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27.2.16

Blanco - Negro

Tal vez cada año me reinvento. Tal vez cada año me invento una excusa para no ser feliz. Las opciones son todas, de hecho y creo que las respuestas son todas correctas también. No sé qué me estoy inventado ahora para no ser feliz, pero ha de ser algo bien huge, algo disque importante, como para tenerme con la cara más larga los últimos fines de semana. Debería tomarme una foto diaria, una semanal tal vez y ver los cambios y, tal vez, encontrar la fecha en donde me empecé a sentir tan miserable. Hombre, porque no sé, no tengo ni idea.

También quisiera saber desde cuándo me duelen los ojos, desde cuándo siento una película sobre  mis ojos que no me deja ver de lejos y hace ver todo tan borroso. Desde cuándo empecé a creer que de verdad mis ojos necesitaban ayuda. En fin, no viene al caso.

A veces creo que es porque no quiero ver el futuro (ah, ¿a poco no, mi psic?), pero si ese fuese el caso: ¿cuál futuro? ¿CUÁL? ¿Que acaso controlo el futuro, soy dueña de lo que pasa en el universo y, como si faltara poco, controlo cada detalle de mi vida? Pos a ver, ¿quién carajos me creo yo como para no querer ver algo que ni siquiera conozco, ni siquiera sé? (Ah, mi amiga ansiedad)

Yaaa no sé ni lo que estoy pensando porque sé que estoy llenando mis espacios de ruido, demasiado ruido. Mi trabajo, el mayor ruido, el que ocupa 5 días de la semana. Mi mayor excusa: "No tengo tiempo para pensar, estoy trabajando, trabajo con niños, mucho tiempo, muchas cosas por hacer, bla, bla, bla". Es increíble que me crea esa basura, pero así soy yo, creo cualquier cosa que me sabotee la felicidad. Y hombre, no digo que mi trabajo no haga parte de mi felicidad, na,na,na, digo que me estoy distrayendo de la vida misma dándole un peso muy grande a mi trabajo como para no poder disfrutar las noches cuando llego a casa. Pero así es, llegar a casa con cara de "me quiero morir, hoy dije lo mismo, los niños dijeron lo mismo, o bueno, al menos esta vez ya lo dicen en inglés y no en español, yupi por mi, la ticher", llegar con cara de : "no me hables, no me mires" y no poder evitarlo porque vives con el hombre de tu vida y tú, con tu cara de: "me vale madres la vida, ¿por qué nací?" pffff, no me entiendo, o sea, no sé cómo soy tan estúpida para sabotearlo todo tan así.

Tengo la cabeza en un lugar que no es productivo y mucho menos atractivo, un lugar que está putamente aburrido de la vida, un lugar que quiere descartar cualquier idea para ser feliz. Un lugar en donde quiero estar sola incluso de mí. No me quiero cerca, ni un centímetro. Iugh, me odio un poquito. Y luego me pregunto: ¿Qué hago? No quiero seguir así, yo no soy así, algo está mal, necesito corregirlo. Y la palabra mal empeora todo porque me obliga a ver todo blanco y negro, y yo estoy en lo malo, en lo negro, y tengo que llevarme al blanco, a lo bueno, pero debo preguntarme una y mil veces cómo llegar allá y me encuentro en la misma situación donde digo que no sé cómo llegar allá, que de hecho no sé dónde queda lo blanco, lo bueno, donde debería sentirme mejor. Y luego llega mi coach de noviembre y me dice: "¿mejor?, mejor es una comparación, y se hace desde el pasado, es decir, no estás viviendo en el presente, en el ahora". Y yo digo: "Fuck, eso ya lo sé, no me lo recuerdes you fucking moron, I know that already, I just need to fool myself, I just need to pretend I know nothing" Y luego me doy cuenta, que sieeempre, como quien hace las preguntas para confirmar lo que ya sabe, me doy cuenta que sé que no hay blanco ni negro, que están juntos, que están dentro de mí, y que blablabla.

