezamos a mirar desde atrás para encontrar la raíz del asunto y "atacarlo" if needed. El principio de esta historia toma lugar en el 2007 (la verdad es que no, es desde el 2003, pero lo emocionante, excitante y pornográfico empezó allí entonces por eso es mejor), cuando tenía apenas mis bonitos 14 años. Un año antes mi amiga Pollo me movío todos los huesos y recordé, muy en el fondo que las mujeres me gustaban, y mucho y que claro Pollo era la que más quería tomar de la mano y besar. La cosa es que con mi amiga Lüna las cosas eran muy tiernitas y no sé qué más pendejadas y en una noche de tragos (la única de mi vida con enlagunada -dícese de olvidar todo-) le pedí que me besara y fueramos novias y... otras mamadas que ya escribí.
Unos días después de nuestro segundo beso y muchas miradas cómplices y tomadas de la mano, en uno de nuestros escondites del colegio para besarnos (¡amé lo grande que era ese colegio, jaja!) hablamos sobre lo que eramos. No novias porque eso ya lo sabíamos, lo eramos, nos gustabamos y etc. Yo le pregunté que qué eramos, si siendo mujeres estábamos en una relación amorosa. Ella contundentemente respondió: Lesbianas. Recuerdo el pánico que sentí cuando la escuché responder esto y no más atiné a decirle: No puede ser, porque aún nos gustan los hombres... o bueno, más a ti que a mí (jajaja muy gay, la verdad es que sí respondí eso porque no me gustaba ningún muchacho, nunca y ella sí, un amiguito por ahí). Luego le dije que entonces eramos bisexuales y la cosa se quedó así, siendo lo que fueramos, estábamos juntas y eso era lo que importaba.
Desde entonces, ya ni sé porqué, tantas ganas de reafirmar una bisexualidad por miedo a decir lesbiandad me volvieron en promotora número 1 de lesbiandad (¿esa jodida palabra existe?). Cumplí 15 años y me sentí grande... porque ya estaba terminando el colegio, no más por eso. Le dije a la rectora (monja ella) de mi colegio que era Lesbiana, a mis profes, al que fuera, para que no me jodieran... y para ello también tuve que decir que estaba en tratamiento psicológico y psiquiatrico. Se tranquilizaron un poquito, pero no sabían que NO TENÍA NADA que ver con mi orientación sexual, con la cual estaba supremamente cómoda, sino con una ansiedad y depresión leves diagnósticadas por mi psicóloga que se cansó de verme llorar a cada hora. Yo también me cansé y por eso fui a que me dieran un jarabe que sabía horrible y que ya no recuerdo su nombre. Serotonina al cien, eso sí.
Seguí defendiendo el sentirme lesbiana (porque ya lo de bisexual estaba muy lejos) y fue genial. El hecho de sentirme así incluso es una de las razones por las que este blog nació (que antes, su difunto amigo, tenía por nombre "Tengo una enfermedad mental"). Para la época mi mejor amiga era una lesbiana que conocí por internet y que amaba con locura, conectamos rápidamente y nos volvimos inseparables (es el único ser humano con el que he hablado por teléfono todos los días por más de dos horas). En un tiempo nos gustamos, salimos, pero no funcionó y seguimos siendo amigas... luego, luego lo volvimos a intentar pero lo que marca esta historia (más allá de la mierda que luego vivimos) fue el hecho de que ella tuviera miedo de salir conmigo porque: me vas a cambiar por un hombre en algún momento. Lo recuerdo un montón porque yo le argumentaba, que independientemente de un vecino con gafas que me parecía divino, eso no podía ser la señal para decir que me gustaban todos los hombres y que, estando con ella, la fuera a cambiar por uno como él... Un año después salí con mi primer novio. No todo fueron flores, pero sí fue significativo porque me conocí con un hombre, una experiencia jamás vivida. Luego de esto sentí que tenía que pasar por esa experiencia y ya, y que simplemente maté la curiosidad de estar con un hombre en una relación amorosa, y por qué no, enamorarme.
