31.12.13

(8) Confieso que: (o volví a hacer un 'confieso que' después de dos años, démosle un regalo a Lyds, yaaaay)

Termino el año con lo único que se me ocurre. Un "confieso que" d'esos que no hago desde hace dos años. Pendejaditas varias. Feliz 2014.
  • Aprendí a dormir desnuda gracias a mi novio. Porque sí, dormir desnuda sola, con frío, puesss... no.
  • No me gusta utilizar los alimentadores de Transmilenio. Definitivamente no.
  • Aprendí a montar en bici sin las manos por un problema en mi vejiga. Pasa que casi me orino mientras iba en bici, y la única manera que encontré para distraerme mientras recorría los otros 20 minutos de camino hacia mi universidad fue esa: ensayar hasta lograr montar sin las manos y dar curvas. Es emocionante.
  • A mi mamá y su embarazo a los 17 años le debo mi miedo a quedar embarazada. Es una de las verdades más reveladoras de mi vida, a decir verdad.
  • Odio que la gente no se tome el tiempo para escanear bien las cosas. Yo, la que ha escaneado libros y libros por montones, soy una maldita perfeccionista con eso. "Déjenme ir".
  • Puse "Déjenme ir" entre comillas porque a decir verdad odio que terminen sus frases así. Tan jodidamente cool ustedes, pues. Los dejo ir a todos, no jodan.
  • Hace poco vi las fotos de una compañera de mi colegio (tiene 21 años) y se acaba de casar. Me pico un poco ver eso. Me espanté a decir verdad porque, ¿ya estamos grandes?
  • En octubre salí a bailar y un hombre no bailó reggaeton conmigo, me hizo el amor con ropa y no pude parar de reirme, fue muy, muy incómodo. Me quedo con las mujeres, ellas sí saben bailar.
  • Después de seis meses puedo decir que odio mi trabajo. Pero es una relación odio-amor, no sólo porque es el trabajo que le pone comida a mi mesa todos los días, sino porque es un micro mundo de mi vida y todo lo que me he rehusado a aprender allá afuera, en el mundo real, pasa ahí, mis inseguridades, mis miedos, mi papá regañón y terco (o sease, mi jefe) y mi constante búsqueda de aprobación. He aprendido más de mí misma que eso de rentar carros.
  • Siento que volví a esa yo del 2009 que no tenía muchos amigos, y los que tenía los mantenía alejados, para que no escarbaran tanto en mi vida. Estoy harta de eso, o sea, de estar así, como en el 2009.
  •  Aunque hay veces que siento que vivir sola es muy difícil (vivir sola: lejos de la familia), la verdad no quiero volver, no me importa el orgullo ni el que dirán. No vuelvo porque me siento incapaz de regresar al lugar del que siempre quise salir, sería como traicionarme, defraudarme y retroceder 100 kms. 
  • Yo no volvería a casa por mi hermana menor. Al contrario, me la llevaría conmigo. Siento mucha resposabilidad con ella, aún me siento su mamá, aunque haya sido en otra vida. Lo que sí tengo claro es que se merece a su hermana mayor, la que yo no tuve y rogué que ella sí tuviera.
  • Llevamos más de un año juntos, pero todavía no puedo creer que tenga un novio. Terminado en o.
  • Sin embargo no ha pasado que me gusten más hombres, no los encuentro feos, pero diooos que no me metería con ninguno en la cama. No, y  no.
  • Tengo mi propio hogar, y después de cinco meses se me han despertado las ganas de decorarlo, a mi manera. Pasó mucho tiempo para sentir esto.
  • A mi me gustaba Goku. If you know what I mean.
  • Al gran cambio en mi vida se le añaden "drogas". No he consumido, apenas y comí marihuana, tres veces contadas, pero sé que se vienen otras cosas pesadas, sólo necesito estar preparada.
  • Sí, me obsesioné con The Catcher in the Rye. Amaría tener una edición original en inglés.
  • A mí una mujer debería hacerme sexo oral y reinvindicarse conmigo en nombre de todas las mujeres.
  • Siempre he querido empezar el año nuevo haciendo el amor. 
  • Me ofendió haber gastado dinero cuando no tenía en un disco duro que nunca sirvió. Me pifiaron dos putas veces. 
  • Uno de mis propósitos para el 2014 es dejar de sentir tanto frío y aprender a calentarme sola. Un poco estúpido, lo sé.

22.12.13

Ciclos, cambios, vueltitas.

Declarar es muy importante. A mí me sorprende cada día ver cómo una "pequeña y simple" declaración de CAMBIO en el 2011 me tiene en tan bonitas y locas vueltas de la vida. Sí, aún me estreso y me enojo con la vida, porque la maldita costumbre ha quedado un poco. Y cuando digo poco, ahora sí es poco,  pues ya no voy enojada y estresada con la vida por más de una semana. ¡Ni siquiera más de una hora! Y ahí está mi nueva paz.

Para el 2011 la navidad fue aburrida, al igual que el Fin de Año, que lo pasé durmiendo desde las 10pm hasta que plop! ya era 2012. Para el año pasado, el 2012, la navidad fue como el inicio, el catalizador o más bien el empujón para decidir el siguiente cambio: irme de casa. La verdad es que la primera vez que pensé irme de la casa apenas tenía 5 años y me frustré mucho cuando me di cuenta que no tenía una maleta lo suficientemente grande para guardar toda mi ropa, así que con resignación guardé los pocos chiros que había sacado y los regresé a su puesto. Luego luego ahí sí pensé en que tampoco tenía donde vivir, sino fuera donde mis padres... pero una a los 5 años se preocupa primero por la ropa, la comida qué.

Ya venía yo imaginándome el asunto, desde el 2011, precisamente. Sin embargo todo el pinche cuento de mis miedos y mi grandísima pereza me tenían quieta. Pero fue esa Navidad, la del año pasado, la que abrió todo. Me sentí traicionada por mi abuela y por mi papá, como si los dos realmente me debieran algo, más allá de la sangre. (Aunque nunca viví ni he vivido con mi abuela.) Luego mamá, que se vendió a sus miedos e inseguridades, y mis hermanos, junto a mis papás, que se vendieron a la comodidad. En fin, que antes de eso venía apenas el fin de año y no soporté la idea de estar nuevamente con mi papá, al que llamé hipócrita y al que mi mamá encantadísima le contó que lo llamé así. Pasé mi 31 de diciembre comiendo queso, viendo Tv con mis cuñados y mi novio. Luego Amelié apareció y olvidamos por un momento que ya era 1º de enero. Lloré, porque mamá llamó y me dijo cosas muy bonitas e importantes, y más aún, mamá me hablaba sabiendo que había un cambio en nuestras vidas.

El 2013 empezó en un nuevo apartamento, con mi familia nuevamente reunida y hasta una prima incluída. Pero ese lugar no fue mío y nunca lo será, y lo único que siento que dejé allí y que debo traerme a mi nuevo hogar, es a mi gata. El 2013 vino para cerrar este ciclo, el tercero de mi vida. Los humanos vivimos ciclos de 7 años, y el próximo cumplo mis 21 años y por eso entiendo por qué cerré tantas cosas con mi familia para empezar por mi cuenta, por qué no soy la misma pendejita de 14 años depresiva. Y estoy feliz, porque es un ciclo que cierro muy importante, y uno que inicio mucho más importante porque es mi presente. 

Ojalá siga tan inesperado como siempre. Todavía no sé qué voy a hacer el 24 o el 31, después de tantas preguntas, yo sólo espero que me siga llevando a donde sea necesario estar, con mi bici, las luces de la ciudad y mis ganas de seguir aprendiendo, porque no vine a más en esta vida.

25.12.12 3am
Una que va en la bici y decide tomar una foto con sus dos manos. Just for the fun of it.

10.12.13

Mi bici y yo.