Frustración. Nada me molesta y me frustra más que saber que tengo la respuesta y no hago nada al respecto. (¿Podría sabotearme más?). Hoy, después de dos meses, tengo una noche solita para mí. Hoy voy a estar conmigo, aunque no me guste, hoy voy a dejar de llenarme de ruido, porque siento un vacío muy grande, muy grande en mi pecho, pero hoy me voy a dar el permiso de sentir el vacío. No lo voy a evitar, allí está y me da miedo. Está, pero nadie me dijo que tengo que llenarlo. Ese vacío lo puede ser todo y quiero experimentarlo.

Recuerdo los sábados en la noche allá en el 2009, recién cuando empecé a escribir en Blogger y me drogaba con té de guaraná. Esos sábados en donde el vacío, ese que ignoraba en la semana se hacía más intenso en la noche donde todos dormían y yo estaba sola con mis propios pensamientos. Recuerdo que los domingos me levantaba con la satisfacción de haber descubierto algo nuevo de mí.

Mañana es domingo, siempre me gusto descubrir cosas nuevas los domingos.

5.1.16

Dos mil dieciséis. Enero.

Tengo miedo. Sé que soy más grande que este cuerpo que tengo y sin embargo tengo miedo. Precisamente miedo de esa grandeza porque este mundo me ha querido enseñar a ser chiquita, a sentirme débil, frágil. Tengo miedo porque no conozco mi grandeza. O tal vez, no la reconozco. En algún punto de este gran viaje que es la vida, viví siendo tan poderosa y grande como puedo llegar a ser pero luego decidí instalarme en este cuerpo para vivir unas y muchas experiencias que me llevaran a reconocer mi poder.

Me traje a mi misma a este espacio en donde el poder y la grandeza se han cedido a otros cuerpos, otras mentes, otros seres y se me ha vendido la idea de que así fue, es y será para siempre. Escogí un escenario difícil pero no imposible para entender esta misión. Algunos le llaman dios, otros dioses, otros diosa, unos deciden pensar en su tal hijo Jesús y otros deciden confundirlo con Cristo. Están los que lo enredan con el espíritu santo y están tan cerca pero tan lejos de entenderlo. Yo no sé cómo llamarlo y en este momento decido no darle nombre, para no limitarlo. Solo sé que eso es tan grande como yo y me tiene aquí en un escenario para aprender, para evolucionar.

El problema ha sido identificarme con el escenario, con la película que he estado proyectando, tanto así que tengo miedo porque al final sé que todos mueren, incluyendo este cuerpo que tengo, y me he metido tanto en la película que he creído que soy tan efímera como el cuerpo que habito. Tengo miedo porque en la película aprendí a temerle a lo desconocido. Pero ahora me doy cuenta que la mentira ha sido creer que mi grandeza es desconocida.

Voy a ver la película, entendiendo que en realidad, no soy ella. Yo soy eterna.

No hay otra verdad. Y a la verdad, no le tengo miedo.

1.11.12

Noviembre, noviembre.

Me prometí a mi misma que escribiría en este blog todas las semanas al menos una vez per week. Y aquí estoy, frente a la pantalla sin caraja idea de lo que quisiera escribir. Ojalá fuera un post así bien chévere, bien chido, qué sé yo, que los apoye a ustedes a salir de la rutina y decir como: No sé quién es esa lyds, pero la idiota esa me hizo reír. Porque no sé si sepan, pero me gusta hacer reir a la gente. Lo mío no es contar chistes, soy pésima para hacerlo. Jodidamente pésima, yo daño los chistes, yo me río antes de contarlos, si es que siquiera logro recordarlos, porque los olvido muy fácil.

En fin, qué persona habla de chistes y aburre a su público de esta manera, por dios!

Hablaba sobre que no tengo idea de qué escribir aquí. Octubre ha estado bien bueno, muchas cosas, muchos retos, muchos llantos y sonrisas. Me siento muy viva, y una vez más mirar hacia un año atrás me llena de fuerzas porque puedo ver la transformación que he tenido. Es impresionante. Me gusta.