Entonces fue ahí cuando tanta proclama del amor libre (bueno, no tanto amor libre, de por dios!) sino del amor beyond genres se volvió más significativa, ¿y qué si me enamoraba de un hombre? No puedo decir que me enamoré de él, fue supremamente intenso, pero acabó en menos de nada... sin embargo estuvo ahí, fue importante, aunque al principio viviera todo al revés. Me daba pena darle un piquito en la calle, sentía que eso debía hacerlo en privacidad, porque yo tan lesbiana, no podía ir por la vida besando a un hombre por ahí. Sí, eso se piensa en situaciones como esas, o eso pensé yo. No podía tomarlo de la mano en público y cosas así. Luego hubo un poco más de apertura, pero vivimos cosas externas a esto y se acabó la cosa.
Salí con la Maga luego de esto, y recobré la libertad de besar a una mujer en la calle, porque eso sí lo hago yo sin tanta pendejada. No voy a contar esta historia porque este blog está hecho un poco más por ella que cualquier cosa, así que pueden remitirse a todos los post del 11 if you want to. El caso es que después de tan significante e importante relación estoy yo, otra vez, saliendo con un hombre. (Y siempre, esta historia de estos dos personajes, La Maga Y Calvin se escribe en paralelo un poco) Calvin llegó a cambiarme muchas ideas pero eso sí, a enamorarme. En medio de nuestros viajes y experiencias, su inconsciente me pidió que no le mirara el cuerpo (de hombre) sino que lo mirara a él, como ser. Lo feo del asunto es que era cierto, por más maravilloso que él fuera, no podía verlo más allá de su cuerpo de hombre con etiqueta de Mejor Amigo. Lo teníamos todo para estar juntos pero mi tan llamada lesbiandad no me dejaba, porque, ¿otra vez de lesbiana saliendo con un hombre?
Recuerdo mucho que en la segunda marcha LGBT a la que fui con Luna, Jose y ella no paraban de decirme que ser bisexual era recibir lo mejor de both worlds. Tal cual. Ahora bien, tanta etiquetadera, después de unos seis años me tiene cansada, y me tiene acá, escribiendo este post. Cansada porque me preguntan, porque hay gente que ya no me habla pues ahora "soy heterosexual", porque ahora "soy bisexual", porque ahora "no soy lesbiana". JOOOODEEEEEEEEEEEER. A mucho soy Lydia y na más porque es mi apodo. Yo no soy con quien me enamoro ni con quien me meto a la cama. NO LO SOY.
Estoy harta de esto precisamente porque mi proclama de amor beyond genres va para ese lado, aunque yo lo esté viviendo al revés (como si hubiese nacido homosexual y me "convertí" en heterosexual, pero no!). Creo firmemente que el homosexual como el heterosexual se hace y no se nace. Son construcciones culturales (mátenme por lo que escribo, si quieren), pero lo son. Ser homosexual o heterosexual le corresponden ciertos patrones, ciertos roles que se deben jugar para su buena interpretación. El maricón o el macho alfa. La barbie girl o la marimacha. No más con esto supuestamente se están definiendo orientaciones sexuales. Espero que ustedes y yo sepamos que no, que eso no es cierto y que la mamasita más femenina también es lesbiana y el hombre más formalito es gay. Ahora, ¿por qué decir que se hace?, porque de acuerdo a lo que se te dé la gana creer, tú construyes tu sentir y tu ser X ó Y. Por ejemplo, hombres que salen con otros hombres pero deciden no llamarse gay. Tienen esposa, tienen hijos, pero na' más tener sexo con hombres les gusta y eso no los hace gay. Tampoco lo creo yo, aunque, ¿y por qué no vivir sus relaciones sexuales plenamente?... No me meteré en esa discusión, pero hace poco vi una imagen (gracias tumblr) de un trío H-M-H, o debo decir H-H-M if you fucking know what I mean. Yo creo que esa imagen le volaría los sesos a más de uno. ¿Cómo va a ser que un hombre se deje penetrar por un hombre y a la vez penetre a una mujer? MINDBLOWING para los cerrados, y si usted se sintió mal. MOJIGATO. Punto.