Yo cargo con miedo, lo cual no me hace sentir muy bien, y más con una declaración de ser una mujer segura. Sin embargo, ya dicen por ahí que tú decides qué hacer con ese miedo, si permites que te mueva o te paralice. A ese miedo paralizador le tengo miedo (sí, sí), porque vengo de una familia con miedos y miles de inseguridades que se acostumbró a la quietud, para evitar la fatiga, y enfrentar los miedos.

De ahí radica que me guste mucho montar en bici. Muchísimo. La primera bici que monté fue a los 6 años y era de una amiga, y siempre la monté (la bici) en un garaje, dando circulos y circulos al lado izquierdo (lo que me hace pensar que por eso sólo sé girar bien al lado izquierdo y no derecho, pues me parece incómodo). Luego de sorpresa, un 24 de diciembre a mis 7 años,  mi papá me llevó a comprar mi primer bici. Era morada, de ruedas blancas, pero eso sí, un poco alta y sin rueditas a los lados, como la de mi amiga, porque la idea era "aprender a montar de verdad". Ahí empezó mi miedo con la bici. Podía montarla, lento y bien, pero cuando se trataba de frenar, nunca pude, prefería botarme al piso como loca antes de frenar, y lo peor que me podía suceder era que alguien se atravesara en mi camino. Me daba pánico. El asunto fue pasar el miedo por mí misma, porque nunca tuve a nadie que me ayudara con eso. No me quejo, y ni sé por qué, pero así fue. Tuve que aprender a frenar de a poquitos, porque creo que mi gran error era frenar fuerte e irme contra el mundo. Cuando dominé lo de frenar, lo dominé todo.

Todas las tardes, después de la escuela, llegaba a casa, me cambiaba el uniforme y salía a montar mi bici. Tengo muchos y muchos recuerdos de recorrer el barrio en bici, me sentía supremamente libre y dueña de mi tiempo, de mi espacio, de mí. Recuerdo incluso esa vez que me estrellé con un perro. Esas cosas sólo me pueden pasar a mi, y la que más resultó herida fui yo, el perro salió ileso. (Lloré mucho y fue supremamente humillante, ahora cada que me acuerdo me da un ataque de risa) También, cuando mi hermano vivía en Fusa (un pueblo cerca de la ciudad), llevabamos mi bici y recorría la zona nice del pueblo en bici, toda, todita. Incluso todavía conservo una cicatriz en mi muñeca que me gané en una de sus tantas bajadas.

En fin, cuando cambiamos de casa ya tenía yo once años, y volvía a no tener amigos, excepto mi leal bicicleta. Sin embargo la pre-adolescencia llegó con pena y sólo podía salir con mis primos a la tan llamada ciclovia los domingos. El problema fue que mis primos, bien queridos ellos, siempre andaban con miedo cuando ibamos en bici. Miedo a otras bicis, miedo a ir muy rápido, miedo a acercarse a algún carro, miedo a pasar un puente, miedo a... en fin, de tantos miedos ya no los recuerdo bien pero sé que me los pegaron casi todos. Incluso mi papá, en el tiempo en que mis primos ya no salían porque la pre-adolescencia también les pegó a su manera, yo salía sola al menos una hora para andar en bici y mi papá sólo atinó una, UNA sola vez a decirme: ¿usted va sola por ese barrio?, pero si ahí roban bicicletas.. y gente. Dejé de andar por allá porque, aunque mi papá no estuviera en lo cierto, me dio miedo, joder.

Luego la bici se fue oxidando y no había quien la arreglara. Por más que quisiera a mi bici, nunca supe cómo arreglarla. Luego luego también llegó la época en que mi papá se acordó que todos los domingo hacíamos (desde mis cinco años) algo "deportivo-like", y como la vejez no llega sola (y los balones de baloncesto estaban más pinchados que las bicis) decidió que debíamos volver a ciclovia (además porque en su trabajo siempre regalaban maravillosas cosas, como MP3, iPod y una vez, le dieron una bici, que heredé instantáneamente), así que él con su bici semi-pro y yo con mi bici semi-mía nos aventuramos a madrugar a las putas 7am todos los domingo a montar bici. Mi papá no era flojo para levantarse a esa hora, yo sí. Así que siempre iba con cara de mierda a montar bici. Lo feo es que cuando yo ya estaba feliz en mi bici, el flojo era él que no pasaba de recorrer los mismos putos kilometros ida y regreso para luego volver a casa. Era frustante, y más aún porque él tenía la bici buena, y yo no, entonces si yo me cansaba, él me molestaba por floja. Cuando yo le pedía que hicieramos cambios de bici... ¿quién se lo aguantaba quejándose de mi semi-bici? Horrible. Luego vino algo peor, y es que tuvimos la primera gran pelea con mi papá, un sábado y esa noche me dijo: y no importa, mañana a las 7 de la mañana la espero despierta para ir a ciclovia. Eran las 6:30 y yo ya estaba lista, con los ojos hinchados de llorarlo toda la noche y de odiarlo toda la vida. Fue horrible porque aceleré todo el recorrido, simplemente para terminar rápido.Mi papá me pedía que no fuera tan rápido, lo que me hacía irrr más rápido. Llegamos a la casa de mal genio, porque sí. Desde ahí no quise saber más de montar bici, y mi papá no volvió a pedirme nunca que salieramos a montar. 

Un año después mi hermano, después de perder su trabajo y la novia (creo que así fue la historia) me pidió que lo acompañara a ciclovia. Fue mortal. No llevamos nada para hidratarnos (pensé que ibamos a hacer la misma pendejada que con mi papá) y no llevamos ningún tipo de protector solar. Estuvimos bajo el sol más de cuatro horas, sin nada de tomar y recorrimos miles de kilometros en Bogotá. Llegamos que no nos podíamos tocar la cara del ardor, ni las piernas del dolor. Mi hermano llegó medio feliz, porque sacó toda su ira contra el mundo de esa manera, yo llegué de mal genio porque me sentí utilizada :( jaja, en fin.



Desde ahí no recuerdo haber vuelto a montar bici, porque qué uso tenía. Mis primos son un poco más asociales que yo, y mi papá, no, otra vez esa vaina no. Sin embargo, cuando entré a la universidad quise saber cuánto tiempo me tomaría irme en bici, a ver si así sería divertida la cosa. Le pedí a mis primos que me acompañaran un domingo, el de prueba, a ver qué tal. Para colmo de males me acompañó mi primo, al que le han robado dos bicicletas en su vida. Él, tan querido conmigo, sólo logró asustarme más durante el trayecto. A cada nada me decía que nos estaban persiguiendo para robarnos las bicis, y el dinero... y la dignidad, qué sé yo. Incluso llegó a decir: "si vio a ese tipo que tenía una navaja grande, ese nos va a robar". Maldita sea, nos demoramos una hora de trayecto y renuncié a ir en bici porque si eso era a las 11 am de un domingo, ¿cómo sería entre semana a las 6am para llegar a clase de 7? El horror.

Pero luego, dos años después, llegó lo bonito. Chico Calvin anda en bici y una vez que cancelaron clase en la u, decidimos ir hasta el parque más grande de Bogotá, el Simón Bolivar... miento. Una vez fuimos a la feria del libro con él y salimos tan tan tarde que ya no habían buses que me llevaran a mi casa, así que él dijo que me llevaría en su bici. Por miedo y pena dije que no, pero sí accedí a que me acercara un poco, al menos para que el taxi que tuve que coger no me costara tanto. Yo, que cargaba con miedos de bici, y él, que llevaba mi misma edad montando en bici en la ciudad nos encontramos por primera vez, sobre la bici. Morí del susto porque no recordaba que debíamos pasar no uno, sino dos puentes, y el loco este decidió llevarme sobre su parrilla y sus "patos", al tiempo que al lado nuestro pasaban camiones pesados. Creo que grité un poco esa vez, pero estaba tan emocionada, dios.
Luego sí llegó la invitación al parque, invitación que incluía llevada en bici y todo. Acepté ir así, porque qué carajos sin saber que ahí ya empezaba a sentir el miedo de otra manera. De la universidad al parque hay mil rutas, pero tomamos aquella que él conocía más y que incluía subir un puente. No me oriné del susto, pero si morí un poco y me reí muchísimo, además que desde entonces descubrí que con los pies podía hacerlo a él ir a la derecha o a la izquierda, aún utilizo ese método para hacerlo voltear.