Esta semana ha estado cargada de tantas cosas, como hablar con la Maga, como amigas, como quienes fueron novias alguna vez y se aman absurdamente, pero que saben que hasta ahí fue la cosa y que por ahora, alejarnos no es una opción que queramos tomar. Como discutir con mi papá y hacer click sobre los 19 años que he vivido con él. Descubrir que ha sido él quien me llevó a convertirme en quien pensé alguna vez que era y nunca podría cambiar. Porque tener a mi papá criticándome, (o no tenerlo porque no le importo de verdad) y trasladar eso a toda mi vida, a tal punto de pensar que no sirvo para nada EN NADA de mi vida, que no soy suficiente y nunca lo seré... etc. Toda esa basura que consciente e inconscientemente decidí cargar gracias a mi papá y que por fin me doy la libertad de soltar, porque tengo muchas muchas ganas de volar.

Ay qué post tan inspirador.

Verán, tengo mucho sueño, es tarde ya para mi (no soporto dormirme tarde, quién lo creyera) y sé que tengo mil cosas por hacer. Tanto así será que puse alarma y todo para acordarme de escribir acá... y ha sonado desde las 9pm.

Mi mamá no está hoy en la casa,  y no lo estará por, tal vez siempre, porque hoy se separó de mi papá. Ha sido una semana sabrozonga, pero llegar a la noche y saberme consciente de esto me está dejando en un Standby de querer sentirme una mierda porque amo a mi mamá y la quisiera aquí conmigo, e igual sabiendo que siempre he querido que se vaya porque se merece una vida mejor lejos de mi papá. Anyway, mi señora madre ya se fue, se le nota en la voz que no es fácil, pero qué mujer pa' berraca, porque por fin lo hizo, para ella, para todos nosotros.

Mi gata acaba de subirse sobre mi y la verdad siento que es una invitación a irnos a dormir. Si no es así, igual quiero pensar eso, porque tengo sueño y la semana aún no termina.

14.5.12

Por ahora.

Le conté a mamá sobre el comentario de mi hermano. No sé, no sé por qué. No porque seamos familia, eso no viene al caso. Sentí esa necesidad de presentar una queja con alguien que podría, podría importarle, sin embargo su rostro inexpresivo me dejó con todas las dudas en la piel. Ni siquiera dudas sobre lo que le conté, la inoportuna pregunta de mi hermano (que ni fue directamente hecha a mi, pero que tuve la desdicha de escuchar). Igual, no estoy sorprendida conozco mis dudas y mis límites. Lo que me asusta es lo mucho que me conozco y cuántos paradigmas giran alrededor de eso que soy. Esa yo que hace y deshace y sabe que siempre hará y deshará (?) porque se conoce pero que no sabe por qué, por qué hará o dejará de hacer de esa manera. Aprendí, entre tanto escarbar y observar, aprendí a dejar de vivir con algunos miedos y culpas. Porque un día, una noche fría, jodidamente fría y con el peso de dos malísimas noches en mi cabeza, y muchas, muchísimas copas de algún vino en mi sistema me prometí no sentir culpa y la quemé. La poca que quedaba entre vino y sueño la quemé en un papel que se fue rápidamente de este lugar para volverse humo que tuve cuidado de no respirar, no fuera que la culpa quemada volviera a mi sistema por medio de mi respiración. Tengo mis miedos aún, esos que me retan a joderme la vida un poquito más día a día (por aquello de no querer una vida fácil, por eso digo joder, espero entiendan)

Me siento en un extraño sueño, no sé si es el exceso de comida en mi ser. Me siento asqueada y sé que es del mundo. Hoy me levanté con ese sabor y sí, quisiera culpar a los residuos de sangre que tengo por la cirugía, pero es que este sabor a hierro va más allá de la sangre que a veces sale (o qué sé yo, en otra vida seré odontóloga), pero no, no puedo culpar eso, este sabor amargo que no me deja en paz y me produce asco de todo lo que estoy viendo. Sorpresa, es como si tuviera sinestesia de la mala, que cada acto que veo en la calle produjera en mi boca un sabor, y que lastimosamente en la calle no se vean cosas bonitas. Ni se escuchen. Que me obligue a cantar en un bus porque me estresa la voz de la mujer que habla al lado mío y me produce un sabor asqueroso que no puedo pasar, porque ya no tengo nada que beber en mi maleta.