(Me exalté, no hay nada que más me genere preguntas en esta vida después de la espiritualidad que el sexo)
Sé que muchos antes de decidir de quién enamorarnos (porque sí, el amor es una elección) o a quién meterle o dejarnos meter la mano en nuestros pantalones, estamos pensando en si debe ser hombre o si debe ser mujer. Conozco a una nena de mi universidad que para "saber" si le gustaban los hombres o las mujers (después de tener ciertos noviesitos y ciertas noviesitas) decidió acostarse con el primer hombre que se le apareciera y luego con la primera mujer. Se acostó con un petardo y no le gustó, se acostó con una mamasita y le encantó: La superconclusión fue que era lesbiana. Ahora me odia porque yo, tan comible y mamasita que parezco (así lo expresa ella) tengo novio y me cambié de bando, ahora no me gustan "las tetas" ni las "vaginas" porque ahora sólo pienso en "penes".
HÁGANME EL PUTO FAVOR. Esto me indigna, me indigna un montón. Yo no soy bisexual, no soy heterosexual ni homosexual. Yo soy yo, tengo novio, lo amo, me encanta, y hasta él sabe que me hace mucho falta acostarme con una mujer. Pero eso sí, no enamorarme, porque respeto mucho el amor que nos sentimos los dos y si he de enamorarme de otra mujer, de seguro es porque él y yo ya no nos queremos tanto.
No jodan y no confundan vainas. Me gustó este post de Lesbicanarias, pero antetodo me gusta mucho la libertad de esto de amar, de sexar con quien se te dé la gana. Y bueno, de generarles a ustedes mucho asco o muchas preguntas. No sean mojigatos y amen, amen mucho.
Chao.
Chao.
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C'est chouette l'amour,
FFFFFUUUUU,
gayness,
mis cosas y yo,
sexo
10.3.13
F
La Noche. La Luna. La Escritura. La Literatura. La Voz. La Cama. La Gata. La Sonrisa. La Luz. La Oscuridad. La Boca. Las Piernas. La Poesía. Las Letras. La Lectura. Las Mujeres. La Naturaleza. La Música. Las Madrugadas. La Comida. La Risa. Las Manos Entrelazadas. La Vida. Las Caminatas. La Mirada. Las Llamadas. Las Lenguas. Las Cámaras. La verdad. Las Fotografías. La Danza. Las Canciones. La Cadera. La Inspiración. La Musa.
No lo sé, pero todo aquello que me gusta mucho, es femenino. No sé si es la magia del español o mero capricho mio, sólo me pareció curioso, pero puede ser capricho, porque puedo escoger La Paz y no La Violencia... Aunque El Amor le puede ganar a ambas.
No lo sé, estoy jugando con palabras... como siempre y sin sentido.
[borrador desde 14 jun 2011]
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8.6.12
Significado, significante, cannabis.
Se dice que la lengua es un sistema de signos. Para Ferdinand de Saussure el signo lingüístico es la asociación de un concepto o idea de la realidad con una imagen acústica, como la materialización de esta idea.
El signo lingüístico sería como una moneda, que siempre tendrá dos caras, que en este caso, son dos planos. La representación de la relación entre estos dos planos es:
Concepto / imagen acústica = SIGNO
Para Saussure, la imagen acústica no es el sonido material sino la huella psíquica. En términos lingüísticos se reemplaza concepto e imagen acústica por Significado y Significante respectivamente, quedando así:
Significado / Significante = SIGNO
Escríbiré un ejemplo, del signo lingüístico PERRO, sería algo así:
concepto de perro / /péɾo/ = PERRO
Como estudiante de lingüística desde primer semestre esto ha dado vueltas y vueltas en cada cosa que se estudia, incluso en Semiótica. Y hace poco, en mi primera experiencia con marihuana entendí, física (o mentalmente, no lo sé) lo que el Sr. Saussure planteaba. De algunas palabras que mi amigo decía tenía perfectamente su Significante, la palabra en sí, pero ni por el carajo tenía su significado, o al contrario, con algunas palabras tenía el significado en la cabeza pero no reconocía su significante. Fue como desfragmentar el signo, la moneda del signo y tener sólo una cara, y eso, eso valió más que los cuatro semestres de lingüística que he tenido. No vengo a decir que deberíamos tener esa experiencia en clase para dejarlo más claro, pero algo entendí: Saussure se drogó para entender esta vaina, ¿cómo más se le ocurriría?
