1.1.17

Por un año incómodo.

Cuando declaré cambios hace seis/siete años no me imaginé estar acá, ser quién soy ahora. Pero el planeta va muy rápido y simplemente hoy, 1ero de enero de 2017 puedo decir (sentir) que no soy la misma de hace un año.

Sé que la experiencia de hace un año casi suicida me marcó enormemente, tal vez como mi acompañante no se habría imaginado ni habría querido. Igual no importa, mis cambios son para mí y por mi bien. Consecuencias hay y las acepto. En fin, hoy tengo miedo porque no quisiera repetir ciclos. Quiero sentir que este año de verdad puede ser diferente. (Como medio planeta en este momento, lo sé)

No quiero sentir ese miedo de enero que me da, ni esa depresión de febrero estúpido para luego sentirme diferente y renovada en marzo porque básicamente ahí empieza mi año nuevo de verdad. ¿Será que esos ciclos cósmicos los puedo cambiar?

Confieso que tengo miedo porque por cuatro años tuve a alguien que me acompañara en esos momentos, aunque no supiera nunca en realidad lo que sentía ni cómo lo sentía. Aunque yo muriera de ansiedad en la noche y él simplemente durmiera tranquilamente al lado mío.

Ese es el puto problema con la costumbre, hace que me sienta cómoda y no quiera a veces cambiar... Ahora que lo pienso tal vez eso es lo que necesito, este cambio y esta pequeña soledad para aprender a lidiar con esos ciclos y quizás cambiarlos por fin.

Qué bueno volver a escribir para depurar estos pensamientos. Ojalá el 2017 venga con muchísima incomodidad para cambiar todo eso que quiero y que en la comodidad no podré cambiar jamás.

16.12.16

5

Recuerdo que en el blog anterior publiqué una imagen que decía:
- What do you wanna be in 5 years?
- Happy.

Recuerdo también que no sabía cómo me veía en 5 años (para entonces, el futuro 2015).

Esta noche no he dejado de pensar en quién fui hace 5 años y lo distinto que veo todo y cómo no me veía en esto ni en ningún otro lugar. Simplemente no me veía. Las fechas de hace 5 años coinciden, así que el 16 de diciembre también fue un viernes. Ese día salí de fiesta porque la chica que me gustaba cumple años y queríamos celebrar. Había decidido, ocho días antes, que no quería una relación a distancia con La Maga y que quería darle un chance a esta nueva chica.

Cinco años después me veo a mi misma asustada y muerta del miedo porque sí, porque no y por sospecha. Me encuentro con las maletas y cajas empacadas porque decidí que mi relación de cuatro años no tenía futuro y que ni en cinco años ni en dos meses me veía más en ella. Me encuentro a mi misma ad portas de mudarme por tercera vez desde que dejé la casa de mis padres y a horas de salir de la ciudad a decirle Sí a la vida, y a él. Decirle sí a una relación a distancia que siento tiene mucho futuro y mucho que ofrecernos.

Esta noche no siento más que ganas de llorar de felicidad y me emociona poder hacerlo, por fin, después de tantos meses. Estaba cansada de llorar de dolor. Esta noche siento ganas de cantarle a la vida y muero porque llegue el 17 rápido, o lento y seguro, no sé. Esta noche sólo sé que, así como aquella imagen que compartí en el otro blog, quiero ser feliz y hace cinco años no me hubiese imaginado que habría tenido que caminar todo esto para llegar hasta aquí.

Sólo sé que lo único que quiero ser es feliz, en las próximas horas, días y años. Como sea. Espero soltar el control y el miedo y confiar que el universo sabe cómo puedo ser feliz, muchísimo mejor que yo misma.

Confiar y ser feliz.