10.12.12

Pizza

Hoy comí Pizza Napolitana porque sí (Fin) y mientras cortaba el tomate, recordé este post del otro blog que tuve y que encaja con lo que siento (Fin) [Tengo sueño y disculparán, tenía 16 años]

Como dijo ese futbolista: "Un sin-sabor amargo"

La primera vez que lloré y quede muda, fue con American Beauty... Aún recuerdo como quedó aplastado el cerebro de Lester Burnham en la pared.
No, esperen. Primero fue por Vincent[él]

En ambas ocasiones lloré en silencio. Sin hacer mucho movimiento. Sólo regale unas lágrimas y ya. No con tanto escándalo como estaba acostumbrada para esos tiempos.

He llorado no sólo por películas, también por cortometrajes, canciones, paisajes...
...Aún no he llorado por una fotografía como lo hizo Bette alguna vez allá en la temporada 1.

Seh lo recuerdo ¿y qué? ... Fue simplemente hermoso.

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¿Han llorado porque algo es totalmente mind-blowing?... O sea, ¿del put*s?

Sí no, aún no han vivido del todo.

Sí tengo pinches 16 años y les digo eso.

Es que son esos pequeños (diminutos, tal vez) momentos de tu vida en donde conoces la verdadera felicidad (y ahora que lo digo así, ok, ok no sólo por esas expresiones de arte pueden ser felices, me retracto...) en donde dices "wow, esto -coooño- esto es vida, por eso yo soy yo, por eso vivo aquí"

No sé si me hago entender, igual no importa. Soy sólo yo diciendo algo que desesperadamente quiere salir de su cabeza porque ésta está bajo los efectos de un té.

Sólo digo que son esos momentitos en donde agradeces haber sido infeliz alguna vez, no más porque sabes como se siente ser miserable y luego ser feliz.

¿Díganme si el cambio no es fantástico?

¿Cómo reconoceríamos la felicidad si no hubiera infelicidad?

Es como cuando Meredith Grey por allá en la temporada 1 de Grey's Anatomy [Já, soy bien rara (Já todo pasa en las temporadas 1)] dice al final "¿Por qué me golpeo con un martillo? Porque se siente muy bien cuando dejo de hacerlo" ["Why do I keep hitting myself with a hammer? Because it feels so good when I stop."]

Creo que sin eso, la vida sería tan aburrida. Suicidarse sería lo último en guarachas.
Habría monumentos para los suicidas.

"Los valientes que se atrevieron a terminar con su desgracia, para ellos."

Y los que nos quedamos solo seríamos una bola de pendejos y miedosos que no se matan porque
no saben que pasará luego and we love to play safe.

Pero no, los que nos quedamos, amamos saborear los malos momentos... Porque el sabor dulce de la felicidad vale todo ese sufrimiento.

"Para aquellos que no dejan de golpearse, cuando quieren una mayor recompensa"
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Aún así, hay gente que ama sufrir en cantidades absurdas y vivir felices por nanosegundos.

Allá ellos, ¿no?

Digo la felicidad viene en sobrecitos chiquitititititos, agárralos antes de que se acaben. No importa como vengan. (Muy, "la felicidad viene en trocitos", jojo!) No, miento. Así no debería ser. En ese aspecto si soy bien hedonista. No vale la pena tanto sufrimiento por tan poco placer. Y mucho menos un poco de placer a cambio de un mayor sufrimiento... Más bien, todo a su medida. Aprender a equilibrar ambas cosas. E incluso, aprender a valorarlas.



¡Que vivan los malos momentos!

¿Cómo saber si soy feliz, si no he sufrido para lograr serlo?

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