26.5.12
24.5.12
Todo el tiempo.
Texto: Jhon Jairo Pinzón y Lyds.
Darío. Lenguas extranjeras IV semestre.
Iván. Lenguas extranjeras. III semestre.
Lyds. Lenguas extranjeras. IV semestre
No tengo palabras para explicar lo que se sintió provocar que más de 15 personas, dentro de la cafetería de universidad se quitaran sus camisetas, desnudaran su torso y se dejaran "tatuar" con el nombre de nuestro colectivo Orgía del conocimiento. No tengo palabras para tener por fin, el tan jodido grupo que siempre quise para discutir sobre sexo y sexualidad.
7.5.12
En este viaje estoy sola, sólo tengo su voz y su mano para decirme que deje los prejuicios, que confie y que me deje ir. No tengo más. En este viaje estoy sola, en este viaje estoy sola.
"yo no soy tu maestro, tú eres tu maestro y lo haces re bien" Gracias, F.
"yo no soy tu maestro, tú eres tu maestro y lo haces re bien" Gracias, F.
20.1.12
Hoy recordé que:
es un
NuevaOportunidad.
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mis cosas y yo,
programado,
recordando
4.11.11
-Meditaciones Rurales-
No doy más, quiero escribir. Aprovecho la ausencia de mi hermano, aprovecho el día de hoy, las sonrisas, las risas, el sentirme bien y que todo me valiera madres. TODO.
Sé que tengo que madrugar mañana, que quiero hacerlo y sentirme bien para dar lo mejor de mí porque amo lo que hago cada sábado. Me siento cansada, los ojos se están cerrando y posiblemente si permito que mi cabeza toque una almohada ahí quede yo durmiendo. Pero no quiero, mi cabeza no va a mil hoy, va a 500.
Una vez más quiero volar, y sinceramente no sé si por querer hacerlo todo ya no estoy mirando bien las cosas, aquellas que requieren de tiempo. Tiempo, tiempo, tiempo. Cito a Machado aquí:
"...Clareael reloj arrinconado,
y su tic-tic, olvidado
por repetido, golpea.
Tic-tic, tic-tic... Ya te he oído.
Tic-tic, tic-tic... Siempre igual,
monónoto y aburrido.
Tic-tic, tic-tic, el latido
de un corazón de metal.
En estos pueblos, ¿se escucha
el latir del tiempo? No.
En estos pueblos se lucha
sin tregua con el reló,
con esa monotonía que mide un tiempo vacío.
Pero ¿tu hora es la mía?
¿Tu tiempo, reloj, es el mío?
(Tic-tic, tic-tic...) Era un día
(Tic-tic, tic-tic) que pasó,
y lo que yo más quería
la muerte se lo llevó..." - CXXVIII Poema de un día.
Quiero que todo fluya, creo que son mis pensamientos los que no me dejan, no en vano llevo dos semanas de meditación, aunque siento que todavía falta. God, no quiero ser más pensamientos, no quiero trabajar bajo el analítico si soy sólo energía pura, si me muevo como una campanita por todo lado y lo único que hago bien es sacarle sonrisas a quienes me rodean. Quiero fluir de mente como fluyo de cuerpo. Sí, sí, eso quiero.
No quiero ser más pensamientos y teoría, quiero ser y quiero actuar. Saber y no actuar es lo mismo que no saber, me han dicho desde hace un mes.
Y sí, tú, tú, soy todo, tooodo, sólo faltas tú para estar con este todo, para que le hagas click a esa parte de mi vida que quiero, que merezco y te elegí a tí, llegaste a mí o yo llegué a tí, algún día el Universo nos responderá, y quiero que seas todo conmigo porque lo elegí así y... conversaciones pendientes, palabras que no quiero decir, que quiero escuchar. Cómo odio sentir que esto es familiar.