Mucho más adelante, cuando chico Calvin se quedaba en mi casa y salíamos para la U, aprendí otras rutas, diferentes a la única que utilicé con mi primo aquella vez de la prueba. También aprendí que no habían mil personas persiguiéndonos y tratando de robarnos la bicicleta en cada esquina. También aprendí que salir a las 6am era delicioso porque el frío que se siente va acompañado de vida. Y más importante aún, aprendí que muchos de esos miedos no son míos y no me pertecenen, se los devolví a sus dueños y agarré mi bici, la semi-mía. Después de un montón de arreglos (que todavía no terminan), monto a esa pequeña bici, que la creo de género masculino y le apodé: Mesié. No monsieur, porque una no quiere andar explicando la pronunciación del nombre de su bici por ahí.

La gente aún me pregunta que si no me da miedo andar en bici, y sobretodo cuando son las 9 ó 10 de la noche y voy para la casa. Nunca les digo lo que realmente pienso, porque es tarde y siempre quiero llegar a casa. Respondo que No, que No me da miedo y sigo mi camino. Y la verdad es que no, o no mucho. Me encanta ir y sentir que es el miedo el que me hace ir rápido (con cuidado), el que me hace mover las piernas y no perderme la experiencia. Me siento dueña de ese miedo, de mí misma, como me siento dueña de la bici, de andar por donde quiera para llegar al mismo punto. 

Y sé que ahora en Bogotá hay las mil y un campañas para mostrar la bici como un medio de transporte alternativo, ecológico, amigable, etc. Falta mucho, porque más que hablarle a la gente para que ande en bici, hay que hablarle a los que andan en buses y carros, conduciéndolos. Ellos, que a lo mejor también pierden el miedo cuando están frente al volante... pero también pierden la paciencia y la humanidad y se les olvida que sobre las bicicletas y motos hay seres humanos. Eeeeen fin, este post no es sobre eso.

Me encanta mi bici y yo creo que le caigo bien a ella. A él, como sea. Y me encanta que al menos en alguna cosa, aún, el miedo no es más grande que yo.

5.12.13

Felicitaciones.

Venía a escribir sobre algo (pronto a publicar) y resulté en Twitter, donde ya anuncian la muerte de Nelson Mandela. Miren que no soy una mierda de persona, lo juro, lo juro. Pero de verdad que me alegré, y mucho. Es una lástima, porque él no está en la tierra, pero es una alegría porque sus lecciones sí y este hombre... ¿tienen idea de cómo lo estarán recibiendo en este momento? Un gran maestro, que estaba de paso en la tierra para evolucionar. Por eso me da mucha alegría, porque si ha de ser necesario, volverá en otra vida y sus lecciones serán cada vez más fuertes para la humanidad.

Fin, aquí puede hacer como que no me leyó y olvidar este post para siempre. Fine by me.

15.11.13

Fun for you.

Tenía pendiente escribir este post, como si te lo debiera, o más aún, me lo debiera a mí misma. No sabía por donde empezar y entonces un día, d'esos hermosos días que voy regreso a casa después de trabajar y quiero andar rápido en mi bici mientras escucho la única emisora radial que soporto por ahora, y suena Fun For Me, de Moloko. Como siempre, pensé en ti y mis jodidas ganas de hacerte el amor con esa canción, que siempre me decías que era tu favorita y que te morías de ganas por hacer el amor al ritmo de esa canción, y me decías siempre: ¿te imaginas?, sería delicioso sexar con esa canción, y yo sólo atinaba a decirte: Nah, horrible, esa canción no me mueve, más bien y deberías escucharte esta canción. Y entonces mis canciones de sexar rotaban a tu compu, y al otro lado de la línea te escuchaba 'escucharlas', y afirmarme que sí, mis canciones de sexar sí servían para sexar, aunque nada como Fun For Me, de Moloko.

Finalmente nunca supe si sexaste o no con esa canción, pero sé que con las mías, un montón. Me constó y estuve al lado para cuando follaste con tu novia al ritmo de una de Zoé que me encantaba, y que me espantó, entre la complicidad de saberte mojada y mojando a tu novia y que decidí irme a bañar, como si me estuviera excitando o qué coños. La verdad es que no, tenía envidia y mucha porque no era yo la que estaba en la cama sexando con una de mis canciones. Para entonces, lo que menos me importaba era estar sexando contigo.

Creo que a los cinco meses (ni me atrevo a hacer cuentas), ya estaba deseando tenerte en alguna cama, porque sabía que ni en la tuya ni en la mía íbamos a estar. Me jurabas virgen y te parecía de locos hacerlo conmigo, pero es que nunca fui capaz de decirte que el día de mi prom ya me había metido yo en mi cama con mi mejor amiga. No quise evitarlo, fue un striptease que nunca olvidaré. Y creo que ese era el problema, que no quise evitarlo y que fue con ella con quien lo hice. En fin, historia aparte. Después de hacerlo con esa otra novata, ¿cómo carajos no quería estar contigo?, si incluso fingías orgasmos por teléfono just for the fun of it.

Luego, este luego del que hablo, cuando destapé no sólo mis ganas de comerte entera, sino de amarte por siempre, ese luego que me dolío hasta el hígado y también juré tapado y enterrado (o al menos libre y sin jodas por ahí), ese luego me pateó hace poco. ¿Será que piensas en eso, si acaso lo recuerdas? Yo no ando por la vida pensando en ello, en los kilómetros que estúpidamente tuve que caminar hasta el Puente Aéreo para poder verte, rogándote una puta explicación. Mendigándote amor. Al menos ahora que pienso en ello no me odio ni te odio. Fue así y punto. Pero eso sí, fue horrible, fue horrible te lo digo, pasar nuevamente caminando por allí, esta vez hacia el aeropuerto, pero pasar al lado, en una situación casi, caaaaaaasi similar porque me parecía injusto y porque lo que más quería era dar vuelta atrás, dejar de caminar y llegar a casa. Pensé que todo andaba bien enterrado, pero creo que no había llorado lo suficiente eso que pasó en el puente aéreo. Me pateó la cara voltear a mirar y recordar que después de sentirme la cucaracha más pequeña e insignificante, jugamos a querernos un poquito, me compraste una hamburguesa como si fueramos las mejores amigas del mundo y me contabas lo ansiosa que estabas por pasar una semana entera con tu novia. Con ella, la que te comiste al lado mío al ritmo de mis canciones para sexar. ¿Acaso no me podía rebajar más? No entiendo, después de cuatro años, por qué me aguanté tanto, tratando de ser fuerte y sostenerme en mi palabra. No pude, o lo hice a medias. No me rendí y seguí caminando hacia ese puto puente aéreo para verte, para saber si me decías lo que quería escuchar, pero si no, si acaso no pronunciabas siquiera media palabra que me enamorara nuevamente de ti, ya iba preparada yo con un pinche papelito que tenía escrito parte de una canción, DE ESAS QUE ME GUSTABAN PARA SEXAR, pero que decía algo así como: if you love someone, sometimes you've gotta set them free.Y te decía, que ese era mi momento para dejarte ir, a que te jodieras la vida con esa novia.