No sé, hoy quiero escribir y las palabras salen como se les da la gana, al parecer. Yo las quiero dejar salir y ojalá pudiera entender algo. Tal vez me siento igual de perdida a usted y eso, al menos, nos hace juntarnos en nuestra ignorancia para hacernos compañía. Me gusta, ya estoy cansada de estar sola. Por ahora.

21.12.11

Sólo por satisfacción.

Espero que entre las sábanas, todos los secretos te los hayan guardado bien. Que la biblia haya estado lo más lejos de tu cómoda (¿o la de él?) y que tus gemidos no hayan despertado al niño Dios.


Y sí, ahora jódete vos también.

8.12.11

Nada que hacer.

Definitivamente, no me veo teniendo una familia con un hombre.

Mamá. Papá, soy lesbiana.

4.11.11

-Meditaciones Rurales-

No doy más, quiero escribir. Aprovecho la ausencia de mi hermano, aprovecho el día de hoy, las sonrisas, las risas, el sentirme bien y que todo me valiera madres. TODO.

Sé que tengo que madrugar mañana, que quiero hacerlo y sentirme bien para dar lo mejor de mí porque amo lo que hago cada sábado. Me siento cansada, los ojos se están cerrando y posiblemente si permito que mi cabeza toque una almohada ahí quede yo durmiendo. Pero no quiero, mi cabeza no va a mil hoy, va a 500. 

Una vez más quiero volar, y sinceramente no sé si por querer hacerlo todo ya no estoy mirando bien las cosas, aquellas que requieren de tiempo. Tiempo, tiempo, tiempo. Cito a Machado aquí:

"...Clarea
el reloj arrinconado, 
y su tic-tic, olvidado
por repetido, golpea.
Tic-tic, tic-tic... Ya te he oído.
Tic-tic, tic-tic... Siempre igual,
monónoto y aburrido.
Tic-tic, tic-tic, el latido
de un corazón de metal.
En estos pueblos, ¿se escucha
el latir del tiempo? No.
En estos pueblos se lucha
sin tregua con el reló,
con esa monotonía que mide un tiempo vacío.
Pero ¿tu hora es la mía?
¿Tu tiempo, reloj, es el mío?
(Tic-tic, tic-tic...) Era un día
(Tic-tic, tic-tic) que pasó,
y lo que yo más quería
la muerte se lo llevó..."  - CXXVIII Poema de un día.

Quiero que todo fluya, creo que son mis pensamientos los que no me dejan, no en vano llevo dos semanas de meditación, aunque siento que todavía falta. God, no quiero ser más pensamientos, no quiero trabajar bajo el analítico si soy sólo energía pura, si me muevo como una campanita por todo lado y lo único que hago bien es sacarle sonrisas a quienes me rodean. Quiero fluir de mente como fluyo de cuerpo. Sí, sí, eso quiero.

No quiero ser más pensamientos y teoría, quiero ser y quiero actuar. Saber y no actuar es lo mismo que no saber, me han dicho desde hace un mes. 

Y sí, tú, tú, soy todo, tooodo, sólo faltas tú para estar con este todo, para que le hagas click a esa parte de mi vida que quiero, que merezco y te elegí a tí, llegaste a mí o yo llegué a tí, algún día el Universo nos responderá, y quiero que seas todo conmigo porque lo elegí así y... conversaciones pendientes, palabras que no quiero decir, que quiero escuchar. Cómo odio sentir que esto es familiar. 

29.10.11

Pide.

Lo he sabido desde siempre. Todo lo que quieras y pidas se te dará. El universo es así de perfecto. Que sueñes tan pequeño que el universo no te pueda dar nada, hey, no puedes culparlo a él, hazte responsable tú de ello. 

Que hayas querido estar sola, comerte tus palabras y engordarte con ellas, hey, también es tu elección. Que no haya en quien confiar, tú le pediste al universo esa soledad. Esas noches de palabras amargas, viejas y ya conocidas. Las tuyas, las de siempre.

Simplemente no te quejes.