Se empaquetó como:
de mi para alguien,
de noche en mi cabeza,
deseos,
Ella y yo,
gayness,
incómodo,
lo que me jode de mí,
mis cosas y yo
12.10.11
Acero.
Para animar a mis 'amigas' no encontré otra forma que insultar a una compañera. (Dime que no fue así, y sabremos que mientes)
Dejarla a un lado y juzgarla fue más fácil para mí que comprenderla y tenderle una mano de ayuda y apoyo. Y para cuando ya no importaba nada más, mi psicóloga me contó que dos días antes esta niña, de tan sólo 14 años (como yo) había tomado el arma de su papá y se había suicidado.
Soy consciente que hoy no puedo hacer nada al respecto, y de remordimientos tampoco puedo vivir, aunque sé que pude haber hecho la diferencia. Pude salirme de la corriente del insulto y el maltrato en el que ella vivía y decirle que no estaba sola. Tantas cosas pude hacer y no hice nada, y sé que ahora ya no valen de nada porque ella ya se fue. ¿Aprendizajes?: Todos.
Que si juzgar e insultar es más fácil, entonces haré lo más sencillo y seré aporte para personas que lo necesiten. La historia de Andrea, en mi vida, no se vuelve a repetir. Tal vez yo sola no la iba a "salvar", pero tampoco habría permitido que se fuera como lo hizo.
¿Te permitirías dejar ir a una 'Andrea' de tu vida?
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C'est la vie,
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mis cosas y yo,
oush,
recordando,
traumas
28.9.11
Cosas que me hacen el día: (6)
Borrar de mi lista de pendientes la exposición de fotografía de Ruven Afanador y
que una obra artística me llegue tan en el alma.
Sí, borrar cosas de mi lista me hace el día.
que una obra artística me llegue tan en el alma.
Sí, borrar cosas de mi lista me hace el día.
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=),
Cosas que me hacen el día:,
mis cosas y yo
19.9.11
Cosas que me hacen el día: (5)
- Llorar de felicidad.
- Amar.
- Que me regalen abrazos y palabras hermosas.
- Recordarla a kilómetros de distancia y sentirla igual de cerca siempre.
- Meditar de verdad y respirar mejor.
- Que me digan Campanita. (Esto va para confieso que, jajaja)
- Salirme del clóset imaginario que a veces cargo conmigo.
- Ser sincera y, de una vez por todas, decir esas cosas que me había guardado por cobarde.
- Escuchar las canciones que me han dedicado en el último mes.
- Esto:
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=),
C'est chouette l'amour,
Cosas que me hacen el día:,
Maga,
mis cosas y yo
14.9.11
Tú viviste, él vivió, yo vivo.
Hoy en el bus camino a la universidad pensaba en lo mucho que deseaba estar durmiendo y en lo poco que quería leer. También pensaba en que hoy, miércoles, hace un año pasó algo importante en mi vida y que por más que quisiera no puedo ignorarlo. Pensé en una de mis preguntas existenciales ¿Por qué me acuerdo de unas cosas y de otras no? Hoy me dí una respuesta que me gustó: Porque recordar es vivir. Bueno, eso dice la frase, yo la modificó a: Recordar que viví. Porque soy una nostálgica, enamoradiza, apasionada y no sé que otras tontadas y me gusta recordar muchas cosas que me marcan. Bueno, y es que si no generaran un impacto en mí las experiencias, ¿para qué las recordaría?
En fin. Sólo sé que ya no importa qué recuerdo y qué no. Yo quiero vivir en este momento y no en recuerdos, momentos que no son de ahora, que ya pasaron.
Y, como dijo Roberto Burgos por ahí:
"Quisiera recordar pero quien repite un recuerdo lo envenena de costumbre"
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11.9.11
Con ache.
En el año 2OO6, cuando estaba en noveno, tenía clase de danzas los martes de 8:30 a 10:00 am. (Sí, soy una freak) En fin, que de las horas de esa clase, mi queridísima maestra sacaba unos treinta minutos para sermonearme a mí, y solamente a mí para "enseñarme" lo que es la Humildad.