Y fue cierto, te jodiste la vida en esa semana de infierno y regresaste a Bogotá a encontrarte sin mí, porque no fui capaz de recibirte, ni siquiera al teléfono. Ya lo que sigue, eso sí lo sané, la parte del infierno que me correspondió a mí. Lo del puente aéreo, espero haberlo sanado esta vez que me tocó, que lo lloré como si estuviera sucediendo, pero que aunque caminé hasta el aeropuerto, esta vez no fui a mendigar amor, sino a ser amor, y aunque quería dar vuelta atrás e ir camino a casa, esta vez mi casa, mi hogar estaban en el aeropuerto, sin saber que finalmente sí iba caminando hacia allá. Por eso esta parte de la historia es diferente, porque aunque pareciera similar, esta vez lo dejé libre, y en esa individualidad es que vamos caminando.

No dejo de pensarte, deseando que estés bien, siempre bien. No dejo de pensarte ni cuando suena Fun For Me, de Moloko y me dan ganas de sexarte como nunca pude hacerlo, porque me carga un karma de no hacerle el amor a las mujeres que sí quiero. 



Dejé mi otro blog por usted, y míreme, escribiéndole en este... otra vez.

11.11.13

We count our dollars on the train to the party.

Nunca supe cómo continuar con una serie de post llamados Súbele el volumen, lo que pretendía ser el desahogarme de canciones que me gustaran o no aquí. en mi blog. Sin embargo es difícil opinar cuando escucho una y mil veces las mismas diez mil canciones de Blue October y Warpaint.

Es por eso que he venido acá a hacer una excepción, con esta mujercita. Ella, que se hace llamar Lorde, acaba de cumplir sus 17 añitos y también de publicar su primer album de estudio. Esta como quiere y es ñoña, ¿qué más le puede pedir una a la vida?

Les dejo el single con el que se lanzó al mundo, pero eso sí, recomiendo escucharlo con audífonos y los ojos bien cerrados, luego ya pueden ver el video. Primero lo primero, ahí va:



8.11.13

Y si no tiene biblia, puede leerla en línea...

Estaba (estoy) en Tumblr, y entre sus miles de imágenes gay (que obviamente debo admitir salen porque sigo a sus respectivos blogs) salió mágicamente una escena bieeen lésbica de LATINAS. Así, tal cual. Y resulté en una página porno lésbica de latina girls. Y mientras veía que se repite una y mil veces la misma actriz en varios cortos, pues me acordé que quería escribir aquí, ¿por qué?, a lo mejor y porque quiero enojar a dios.

Salía ayer de mi casa hacia la universidad con temor a que empezara a llover (voy en bici) y una señora testigo de jehova estaba paradota en la puerta cuando la abrí (y de no haber sido por mi afán, les juro que no habría abierto la pinche puerta), en fin que la señora me pidió y casi rogó que leyera el texto que puso en mis manos a las malas (tenía la bici, ¡de por dios!), y como no apoyo eso de recibir cosas para luego luego botarlas en la calle, pues opté por guardarlo en mi bolsillo y tomar camino. Ya muy en la noche, mientras esperaba por ahí, volví la mano hacia ese bolsillo y encontré el susodicho papel ese. Lo leí, por mera diversión y me encontré con esto y mis notas aclaratorias (que de pronto ustedes ya conocen porque esto es bien internacional, eh):

  • ¿Será posible que los muertos vuelvan a vivir?


Lo que dice la biblia: "Va a haber resurrección" (Hechos algo) (y gracias a eso tenemos semana santa)

Cómo nos beneficia saberlo (¿por la semana santa?):
-Encontraremos consuelo cuando muera un ser querido (2 corintios...) (Momentito, ¿un ser querido se muere y yo estaré bien por pensar que va a resucitar?, no, no se molesten, ampliaremos esta pregunta más adelante)

-Evitaremos el temor obsesivo a la muerte (Hebreos...) (Irónicamente, muchos le temen a la muerte gracias a la paranoia producida por la religión y por saber si el pinche infierno existe porque a decir verdad, pecar es más divertido)

-Tendremos la esperanza bien fundada de volver a ver a nuestros seres queridos que han muerto. (Juan...) (Primero: la esperanza bien fundada jajajajajajaja. Segundo: sí, vamos a verlos... cuando hayamos muerto y como familias de almas nos volveremos a encontrar y recordaremos incluso que en otras vidas ya habíamos estado juntos... ahí les voy contando)

¿Hay razones para creer lo que dice la Biblia? Sí, al menos tres:
- Dios es el Creador de la vida. (¿Y por eso debo creer lo que dice la Biblia?)

-Dios ya resucitó anteriormente a seres humanos. (mi escepticismo no da para tanto, y qué si la biblia lo dice, por qué le voy a creer)

-Dios anhela devolverles la vida a los muertos. (Anhela, y mucho, pero no lo hace, no a los muertos, pues muertos están, y la vida... la vida siempre es vida, ¿no que somos almas inmortales?, así sí vamos a vivir siempre, es el cuerpo el que se va... ¡dios!)

Odié el folletico ese, y de seguro usted, sí, usted, estará odiándome por aguantarse mi queja ahora escrita en mi blog, pero no me importa Caballero, me indigna que desde la religión todavía haya una manipulación y falta de información absurda. Aunque sí, a lo mejor y muchos no están (estamos) preparados para saber todo ese misterio de "la vida y la muerte")

Les recomiendo que lean un poco sobre regresiones. Es sumamente interesante. Y sobre la página porno esa, también es sumamente interesante, es porno lésbico real, no d'ese para excitar a hombres. Búsquenlo, soy envidiosa y no comparto links. Adiós.

19.10.13

El "nada para ti, todo contigo" de mi vida.

Sólo vengo a dejar una cosita que me va rondando la cabeza todos los días, sobretodo en las noches cuando llego a casa y él me recibe con su sonrisa de niño bonito. Porque él en algún momento (hace ya bastante) me dijo "Nada para ti, todo contigo" léelo, y abrió la página de aquel español con el que le gustaba hablar por Facebook antes de cancelar su cuenta para siempre.

Supongo que esa vez lo que más hizo ruido fue Audioslave, pero ahora después de tantos meses juntos y de noches y noches compartiendo el sueño, lo más importante ya no es que sea the Highway.

En fin, aqui va la entrada, porque no me atrevo a transcribirla.


Te amo.


10.10.13

Me voy feliz.

Hoy me vestí de negro, de luto. Casualidad o no, el día estaba para eso. Me vestí de luto y lo único que contrastaban eran esos aretes blanco/negro que compré la primera vez que subí a una comunidad en las que trabaja Techo. Altos del Pino. Como si muy dentro de mí lo supiera, hoy me vestí de luto porque hoy, después de tantos rodeos, decidí y comenté mi decisión de renunciar a la coordinación general del plan educación. Me voy feliz porque crecí, crecí como nunca y me voy de la organización siendo otra mujer. De luto porque da un poco de tristeza y nostalgía, pero llegué al límite y mis aportes serán desde otro punto. 2013 terminará con este proyecto y espero que llegue alguien pilo para el 2014 con una visión amplia y que siga y mejore lo que está.

Me voy feliz.

6.10.13

Culpable.

Cada cosa que pasa en la vida deja una enseñanza. A mí eso de regalar libros que parecen de autoayuda me ha enseñado a perder amigos. Sí, tal cual.

Bueno, la verdad que es un estúpido juicio que saco, pero así va la cosa. Por intoxicarme a final de año de 2011 no pude celebrar el cumpleaños de "mi mejor amiga" en su casa (a una hora y media de Bogotá) porque no sólo estaba trabajando el 3 de enero, sino que al final de la labor iría al doctor a ver qué cojones me había pasado por consumir tanto vodka con jugo de naranja. Resultado: mi cuerpo dejó de absorber Vitamina A. Ohhh C'est comme ça la vie .

