Me fui a Bali porque no quería ir a Colombia. Repito, me fui a la antípoda literal de Colombia (Indonesia) para no ir a mi país. Y como recalcó mi psicóloga: no fue el curso de yoga primero el que me hizo tomar la decisión, fue el no querer ir a Bogotá el que trajo una alternativa diferente, en este caso - yoga.
Me costó mucho tomar la decisión y no estaba tan segura de haber hecho lo correcto. ¿Y si empeoro la relación con mi familia por eso? ¿y si me odian?, pero en menos de cuatro días, tal vez en medio de tantas reflexiones impulsadas por la soledad en mi habitación, me di cuenta de algo que hace mucho había olvidado: Yo nunca, jamás, seré suficiente para mi familia. Y esta idea no llego con dolor, no me dieron ganas de llorar, no sentí tristeza. Al contrario, por primera vez sentí mucha paz.
Yo nunca voy a ser suficiente para ellos. Yo no quiero ser suficiente para ellos. No me importa ser una mala hija, ni una mala hermana, una mala tía, una mala prima. El problema no está en mi y jamás lo ha estado. Ha sido en los parámetros y en las expectativas con las que se mide mi supuesto valor. ¿Qué me hace una buena hija?, peor aún ¿qué más tengo que hacer para ser una buena hija, hermana, sobrina, tía? ¿No he hecho ya suficiente? - y ese es el punto: me vine a Bali porque mentalmente ya estaba drenada con estas preguntas. A veces quisiera callar mi mente de tanto ruido, de tanta estúpida reflexión pero no puedo, no importa cuánto trate, simplemente no puedo. Pero Bali me brindó un respiro y le tomó cuatro días para ofrecerme una respuesta que trajo confort, especialmente cuando la culpa sin sentido me estaba incomodando.
Yo nunca voy a ser suficiente para ellos. Yo quiero ser suficiente para mí. Quiero estar en paz con las decisiones que yo tome, no con lo que la gente piense de mis decisiones. Yo quiero crear mis propios parámetros de lo que quiero lograr, no quiero encajar en una versión ni en una expectativa de gente que ni siquiera me conoce y ni hace el esfuerzo por conocerme.
Bali llegó a recordarme que el valor nunca estuvo afuera y mucho menos en mi familia. He dado más de lo que puedo creyendo que ahí voy a encontrarme. Han pasado los años y sigue siendo una ilusión. I am never enough to them... y está bien. No creo que tenga que cambiar, no creo que vaya a cambiar, porque si para cambiar tiene que ajustarse a sus parámetros y criterios pues no quiero. No soy yo bajo esas ideas. Me pedirían ser una hermana, hija, tía, sobrina que no soy y no estoy aquí como para no ser yo, cualquier cosa que eso signifique. No tengo miedo en seguir explorando las opciones.
SANTOSH
No comments:
Post a Comment
Su comentario es muy importante para nosotros, por favor déjelo después de estos puntos: