16.12.16

5

Recuerdo que en el blog anterior publiqué una imagen que decía:
- What do you wanna be in 5 years?
- Happy.

Recuerdo también que no sabía cómo me veía en 5 años (para entonces, el futuro 2015).

Esta noche no he dejado de pensar en quién fui hace 5 años y lo distinto que veo todo y cómo no me veía en esto ni en ningún otro lugar. Simplemente no me veía. Las fechas de hace 5 años coinciden, así que el 16 de diciembre también fue un viernes. Ese día salí de fiesta porque la chica que me gustaba cumple años y queríamos celebrar. Había decidido, ocho días antes, que no quería una relación a distancia con La Maga y que quería darle un chance a esta nueva chica.

Cinco años después me veo a mi misma asustada y muerta del miedo porque sí, porque no y por sospecha. Me encuentro con las maletas y cajas empacadas porque decidí que mi relación de cuatro años no tenía futuro y que ni en cinco años ni en dos meses me veía más en ella. Me encuentro a mi misma ad portas de mudarme por tercera vez desde que dejé la casa de mis padres y a horas de salir de la ciudad a decirle Sí a la vida, y a él. Decirle sí a una relación a distancia que siento tiene mucho futuro y mucho que ofrecernos.

Esta noche no siento más que ganas de llorar de felicidad y me emociona poder hacerlo, por fin, después de tantos meses. Estaba cansada de llorar de dolor. Esta noche siento ganas de cantarle a la vida y muero porque llegue el 17 rápido, o lento y seguro, no sé. Esta noche sólo sé que, así como aquella imagen que compartí en el otro blog, quiero ser feliz y hace cinco años no me hubiese imaginado que habría tenido que caminar todo esto para llegar hasta aquí.

Sólo sé que lo único que quiero ser es feliz, en las próximas horas, días y años. Como sea. Espero soltar el control y el miedo y confiar que el universo sabe cómo puedo ser feliz, muchísimo mejor que yo misma.

Confiar y ser feliz.

26.11.16

Bienvenidos.

De acuerdo a lo último que ha pasado en mi vida, presiento que este blog recibirá visitas de gente que no quisiera que leyera nada de mi. No porque tenga algo que ocultar, sino porque éste es un blog personal y creo que yo debería tener derecho a decidir quién puede entrar a este espacio que es mío. Como cuando le van a dar a uno un abrazo, hay cosas con el espacio personal que uno siente que le deben respetar, por puro sentido común.

Pero sé que usted no respetó eso, como cuando le iba diciendo a todo el mundo que a mí me gustan las mujeres. Yo tengo derecho a compartir esa información con quién yo quiera, no usted. Y ante eso, por eso sé y siento que tal vez este blog puede ser visitado por gente que no quiero.

Sólo digo esto porque no pienso disculparme por lo que aquí hay y habrá. No pienso ocultarlo y mucho menos, como siempre, no pienso dar explicaciones. Interpreten lo que aquí hay como quieran, no es mi problema. No pienso cerrar este blog porque es mío, es mi espacio y lo hago respetar. Cerrarlo o denegar acceso a él es ceder mi poder. No volveré a hacer eso.

Asi que: Bienvenidos. Aunque del "bien" no estoy tan segura.