El caso es que unos días después (como unos veinte) nos citamos cerca de mi universidad para vernos, y luego de tener yo todo ese tiempo para leer "Te amo pero soy feliz sin ti" de Jaime Jaramillo, decidí tomarle copia y regalárselo. Sí, lo obvio del asunto allí era que la amaba y era feliz sin ella, de eso no había duda, pero el asunto era otro, la esencia de ese libro que me gustó y quería compartírselo, porque la verdad nunca supe cómo hablarle, cómo decirle a ella que me tenía cansada, aunque hubiera mucho amor alrededor, de su quejadera con la vida, de creer que todos eran culpables de su falta de sonrisas y que ella sólo era una pobre victima de las circustancias. Claro, como yo a veces soy una mierda preferí regalarle el libro, para que lo masticara por su parte y no decirle algo así para herirla y que... luego me culpara por sentirse mal.

El punto después de un año y muchos meses, es que no sé si habría sido mejor hablarlo con ella que entregarle el libro. Desde entonces no nos hemos vuelto a ver... ni a hablar. Y yo sigo siendo la culpable, y ese es el punto más fuerte que me tiene alejada de ella. Me cansé de ser la culpable, y me cansé de verla esperarme.

Me alejo porque es la mejor manera para no sentir una culpa que no me corresponde.

29.9.13

Entonces, ¿qué eres? - Denso pero sustancioso.

No tengo una muy buena idea de cómo empezar este post. No tanto por falta de material pues gosh!, tengo mucho mucho en la cabeza, sino por el hecho de exponerme, en carne viva acá porque lo que escribiré es algo que me mueve, día y noche, no es mi oxígeno ni mucho menos, pero es algo que vivo con intensidad.

Voy a empezar por el principio, porque creo que eso es lo que hacemos cuando analizamos algo, empezamos a mirar desde atrás para encontrar la raíz del asunto y "atacarlo" if needed. El principio de esta historia toma lugar en el 2007 (la verdad es que no, es desde el 2003, pero lo emocionante, excitante y pornográfico empezó allí entonces por eso es mejor), cuando tenía apenas mis bonitos 14 años. Un año antes mi amiga Pollo me movío todos los huesos y recordé, muy en el fondo que las mujeres me gustaban, y mucho y que claro Pollo era la que más quería tomar de la mano y besar. La cosa es que con mi amiga Lüna las cosas eran muy tiernitas y no sé qué más pendejadas y en una noche de tragos (la única de mi vida con enlagunada -dícese de olvidar todo-) le pedí que me besara y fueramos novias y... otras mamadas que ya escribí.

Unos días después de nuestro segundo beso y muchas miradas cómplices y tomadas de la mano, en uno de nuestros escondites del colegio para besarnos (¡amé lo grande que era ese colegio, jaja!) hablamos sobre lo que eramos. No novias porque eso ya lo sabíamos, lo eramos, nos gustabamos y etc. Yo le pregunté que qué eramos, si siendo mujeres estábamos en una relación amorosa. Ella contundentemente respondió: Lesbianas. Recuerdo el pánico que sentí cuando la escuché responder esto y no más atiné a decirle: No puede ser, porque aún nos gustan los hombres... o bueno, más a ti que a mí (jajaja muy gay, la verdad es que sí respondí eso porque no me gustaba ningún muchacho, nunca y ella sí, un amiguito por ahí). Luego le dije que entonces eramos bisexuales y la cosa se quedó así, siendo lo que fueramos, estábamos juntas y eso era lo que importaba. 

Desde entonces, ya ni sé porqué, tantas ganas de reafirmar una bisexualidad por miedo a decir lesbiandad me volvieron en promotora número 1 de lesbiandad (¿esa jodida palabra existe?). Cumplí 15 años y me sentí grande... porque ya estaba terminando el colegio, no más por eso. Le dije a la rectora (monja ella) de mi colegio que era Lesbiana, a mis profes, al que fuera, para que no me jodieran... y para ello también tuve que decir que estaba en tratamiento psicológico y psiquiatrico. Se tranquilizaron un poquito, pero no sabían que NO TENÍA NADA que ver con mi orientación sexual, con la cual estaba supremamente cómoda, sino con una ansiedad y depresión leves diagnósticadas por mi psicóloga que se cansó de verme llorar a cada hora. Yo también me cansé y por eso fui a que me dieran un jarabe que sabía horrible y que ya no recuerdo su nombre. Serotonina al cien, eso sí.

Seguí defendiendo el sentirme lesbiana (porque ya lo de bisexual estaba muy lejos) y fue genial. El hecho de sentirme así incluso es una de las razones por las que este blog nació (que antes, su difunto amigo, tenía por nombre "Tengo una enfermedad mental"). Para la época mi mejor amiga era una lesbiana que conocí por internet y que amaba con locura, conectamos rápidamente y nos volvimos inseparables (es el único ser humano con el que he hablado por teléfono todos los días por más de dos horas). En un tiempo nos gustamos, salimos, pero no funcionó y seguimos siendo amigas... luego, luego lo volvimos a intentar pero lo que marca esta historia (más allá de la mierda que luego vivimos) fue el hecho de que ella tuviera miedo de salir conmigo porque: me vas a cambiar por un hombre en algún momento. Lo recuerdo un montón porque yo le argumentaba, que independientemente de un vecino con gafas que me parecía divino, eso no podía ser la señal para decir que me gustaban todos los hombres y que, estando con ella, la fuera a cambiar por uno como él... Un año después salí con mi primer novio. No todo fueron flores, pero sí fue significativo porque me conocí con un hombre, una experiencia jamás vivida. Luego de esto sentí que tenía que pasar por esa experiencia y ya, y que simplemente maté la curiosidad de estar con un hombre en una relación amorosa, y por qué no, enamorarme. 

Entonces fue ahí cuando tanta proclama del amor libre (bueno, no tanto amor libre, de por dios!) sino del amor beyond genres se volvió más significativa, ¿y qué si me enamoraba de un hombre? No puedo decir que me enamoré de él, fue supremamente intenso, pero acabó en menos de nada... sin embargo estuvo ahí, fue importante, aunque al principio viviera todo al revés. Me daba pena darle un piquito en la calle, sentía que eso debía hacerlo en privacidad, porque yo tan lesbiana, no podía ir por la vida besando a un hombre por ahí. Sí, eso se piensa en situaciones como esas, o eso pensé yo. No podía tomarlo de la mano en público y cosas así. Luego hubo un poco más de apertura, pero vivimos cosas externas a esto y se acabó la cosa. 

Salí con la Maga luego de esto, y recobré la libertad de besar a una mujer en la calle, porque eso sí lo hago yo sin tanta pendejada. No voy a contar esta historia porque este blog está hecho un poco más por ella que cualquier cosa, así que pueden remitirse a todos los post del 11 if you want to. El caso es que después de tan significante e importante relación estoy yo, otra vez, saliendo con un hombre. (Y siempre, esta historia de estos dos personajes, La Maga Y Calvin se escribe en paralelo un poco) Calvin llegó a cambiarme muchas ideas pero eso sí, a enamorarme. En medio de nuestros viajes y experiencias, su inconsciente me pidió que no le mirara el cuerpo (de hombre) sino que lo mirara a él, como ser. Lo feo del asunto es que era cierto, por más maravilloso que él fuera, no podía verlo más allá de su cuerpo de hombre con etiqueta de Mejor Amigo. Lo teníamos todo para estar juntos pero mi tan llamada lesbiandad no me dejaba, porque, ¿otra vez de lesbiana saliendo con un hombre?

Recuerdo mucho que en la segunda marcha LGBT a la que fui con Luna, Jose y ella no paraban de decirme que ser bisexual era recibir lo mejor de both worlds. Tal cual. Ahora bien, tanta etiquetadera, después de unos seis años me tiene cansada, y me tiene acá, escribiendo este post. Cansada porque me preguntan, porque hay gente que ya no me habla pues ahora "soy heterosexual", porque ahora "soy bisexual", porque ahora "no soy lesbiana". JOOOODEEEEEEEEEEEER. A mucho soy Lydia y na más porque es mi apodo. Yo no soy con quien me enamoro ni con quien me meto a la cama. NO LO SOY.

