19.10.13

El "nada para ti, todo contigo" de mi vida.

Sólo vengo a dejar una cosita que me va rondando la cabeza todos los días, sobretodo en las noches cuando llego a casa y él me recibe con su sonrisa de niño bonito. Porque él en algún momento (hace ya bastante) me dijo "Nada para ti, todo contigo" léelo, y abrió la página de aquel español con el que le gustaba hablar por Facebook antes de cancelar su cuenta para siempre.

Supongo que esa vez lo que más hizo ruido fue Audioslave, pero ahora después de tantos meses juntos y de noches y noches compartiendo el sueño, lo más importante ya no es que sea the Highway.

En fin, aqui va la entrada, porque no me atrevo a transcribirla.


Te amo.


10.10.13

Me voy feliz.

Hoy me vestí de negro, de luto. Casualidad o no, el día estaba para eso. Me vestí de luto y lo único que contrastaban eran esos aretes blanco/negro que compré la primera vez que subí a una comunidad en las que trabaja Techo. Altos del Pino. Como si muy dentro de mí lo supiera, hoy me vestí de luto porque hoy, después de tantos rodeos, decidí y comenté mi decisión de renunciar a la coordinación general del plan educación. Me voy feliz porque crecí, crecí como nunca y me voy de la organización siendo otra mujer. De luto porque da un poco de tristeza y nostalgía, pero llegué al límite y mis aportes serán desde otro punto. 2013 terminará con este proyecto y espero que llegue alguien pilo para el 2014 con una visión amplia y que siga y mejore lo que está.

Me voy feliz.

6.10.13

Culpable.

Cada cosa que pasa en la vida deja una enseñanza. A mí eso de regalar libros que parecen de autoayuda me ha enseñado a perder amigos. Sí, tal cual.

Bueno, la verdad que es un estúpido juicio que saco, pero así va la cosa. Por intoxicarme a final de año de 2011 no pude celebrar el cumpleaños de "mi mejor amiga" en su casa (a una hora y media de Bogotá) porque no sólo estaba trabajando el 3 de enero, sino que al final de la labor iría al doctor a ver qué cojones me había pasado por consumir tanto vodka con jugo de naranja. Resultado: mi cuerpo dejó de absorber Vitamina A. Ohhh C'est comme ça la vie .

El caso es que unos días después (como unos veinte) nos citamos cerca de mi universidad para vernos, y luego de tener yo todo ese tiempo para leer "Te amo pero soy feliz sin ti" de Jaime Jaramillo, decidí tomarle copia y regalárselo. Sí, lo obvio del asunto allí era que la amaba y era feliz sin ella, de eso no había duda, pero el asunto era otro, la esencia de ese libro que me gustó y quería compartírselo, porque la verdad nunca supe cómo hablarle, cómo decirle a ella que me tenía cansada, aunque hubiera mucho amor alrededor, de su quejadera con la vida, de creer que todos eran culpables de su falta de sonrisas y que ella sólo era una pobre victima de las circustancias. Claro, como yo a veces soy una mierda preferí regalarle el libro, para que lo masticara por su parte y no decirle algo así para herirla y que... luego me culpara por sentirse mal.

El punto después de un año y muchos meses, es que no sé si habría sido mejor hablarlo con ella que entregarle el libro. Desde entonces no nos hemos vuelto a ver... ni a hablar. Y yo sigo siendo la culpable, y ese es el punto más fuerte que me tiene alejada de ella. Me cansé de ser la culpable, y me cansé de verla esperarme.

Me alejo porque es la mejor manera para no sentir una culpa que no me corresponde.