14.8.11

Cobarde.

Siempre que ocurre algo pienso en salir. Me dí cuenta de ello hace poco y, creo que también quise salir. Eso de salir es literal, así el lugar donde me encuentre no tenga nada que ver con lo que esté pensando pero de pronto es una manera simbólica de salir de aquellos pensamientos.

Ojalá se me ocurríera salir con ella. Eso sería mejor que salir de mis pensamientos y estarles huyendo. Ojalá se me ocurríera salir de paseo con mis compañeros de trabajo y no salir del edificio cuando programan las salidas. Ojalá se me ocurriera salir a tomar el sol en vez de salir a comprar sombrillas y gorras.

Ojalá pudiera salir de mi cuerpo y empezar a volar un poquito más. Dejar el miedo, salir a vivir y no salir del cuarto porque la vida ha entrado allí. Ya me lo decía Clara cada vez que nos veíamos, y es que no se me hace raro que llevemos años sin hablarnos. Esa manera nada sútil de huírle, de esconderme. A veces me siento miserable, un completo perdedor, pero es que ahí sí vale la pena salir para dejar esos pensamientos tan horribles.

Una vez que salí con ella, la dejé más de cinco minutos sola esperándome porque supuestamente necesitaba ir al baño. La verdad, -y cómo me arrepiento- le estaba huyendo al pensamiento de hacerla feliz. Me sentí tan poca cosa como para soñar tan grande empresa, y es que soñar implica emprender, si es que de verdad se está soñando. Hacerla feliz se me hizo imposible y le huí al pensamiento. Ahora soy un estúpido cobarde que huye cada vez que la veo con el idiota de Alberto que al parecer nunca huyó y siempre encuentra la manera de hacerla sonreír. 


10.8.11

Sin azúcar.

Si a mí me duele no entenderte, no te imaginás lo que me pesa no entenderme. A veces lo intento, pero ahí me quedo yo, en el intento, mirando el abismo y no lanzándome. Llámalo miedo si quieres, sé que algunos perdedores me llamaran valiente porque sé como jugar seguro. Creo que esa es la expresión, no sé.

A veces intento buscarme, pero verás, también me quedo en el intento. Quisiera llamarme a mí misma una Sherlock Holmes, pero hasta Arsène Lupin se reiría de mí. Es patético como me puedo quedar dormida sobre el canapé con una linterna en la mano buscando las pistas que me conducirían a mí misma. Llámalo sueño si quieres, algo me arrastra y sé que no es cansancio, pero no vengas aquí a joderme la vida y preguntarme qué es, porque yo nombres nunca supe dar. Si ya mi gato se va a jubilar conmigo y todavía no recibe un nombre decente. No recuerdo ya qué nombre le dio Cristina cuando lo llevó a vacunar al pobre, pero de seguro fue algo gracioso. Sé que te reirás cuando lo recuerde y te lo pueda contar en medio de esa charla de cuarto de siglo que nos debemos con ese café caliente sin azúcar. Para tí con todos los sobrecitos de la mesa. Detalles que nunca voy a olvidar. En algunas cosas, como en esa, me conozco a la perfección, pero es que me quedo con detallitos que no sé si a veces me hacen a mí o me hacen el día. Algún día tal vez resulte tomando un café tibio con mucho azúcar y a lo mejor me guste, entonces dejaría de ser yo, ese yo que no conozco, y carajo otra vez se pierde. ¿Recuerdas cuando me tomé mi primer tequila?, sé que lo recuerdas porque fuiste la mejor imitación de mí aquel día. Mi cara con sal y asco, con esas absurdas ganas de vomitar el alma porque no soporto el ardor de algo que no sean esas palabras que nunca grito y aprendí a pasar con agua. Coño, es que aún no comprendo como pretendes ser yo y que cuando te lo pido no tengas ni un sólo adjetivo para describirme. Me jode saber que la persona que mejor me conoce en este mundo no pueda describirme y se quede sólo en entenderme. Me jode no poder describirme y seguir buscándome en tí, y vos en mí. También te debo esta, cariño, sé que vos andás buscándote conmigo también y a veces yo ando dando vuelvas detrás de mi colita de perro. No me queda más que seguir mordiéndome la piel y, por favor que tú también lo hagas. Que me quede por lo menos el sabor de ese café que ya debe estar frío.