Estoy harta de esto precisamente porque mi proclama de amor beyond genres va para ese lado, aunque yo lo esté viviendo al revés (como si hubiese nacido homosexual y me "convertí" en heterosexual, pero no!). Creo firmemente que el homosexual como el heterosexual se hace y no se nace. Son construcciones culturales (mátenme por lo que escribo, si quieren), pero lo son. Ser homosexual o heterosexual le corresponden ciertos patrones, ciertos roles que se deben jugar para su buena interpretación. El maricón o el macho alfa. La barbie girl o la marimacha. No más con esto supuestamente se están definiendo orientaciones sexuales. Espero que ustedes y yo sepamos que no, que eso no es cierto y que la mamasita más femenina también es lesbiana y el hombre más formalito es gay. Ahora, ¿por qué decir que se hace?, porque de acuerdo a lo que se te dé la gana creer, tú construyes tu sentir y tu ser X ó Y. Por ejemplo, hombres que salen con otros hombres pero deciden no llamarse gay. Tienen esposa, tienen hijos, pero na' más tener sexo con hombres les gusta y eso no los hace gay. Tampoco lo creo yo, aunque, ¿y por qué no vivir sus relaciones sexuales plenamente?... No me meteré en esa discusión, pero hace poco vi una imagen (gracias tumblr) de un trío H-M-H, o debo decir H-H-M if you fucking know what I mean. Yo creo que esa imagen le volaría los sesos a más de uno. ¿Cómo va a ser que un hombre se deje penetrar por un hombre y a la vez penetre a una mujer? MINDBLOWING para los cerrados, y si usted se sintió mal. MOJIGATO. Punto.

(Me exalté, no hay nada que más me genere preguntas en esta vida después de la espiritualidad que el sexo)

Sé que muchos antes de decidir de quién enamorarnos (porque sí, el amor es una elección) o a quién meterle o dejarnos meter la mano en nuestros pantalones, estamos pensando en si debe ser hombre o si debe ser mujer. Conozco a una nena de mi universidad que para "saber" si le gustaban los hombres o las mujers (después de tener ciertos noviesitos y ciertas noviesitas) decidió acostarse con el primer hombre que se le apareciera y luego con la primera mujer. Se acostó con un petardo y no le gustó, se acostó con una mamasita y le encantó: La superconclusión fue que era lesbiana. Ahora me odia porque yo, tan comible y mamasita que parezco (así lo expresa ella) tengo novio y me cambié de bando, ahora no me gustan "las tetas" ni las "vaginas" porque ahora sólo pienso en "penes".

HÁGANME EL PUTO FAVOR. Esto me indigna, me indigna un montón. Yo no soy bisexual, no soy heterosexual ni homosexual. Yo soy yo, tengo novio, lo amo, me encanta, y hasta él sabe que me hace mucho falta acostarme con una mujer. Pero eso sí, no enamorarme, porque respeto mucho el amor que nos sentimos los dos y si he de enamorarme de otra mujer, de seguro es porque él y yo ya no nos queremos tanto.

No jodan y no confundan vainas. Me gustó este post de Lesbicanarias, pero antetodo me gusta mucho la libertad de esto de amar, de sexar con quien se te dé la gana.  Y bueno, de generarles a ustedes mucho asco o muchas preguntas. No sean mojigatos y amen, amen mucho.

Chao.

24.8.13

Desde el fondo de mis visceras.

Usted me duele en el estómago en donde toda la rabia siempre me ha dolido. Salí de mi casa porque no quería más mamá ni más papá, porque mi vida se estaba... nono, yo estaba convirtiendo mi vida en un constante "educando a mamá y a papá" y esa no era mi labor. No lo es. 

Pero salir de mi casa a encontrarme con usted, que lo quiero llamar escoria y basura humana, porque todavía lo siento como un error enorme de mi vida, no era lo que quería hacer. Usted imbécil, quiero verlo como una enseñanza, un aprendizaje, darle las gracias y dejarlo ir... pero todavía no lo he hecho. Con usted se me sale lo más animal y mis instintos más bajos. Lo quiero ver sufrir, y esa es la verdad. Quiero ver que sufra, que coma la mierda que dice que comió por un PUTO mes. Uno solo. Que entienda que es dejar de comer, dormir en la calle, estar solo. Imbécil.

Quiero que entienda y a veces creo que sólo va a entender y crecer, madurar y entrar en conciencia cuando sufra. ¿Por qué?, pues simplemente porque estoy en este estado de querer verlo sufrir, ¡no más!

Quiero hacerlo culpable del dolor de estómago y del alma que siento. Quiero hacerlo culpable por dañar lo más bonito y hermoso que mi vida ha sentido a su lado y es a Pequeño Calvin, porque ese niño prefirió curar mis heridas antes de las suyas y ahora yo no sé, todavía no sé cómo curar las de él porque me duele más que todo saber que fui yo quien se las causó, gracias a que yo le di a usted, grandísimo petardo, todo mi poder, todo mi miedo para que me manejara. Estoy pegada a medias gracias a Calvin, ¿pero y él?, ¿a él quién lo pega, quién lo restaura? Desgraciado. 

Y usted imbécil, embajador de la familia y el buen trato a la mujer, ¿cuándo va a tener las huevas para aceptar el aborto que le causó a su novia?, ¿cuándo va a tener las huevas para tomar la responsabilidad de su vida y no causarle otro aborto a su novia, ya que no fue capaz de responsabilizarse y no embarazarla de nuevo a ella?, a esa estúpida que todavía sigue con usted porque ya no tiene a nadie más, ni siquiera a ella misma. 

Explíqueme, idiota, ¿cuándo va a dejar de hablar tanta mierda, tanta basura que suena tan bonita, y va a actuar?, ¿cuándo va a dejar de quejarse, de críticar y se dedica a proponer?, ¿cuándo va a ser el que contribuye y no el que quita?

Lo peor de esto no es mi odio, sino mi miedo hacia usted. Lo aborrezco, desde el fondo de mis visceras, lo aborrezco. Ojalá aprenda en ésta y no en otra vida. 

19.8.13

Todo está como está.

Increíble pero cierto que mi última publicación haya sido hace un trimestre. Uno enterito. Uno lleno de miles de cosas, d'esas que no se escribir acá y que por eso mantuve lejos, lejitos. Tal vez por aquello de no saber contarlo, no saber hablarlo y como siempre, seguir callándolo. Una de mis amigas, de esas bonitas que conozco desde el 2006 y que desde entonces ha visto mi vida, me repitió por milésima vez eso de: "no estás sola, no te guardes las cosas". A veces no sé si me las guardo, porque las siento muy a flor de piel, y siempre a veces creo que son obvias, son visibles, no hay que preguntar, están allí. Lo difícil está en pedir un abrazo, porque creo que no lo necesito (me gustan pero...), pedir ayuda, porque creo que eso es exagerar la cosa, como si yo pudiera sola, es mi desorden, yo lo arreglo ¿no?... Creo que olvido que el desorden del otro es mío, y viceversa.

Hasta hace poco me di cuenta de eso, cuenta de verdad, una cosa así bien tangible, de ver, de sentir cómo no estoy sola. Suena patético, creo que desde enero ya no me digo a mi misma que estoy sola, me pareció estúpido para la época and still it does. Pero la cosa va así, en que lo pude ver, en que eso que está muy a flor de piel no significa que alguien por inercia, porque sí o porque no se acercará y me alivianará la carga. Me falta hablar mucho, expresarme un montón. No sé en qué momento decidí nuevamente callarme, simplemente no hablar. Ni bueno ni malo, todo estaba como estaba. Todo está como está. Hace tanto que no escribo, que no escribo ni los verbos ni los adjetivos básicos en aquel cuaderno blanco.

En fin, me pasa muy seguido que abro el blogger para escribir algo, y lo único que hago es enfrentarme a la "ventana en blanco" y que salga lo que tenga que salir. Pensaba en escribir un poco sobre aquello que me movió un montón a final del pasado semestre, pero no sé cómo y ya quedará para una próxima ocasión.