Fueron martes y martes seguidos en donde ya todas mis compañeras estaban acostumbradas a que yo recibiera tan jugosa clase de humildad. Nunca aprendí. Ni pinche idea que era lo que esa señora me quería decir. Si yo me movía a la derecha y hacía el paso mal me decía que fuera humilde. Si hacía los giros bien, me decía que fuera humilde. Incluso algún día estando en el patio del colegio me sermoneó frente a todas las niñas que salían a descanso. Ese día no hubo nadie más humilde en el colegio que ella, y estoy segura que así lo creyó.
Es una lastima que desde entonces una maestra quisiera enseñarme tan valiosa lección, y sólo hasta ahora me vengo a enterar qué es: Ser humilde, aceptar que no tienes la razón (y Jebús quiera que nunca la tenga), aceptar que no todas te las sabes y que aún hay un chingo de cosas por aprender cada día. Lastimosamente mi profesora era muy incoherente y con su ejemplo de vida nunca iba yo a aprender. Y claro, era jodidamente fácil reconocer mi falta de humildad cuando la señora también la transpiraba. "El ladrón juzga por su condición", dicen por ahí.
Ojalá, después de tanto tiempo, mi profesora también haya aprendido su lección. Yo sí, y no la cambio por nada.
Se empaquetó como:
=),
C'est la vie,
mis cosas y yo,
mujeres que me matan
30.8.11
Actualización del blog
Una palabra para describir mi vida en estos momentos:
Jñkalfsfjdlkñajsfdñkldajsfñlajdslfñkjasñlkfjdafñldkjsfypiqwueroiqeutamncmvzlkjfhyalufyhqlefasdbfavzjdkbcsvlauyrqruiytpoiafsdfñgpyqtejhtfvmncxlvkjaf.
Y sonríendo en el proceso de la pronunciación de la palabra anterior.
Jñkalfsfjdlkñajsfdñkldajsfñlajdslfñkjasñlkfjdafñldkjsfypiqwueroiqeutamncmvzlkjfhyalufyhqlefasdbfavzjdkbcsvlauyrqruiytpoiafsdfñgpyqtejhtfvmncxlvkjaf.
Y sonríendo en el proceso de la pronunciación de la palabra anterior.
[Paaaaaarce, ¿qué me pasa? :D]
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¿a poco?,
=),
C'est chouette l'amour,
C'est la vie,
familia and stuff,
lydiotez,
mis cosas y yo,
momentos WTF?,
nada,
palabras que encajan,
sin sentido
11.8.11
"La peor de nuestras creencias aprendidas y repetidas de padres a hijos es que se supone que vamos en la búsqueda de nuestra otra mitad. ¿Por qué no intentar encontrar un otro entero en vez de conformarnos con uno por la mitad?"
Amarse con los ojos abiertos. Bucay-Salinas,
Se empaquetó como:
C'est chouette l'amour,
mis cosas y yo,
programado
25.7.11
* sonríe *
Sonreír es bonito, ¿saben? No sé cuántas veces al día lo intentan, lo hacen deveras o se les escapa de sus rostros una que otra sonrisa, pero no se siente mal. A veces a mí sí, pero de eso tienen que culpar a mi pinche mandíbula que espero nunca tener que recoger del suelo. En fin, que sonreír es chévere y vale la pena nunca perder la oportunidad de hacerlo.
Sonreír es muy bonito, ser amable te abre muchas puertas y todo. ¿Saben?, adoro entrar a un centro comercial porque los celadores, supongo que por cosas de contrato, al parecer están "obligados" a saludar a quienes entran, incluso a despedirse cuando salen. Me gusta porque usualmente siempre entro y salgo sola de allí, so recibo un Buenas Tardes, señorita y un Hasta Luego con una sonrisa en sus rostros a la cual no me aguanto la tentación de devolver de igual manera, (sin el Señorita, claramente) Y no, deveras lo hacen, sé que no son de los pervertidos de la calle que me molestan, he visto como saludan y se despiden de las personas que van delante mío también. Seh, también he visto como, lastimosamente, los ignoran. Estoy segura que si el celador los recibiera con una groseria en la boca, sí le pondrían atención. ¿Qué triste, no?