1.8.11

Muérete.

Pensar que voy a salir corriendo, llorando y abrazando a mi papá es una idea que no se me va a salir de la cabeza tan fácil, pero es que a veces me dan como ganitas de matarlo, y aunque la idea de que cuando él muera toda esa magnífica biblioteca que construyó en su vida de lector ansioso me queda a mí no me anima en absoluto porque sobretodo, prefiero a mi papá vivo. Vivo y feliz. Y mierda, que tengo ganas de golpear a mi hermano por sus ideas tan bonitas que me ha metido en la cabeza pero que me ... no sé, damn it.

¿No odian cuando son como yo, que tienen la solución en las manos pero les da miedo?

Niñita miedosa, a tí es a la que debo matar. 

30.6.11

Let's play.

Qué juego tan sucio el que jugás para sacarme las verdades.
Qué sucio jugador eres que preferís esto a decirlas sin tener que jugar conmigo.

23.6.11

We've crushed everything I can see, in this morning selfishly.

Estaban aburridos. El tequila era ahora un sólo vago recuerdo en aquella botella sobre la alfombra sucia. El último cigarrillo lo fumó ella, y a él le dolió un poco haberselo ofrecido.

Estaban aburridos y con un poco de buena música y sueño, se fueron a hacerse el amor que no se sentían el uno por el otro. 

Jadearon hasta que se les acabó la noche.

Esperan no tener que repetirlo, por lo menos no sin amor.

7.6.11

Instructions in Spanish are not available


Saberse perdido
es haberse encontrado
por partes
por todas partes
y sin el libro de instrucciones
para unir la pieza A
con la 403


... If needed, please call for help.

1:39 - 26.03.11

7.5.11

Cierran.

Y mis ojos que saben
a Benedetti estas noches
Y mis ojos que cierran
al alba con ansias

Y mis ojos que lloran
a solas en la oscuridad
Y mis ojos que buscan
a tientas en la soledad

Porque lo eres todo
y no soy nada
Porque soy todo
si me tocas
hada

Y mis ojos que sueñan
a contar las estrellas
Y mis ojos que arañan
que arañan
que duele
que me duele

Y mis ojos que comen
lágrimas sin sal
Y mis ojos que comen
sonrisas sin sol

Porque yo me pierdo
y te encuentro
Porque te me pierdes
y me hundo
a soñarte
a buscarte
a tocarte
a jugarte
a perderte
a perderme

Y mis ojos que cierran
que cierran
encierran
...

26.03.11

8.3.11


Y no puedo evitar volar,
irme entre pensamientos y suspiros,
sentir sabor a chocolate blanco en mi boca,
escuchar en mi cabeza romances anónimos,
y sin querer queriéndolo,
 quitarte el pantalón.

Sí, mi mente viaja muy lejos.

3.2.11

En la oscuridad no se puede leer.

No tenía sueño.
Estaba decidido a acostarse en su cama aunque sus párpados no le pesaran en absoluto.
Su cama lo llamaba hoy para pensar, no para dormir.

Se acostó entonces, siguiendo su rutina nocturna como de costumbre, sin embargo hoy su destino no era el mundo de los sueños, hoy era el de la imaginación. Cerró pues sus ojos, casi apretándolos, como si de esa manera activara la fórmula mágica en su cabeza para empezar a crear escenarios. No necesitaba esforzarse tanto, y lo sabía pues actores ya tenía.

Se veía y la veía. Sí, a ella.
Le atormentaba el hecho de imaginarla en una cama. -Esta no era la escena que quería para hoy- se decía así mismo varias veces, pero su cabeza no hacía nada para impedirle seguir viendo aquella cama desconocida para él e incluso para ella.