Sí, definitivamente no puedo escribir más por hoy.

5.5.13

De paseo por victimalandia.

Este blog debería llamarse Hoy sí quiero joder a mi familia, para poder dedicarme en paz y escribir mal de mi familia, pero da igual, sigue siendo mi blog y hago con él lo que quiera.

Como venía diciéndoles: Esta familia es jodidamente curiosa, luego luego me dicen que porqué no soy normal. 

Mi papá me pega un puño, me deja un ojo morado, mi mamá mira y no hace nada. Yo sobrevivo todo en silencio (denunciando y toda la cosa) y mi mamá... ELLA ES LA VÍCTIMA.

Me da mucha risa, un montón la verdad. Le pregunté nada más que si firmaría un papel como testigo del golpe, y me dice que no sabe porque (léase con voz de víctima) ella está entre la espada y la pared.

Le faltan cojones, digo yo. Hasta los de medicina legal me felicitaron por denunciar, jum!

Y ya, me desahogué.

1.5.13

Eso me acuerda:


la última vez que mi papá me golpeó (y por decir la primera, sin incluir los golpes infantiles) lloré un chingo y lo odié otro. No pude dormir y escuché Julieta Venegas (muy sentimental yo, pues) Y la canción esta de Sería Feliz, recuerdo tanto que dije bien fuerte Ojalá mi papá estuviera muerto y en ese momento Julieta terminó con seguro así sería feliz

Me siento niña grande al considerar que no necesito eso para ser feliz, pero igual niña, una niña que todavía está bien, bieeen herida por dentro y que le guarda ese odio a su papá porque ella creció idealizándolo y haciéndolo perfecto. Sé que no lo es, y que no puedo vivir toda mi vida en resentimiento porque él no es lo que yo quisiera. Así como no quiero ni espero llenar nunca sus expectativas ¿por qué habría él de llenar las mías? Es injusto, y más aún que todavía esté mi niña interior jodidamente herida y yo no he hecho nada al respecto. Eso me duele más.

Un post bonito y reflexivo para no llenarme de rabia, pues.
Así, como cuando quieres denunciar a tu papá a comisaria de familia por darte un puño en la cara y que ya no te aguantas más porque pues sí, posiblemente lo harás.

El sarcasmo no cubre la rabia que siento, claro que no.

21.4.13

* no sabe qué escribió aquí *

Venía como con todas las ganas de escribir pero ya le perdí todo el hilo a lo que venía pensando. Era un poco de todo y como siempre, mucho de nada. Iba pensando en esa chispa que dejo que se me vaya muy a menudo, por lo menos ahora, donde ya no puedo estar con ningún niño porque me siento supremamente incómoda. No sé qué rayos con esto, pero dado que todos son para mi niños... me estoy quedando sola * se ríe un poquito *

Estoy nada depresiva, si lo comparo con mi vida en general * se ríe fuerte * pero la verdad es esa. Sólo me siento observadora, cambié de rol y no sé cuánto me vaya a durar esto. No sé si me salvé, si estoy al borde del camino o todavía ando caminando. Estaría equivocándome si digo que me siento en paz, porque siento que faltan un montón de cosas para estar así, es una tranquilidad que me pica en este momento. Tal vez pica el saber que puedo estar en movimiento, haciendo "algo", pero prefiero, de verdad que prefiero no hacerlo. Prefiero no incomodarme... ¿qué coños con eso? Un bigote y les digo: Para evitar la fatiga.

A veces creo que es el control. El que me enseñaran a vivir complicándome la vida. A poco y suena bien adolescente lo que digo, negarlo sería muy tonto. Pero así es, cada vez que veo a mi mamá jodiéndose la vida con tonterías me veo reflejada, me da mucho miedo, me da miedo llegar a esa edad y seguir con tonterías que no me dejan disfrutar la vida. El estresarme por todo cuando realmente no es nada. El tener mil opciones al frente mío pero no verlas, no verlas porque me enseñaron que así tenía que ser, nada fácil. ¿Qué gran tontería tengo en la cabeza? Sí, era eso. Venía a quejarme sobre ello, sobre ese "algo" que puedo hacer y todavía no hago, o no soy. No me quiero complicar la vida no más por haber llegado a un punto de mi vida donde esa fue la "mejor" lección ofrecida. Sería invalidar a todos y cada uno de los nuevos maestros que llegan día a día a mi vida a enseñarme otras cosas, menos tontas y más útiles. No es justo, de veras que no.





11.4.13

Entonces, por fin no estoy buscando a nadie más.

Ojalá no lo estuvieras tampoco, pero no más dejaré que pase.

24.3.13

Por favor

Hace unos años, tal vez ya unos once años, sentí que mi mamá era la mamá de todo el mundo, menos la mía.


Hoy y hace ya bastante tiempo me siento igual.

Sólo que esta vez quiero que no me importe.

17.3.13

Leído en una conferencia.


Sabio no es aquel que tiene su mente atiborrada de información; la verdadera sabiduría consiste en poder ser felices en el mundo tal como es, sin pretender acomodarlo como  a nosotros nos gustaría que fuera. Tu paz interior y tu felicidad depende de aceptar que no puedes elegir lo que crees que debería de ser pero sí que puedes elegir como quieres vivir lo que ya estás viviendo. Cuando juzgas como buena o mala una situación, confundes la realidad con tu interpretación de ella. Entonces harás que la paz sea imposible para ti porque tendrás tu mente enfocada en conflictos y por ley de correspondencia, conflictivas serán también las experiencias que el mundo exterior te brinde.

Dr. Lyall Watson Dr Hans Jenny (1904-1972) (Cymatics)

13.3.13

Perderme. (O she's scared)

Mi cumpleaños fue bien miserable. Punto. Sólo pequeño Calvin pudo salvar el día y así fue. Y más que un domingo aburrido donde habría querido matar mucha gente, mucha por dios, me invadió un vacío gigante. GIGANTE. Me acordé de algo y por ahí iba la cosa:

Do you remember when 21 years was old? ♫

También lo entendí cuando sonaba esta canción y él me dice algo como: "Ahí está tu parte" y suena But I'm twenty now, and I wanna see my nineteenth year again. Hold on to me, you are the closest thing I've ever had to a real friend.


No es chiste que ya haya pasado una semana y hasta ahora escriba sobre eso aquí. Y en fin, que me encontré esta cosa bonita con la fecha de mi cumple en el fanpage de Acción Poética y he decidido dedicarmelo a mi. Gracias quién quiera que seas P.K.



11.3.13

"Yerba maldita"

Después de construcciones de agosto, llegó a la oficina una pequeña donación de unos 500+ libros para los barrios en donde está el plan de educación. El único hueco que tenemos propio que podemos decir que es del plan se vio completamente lleno de libros. Primero tuvimos que meterlos en cajas... no más para organizarlos y no tener que nadar en ellos.  (Claroooo, porque estaban literalmente botados, por aquello de economía de espacio (?) )Utilicé así muchas horas de mi existencia organizando, clasificando, e incluso llevándome libros porque a ver, si está Guerre et paix pues tú sabes que esa edición rota en francés te sirve más a ti en casa que en un barrio, so be it, muchos libros también resultaron en mi biblioteca, incluyendo uno que quiero quemar y ver cómo salen todos sus demonios...