Digo, es que ser una porquería (porque así le diré yo) es muy fácil. Fíjate, es realmente fácil, y te lo digo yo que lo hice mucho. Sólo llega un punto en que, como diría mi queridísmo profesor de filosofía de once: "Las cosas fáciles como las mujeres fáciles, no aguantan. Las cosas difíciles como las mujeres difíciles -RICO", y es que el bobo ese tenía razón. Tiene, no en vano siempre resulto mencionando su tan famosísima frase que, si doña Annie aún sigue este blog, de seguro la reconocerá. (By the way, I hope you're having a freaking good time there!)
So, si las cosas fáciles no aguantan, deberías cambiarlas porque pues "no aguantan". No necesitas que el mundo te diga y te repita lo facilista que eres pues eso se siente, y no muy bien, debo decir. Insultar, mirar mal, ser una porquería es realmente fácil, pero creo que toma mucho valor, coraje, ¡cojones, tío!, para que te animes a dejar de serlo y empezar a sonreír. A ser un poco más amable con quienes te rodean, así te devuelvan alguna respuesta fácil. Es natural, cuando eres amable sacas a esa persona facilista de su mundo fácil y lo desiquilibras, su respuesta natural será algo fácil, para salir de la situación incómoda de manera fácil y volver a estar en un ambiente fácil. Demonios, creo que no he dicho lo suficiente la palabra fácil, fácil.
Muéstrale a esa persona facilista que no todo puede ser así y verás que, no sé cómo chingados, se tranquilizará, bueno, no al principio, las cosas difíciles toman tiempo. (Como que tu teclado en determinado momento te quiera joder la vida y te ubique algunos esenciales caracteres en otras teclas y no te quede más que sonreír y aprender a escribir... Nah, no es difícil, si más adelante llegan a ver un signo que no debería estar ahí, bueno, aún me toma tiempo adaptarme a la nueva organización) Anyway...
Jódete la vida un poquito, complícatela, mira que no puede ser tan feo si tienes una sonrisa en el rostro. Mira que, si tenés el humor tan trastornado como el mío, hasta es divertido tratar de cambiar el mundo con una sonrisa. Verás, como dijo el queridísimo Oscar Wilde: "Perdona siempre a tu enemigo, no hay nada que lo enfurezca más", no tiene que ser a tu enemigo, y espero ni los tengas, pero ser amable con un facilista lo irrita bastante y ver esa reacción es comiquísimo. Ahora, si no lo encuentras gracioso, bueno no tenés el humor tan raro como el mío, pero valdrá la pena sacar a esa persona de su zona de confort y ayudarla a encontrar estabilidad en algo difícil, como ser amable y dejar de madrearte.
Sí, jódete la vida y jódesela a muchos más, por favor. Tú, que chismoseas este blog; tú, que entraste aquí porque buscaste Lesbiana en google y resultaste aquí o tú, el que me conoce y quiere saber que estúpidez he escrito ahora, jódete y sonríe. Mucho.
(:
[Actualización: No, esto de joderme la vida no lo aprendí en la Colecta Nacional, Anul, si pasas a leer esto. Lo aprendí mucho antes, y dime, ¿a poco no nos sirvió?... Por cierto, es aplicable para -creo- todo. Es jodidísimo hacer ejercicio, pero es muy fácil fumar. Es complicado leer un libro, es más fácil ver televisión. De veras, jódete la vida.]
[Actualización: No, esto de joderme la vida no lo aprendí en la Colecta Nacional, Anul, si pasas a leer esto. Lo aprendí mucho antes, y dime, ¿a poco no nos sirvió?... Por cierto, es aplicable para -creo- todo. Es jodidísimo hacer ejercicio, pero es muy fácil fumar. Es complicado leer un libro, es más fácil ver televisión. De veras, jódete la vida.]
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mis cosas y yo,
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