Atormentado aún por ese pensamiento decidió pensar en sí mismo, caracterizarse, pensar sólo en él y no en ella. Pensaba entonces que él quería complacer -maldita cabeza- gruñó por un segundo. Una extraña sensación lo envolvió -quiero complacerla porque es ella quien lo pide- le dijo a esa gran oscuridad en su cuarto. Y así era. Las manos de ella, un poco inquietas, jugaban con el cabello de él, su cuello, su espalda, sus piernas. Aun con ese jean negro y camiseta blanca que impedian su paso, aquellas manos seguían jugando, pidiendo algo que la boca de ella  no podía decir por pena. Pena, aquello que él sentía también era pena. Se avergonzaba de sólo pensar que quería cumplir todos sus deseos, y recordó que fue ella quien despertó esas ganas en él con aquellas miradas en su casa. Esos ojos que ella habría deseado que se volvieran gritos pidiéndole movimientos. Él entendió ese día, pero la pena ganó. Ahora, bajo el poder de la imaginación, no veía por qué tendría que negarse esta oportunidad.

Esta vez ya no eran ojos los que viajaban por su espalda, eran las manos de ella. Él simplemente se detenía a sentir y a seguirla besando -¿por qué no?- le preguntó esta vez a la noche. La besaba sin pedirle nada, mas bien era un 'recibiendo todo'. Ella decía más de lo que habría deseado con sus manos y sus labios. Su lengua, que se paseaba entre los labios de él, le decía algo que él ahora no entendía. -Maldita sea, es mi noche, es mi cabeza, es mi imaginación, ¿y aún así no sé qué quiere ella? ¿No puedo inventalo siquiera?- pensó desesperado.

Su cabeza dio un vuelco al igual que él, que ahora se encontraba sobre ella -pero, ¿c-cómo?- y de inmediato las manos que intentaban quitarle la camiseta blanca le hicieron olvidar su pregunta. Por un momento sintió que los segundos eran más largos. En busca de sensaciones más fuertes, fijó su atención en el cuarto donde se encontraban. Era blanco, y aunque este color antes le hiciera pensar en hielo, en aquel momento no podía dejar de sentir calor. Era un blanco cálido que los envolvía a ambos en pequeños jadeos. Se fijó con más atención en las piernas de ella. En la forma como se estiraban, como se recogían a veces. De nuevo en sus manos que no sabían dónde apoyarse y que a veces querían esconderse en los bolsillos traseros de él. Se fijó en sí y en lo incómodo que se veía. Tenía una posición muy torpe, estaba realmente incómodo y no quería incomodarla a ella. Adoptó, al parecer, la primera posición que encontró y así se quedó. Sus manos, como las de ella, no sabían dónde ubicarse. Se fijó en todas esas palabras que salían del cuerpo de ella y que él no podía leer. Quería complacerla como ella quería, pero la pena lo retenía y le había quitado aquello que a los 4 años aprendió a hacer: leer.

Abrió los ojos como si aquello le sirviera para comprender las palabras y se dio cuenta que las nueve de la mañana ya marcaba el reloj de su mesita de noche.

-¿Lo soñé?- le preguntó, esta vez, a la luz en su cuarto.

29.1.11

"Conjugo el verbo Amar en pretérito indefinido, y no me gusta, pero no sé si conjugarlo en pretérito definido o si podré, una vez más, conjugarlo en presente, para tí".

21.1.11

Pas question!


Que ese 'Don't change her, Medellín' Post-it sirva de algo, por favor.


Hoy el mensaje fue el mismo, venía de dos personas con algo de experiencia en el asunto.
Una amiga y su ex novia.
Un amigo y su familia  en el cuento de la policía.
Sí, ambos diciéndome que ella va a cambiar.

Pinche Medellín,  ¿que te piensas llevar a todas las personas que quiero y cambiarlas?

Bueno, ¿por qué voy a asumir que así va a ser?
¿Por qué perder la esperanza?
Es lo último que se pierde, ¿no?
Dame razones para no perderla.

16.1.11

Creando y creyendo.

So she asked her if she would come back This late? I'll do it again but I'd start early to take advantage of the night I'm freezing, y'know? Don't ask me that way to hug you! she shouted You know I'd hug you, but it may end up in a kiss Don't you wanna? she asked with her eyes open wide You have no idea. 
So they hugged.