Se titula Marihuana "Yerba maldita", con comillas y todo. Ya sabrán ustedes lo simpáticas que me parecen las comillas. Me lancé cual pre-adolescente al libro para saber qué maravillas sobre la marihuana podían salir de un libro de aspecto viejo. Lo abrí e inmediatamente cayó en este jodido estupendo capítulo:

LA MARIHUANA Y EL HOMOSEXUALISMO

"El homosexual de por sí es un individuo depravado y sin escrúpulos, a menudo usa de todos los trucos y artimañas para lograr satisfacer sus instintos sexuales anormales.
¿Qué tal una combinación de homosexual y marihuano? ¡Algo terrible! ¿Verdad? Indigno, sucio y bajo. Desafortunadamente muchos homosexuales son grandes consumidores de narcóticos y de marihuana. Bajo su acción cometen los más atroces atentados contra el individuo y la integridad de su sexo, sin que existan barreras de edad, hora o lugar. Esta combinación homosexual y marihuano, es algo que hasta el hombre normal aunque sea marihuano repudia. La marihuana con sus efectos embriagantes y narcóticos le permite llevar a cabo su cometido entre adolescentes a los que incita a fumar la marihuana y una vez enviciados a la yerba, los obliga a ser sus concubinos. Este adolescente marihuano e incitado al homosexualismo comienza a verstirse llamativamente y a usar aditamentos y afeites impropios para su sexo. Se hace cada vez más extravagante y termina en homosexual y corruptor de menores. Otras veces el homosexual no se extralimita en estas características feminoides sino que por el contrario se enmascara con las típicas del sexo masculino para así no llamar la atención de sus víctimas.
El consumo de la marihuana, puede fácilmente transformar una persona sexualmente normal en un homosexual, porque altera muchos de los intintos inferiores, dentro de ellos el sexo. Bajo la actuación de la hierba, el instinto sexual se puede aplacar o exaltar notablemente. Como la persona no puede usar correctamente su voluntad o su poder de decisión, al estimularse su instinto sexual, ejecuta cualquier tipo  de actividad, ya que no puede discriminar si está bien o mal hecho. Es impulsado por una fuerza superior a realizar actos, que probablemente no estén de acuerdo con su conciencia moral, que bajo la acción del tóxico se afecta notablemente. Ha perdido todo sentido de lo que es responsabilidad y no se puede explicar porque ejecuta actos que jamás realizaría en condiciones normales.
Esto es muy cierto, especialmente entre adolescentes con mentes aun en formación y sin la más mínima visión de la maldad e infamia del homosexual que no se manifiesta como tal, sino cuando los efectos narcóticos de la yerba están en su apogeo, cuando el individuo ha perdido el poder de ser quien es. El instante en que ha dejado de ser hombre, para convertirse en NADA, en nada más que en un despreciable homosexual".

¡Hágame el hijueputa favor!. Ni les muestro el capítulo de Marihuana y prostitución, que así de verídicos, científicos, serios y nada moralistas son sus postulados, los del señor éste. Un querido paisa que le dedica el libro a su mamá como agradecimiento por ayudarlo a ir por buen camino. Qué-mierda.

Habría tanto para decir, pero eso ya es perder el tiempo, como hago yo contándoles esto e indignándolos un poquito más. Chao.

10.3.13

F

La Noche. La Luna. La Escritura. La Literatura. La Voz. La Cama. La Gata. La Sonrisa. La Luz. La Oscuridad. La Boca. Las Piernas. La Poesía. Las Letras. La Lectura. Las Mujeres. La Naturaleza. La Música. Las Madrugadas. La Comida. La Risa. Las Manos Entrelazadas. La Vida. Las Caminatas. La Mirada. Las Llamadas. Las Lenguas. Las Cámaras. La verdad. Las Fotografías. La Danza. Las Canciones. La Cadera. La Inspiración. La Musa. 


No lo sé, pero todo aquello que me gusta mucho, es femenino. No sé si es la magia del español o mero capricho mio, sólo me pareció curioso, pero puede ser capricho, porque puedo escoger La Paz y no La Violencia... Aunque El Amor le puede ganar a ambas.

No lo sé, estoy jugando con palabras... como siempre y sin sentido.

[borrador desde 14 jun 2011]


8.3.13

Capítulo L

"... Todo me pareció tan triste y silencioso después que desapareciste en la bajada, que tuve más miedo que nunca a ese día que se acerca, que llega, sin que sea posible evitarlo ya... ¿Qué haré? Dime, dime qué debo hacer para que estos años pasen. Tú durante ellos no vas a estar viendo todo esto. Dedicado al estudio, viendo países nuevos, olvidarás muchas cosas horas enteras; y yo nada podré olvidar... Me dejas aquí, y recordando y esperando voy a morirme".

María, Jorge Isaacs. 

4.3.13

Para sacar.

A veces, sólo a veces, me da miedo el poder de la declaración. Sin embargo, no sé que sería de mi vida si no hubiese declarado un cambio a inicios de diciembre de 2O11.

Estaba mamada, tenía una relación extraña con Javier, y no lo soportaba. La relación, a él. Usted lo sabe, si está leyendo esto. Ahora que escribo esto me acuerdo del 6 de diciembre, cuando después de recoger las notas de francés y planear un día juntos dice que prefiere irse a la casa y Jen le rogó para que se quedara conmigo. ¿quién putas hace eso, díganme? No me gusta eso de rogarle a alguien que se quede cuando no lo quiere.

En fin. Necesitaba un cambio, y por alguna razón lo busqué todas las noches hasta las 5:30am, que era cuando me iba a dormir, porque nunca soporté el azul del cielo cuando iba a amanecer. Me daba miedo, y un vacío en el pecho que sólo pude alimentar escribiendo. De allí nace que dejara el computador y empezara a escribir en un cuaderno blanco, escribir de todo y de nada, con todos los colores que tenía disponibles. Soñaba con estar con la Maga, porque sí, había magia en ella y algo que me gustaba mil que me hacía querer ser su novia. Sin más. Recordé las lecturas que llegaron a mi gracias a mamá sobre la energía en el cuerpo y decidí por segunda vez ser vegetariana. Había algo en las miles de lecturas que siempre decían algo como: "si entras a un cambio en tu vida sin un propósito claro, pronto lo vas a abandonar" y por ello escribí en el primer papel blanco que encontré en mi cuarto con el primer marcador que encontré la palabra "CAMBIO" al lado del cosito de la luz de mi cuarto, para verlo siempre. Resulté quitando ese papelito en julio, tal vez, cuando muchas cosas se fueron dando solas.

Sí, fui novia de la Maga y seguí aprendiendo cosas de ella. Mi papá algún día me dijo que cometí un error grande "metiéndome" con mujeres, "errores de los que se aprende a las malas y de los que uno se arrepiente" pero si algo tengo claro es que no me arrepiento, aprendí mucho y no son errores. En fin, que luego empezó otro cambio grande, en medio de lecturas y de muchos "ya sé, ya sé, y ya sé"...


Me encontré esto en los borradores del blogger. No sé qué quería decir, pero lo voy a dejar salir para que no siga aquí recogiendo polvo.

19.2.13

Un año después

Y yo todavía la extraño.


Digamos que escoger a Bonnett para el ensayo final en Literatura Colombiana es en honor a mi gata y un feo cuento que me hizo llorar.

Aquí va la entrada.

1.1.13

¡Feliz orgasmo 2013!

Tuve una novia a la que llamaba Tonta. Algunos de ustedes ya lo saben, incluso ella, porque siempre se lo dije con amor. Ella era una Tonta chévere que leía artículos de sexo interesantes y me los compartía. De hecho, en parte a ella le debo haber creado mi primer blog por allá en abril del 2009. Anyway.

La Tonta una vez me preguntó que si yo tenía actriz porno favorita a lo que yo me reí porque, nooooo. Jaja, ella sí, aunque no veía porno (who fucking gets her?), lo curioso es que se moría por Stoya. Y Stoya me gustó a mi porque se parecía un poco a ella. Alta, blanca, buen trasero y poco pecho. Era como la Tonta, pero porn star! * risitas en la cabeza *

De regalo de año nuevo, les traigo a ustedes un video genial de la Stoya. No es Porno, es algo raro. Al parecer le pidieron a algunas actrices porno que leyeran un capítulo de un libro mientras tenían un vibrador puesto. La idea es verlas tener un orgasmos mientras leen. Para sus ojos (y oídos) Stoya.

¡Feliz 2O13!