9.10.12

Me preguntaron cómo vivía, me preguntaron... Somatizando dije, somaaatizando ♪


 RESPIRACIÓN = ASIMILACIÓN DE LA VIDA

      En las enfermedades respiratorias, procede hacerse las siguientes preguntas:
1.                              ¿ Qué me impide respirar?
2.                              ¿Qué es lo que no quiero admitir?
3.                              ¿Qué es lo que no quiero expulsar?
4.                              ¿Con qué no quiero entrar en contacto?
5.                              ¿Tengo miedo de dar un paso en una nueva libertad?



Resfriados y afecciones gripales
      Antes de abandonar el tema de la respiración, examinaremos brevemente los síntomas del resfriado, el cual afecta principalmente a las vías respiratorias. La gripe, al igual que el resfriado, es un proceso inflamatorio agudo, o sea, expresión de la manipulación de un conflicto. Para hacer nuestra interpretación, no queda sino examinar los lugares y las zonas en los que se manifiesta el proceso inflamatorio. Un resfriado siempre se produce en situaciones críticas, cuando uno está hasta las narices o se le hinchan las narices. Tal vez haya quien considere exagerada la expresión de «situación crítica». Naturalmente, no nos referimos a crisis indecisas, las cuales se manifiestan con símbolos de una importancia proporcionada. Al decir «situaciones críticas» nos referimos a aquellas que, no siendo dramáticas, son frecuentes e importantes para la mente, que nos producen sensación de agobio y nos inducen a buscar un motivo legítimo para distanciarnos un poco de una situación que nos exige demasiado. Dado que momentáneamente no estamos dispuestos a reconocer ni la carga que suponen estas «pequeñas» crisis cotidianas ni nuestros deseos de evasión, se produce la somatización: nuestro cuerpo manifiesta ostensiblemente nuestra sensación de estar hasta las narices permitiéndonos alcanzar nuestro inconfesado objetivo, y con la ventaja de que todo el mundo se muestra muy comprensivo, algo impensable si hubiéramos dirimido el conflicto conscientemente. Nuestro resfriado nos permite apartarnos de la situación molesta y pensar un poco más en nosotros mismos. Ahora podemos ejercitar la sensibilidad corporal. (...)
 La nariz está tapada y hace imposible toda comunicación (la respiración es contacto, no se olvide). Con la amenaza: «No te acerques, que estoy resfriado», se saca uno a la gente de delante. Esta actitud defensiva puede reforzarse con estornudos, los cuales convierten la respiración en potente arma defensiva. Incluso la palabra queda disminuida como medio de comunicación, por la irritación de la garganta. Desde luego, no permite enfrascarse en discusiones. La tos de perro denota claramente, por su tono áspero, que el placer de la comunicación se reduce, en el mejor de los casos, a toserle a alguno. (...)
      
      Nosotros tratamos de expulsar una porción de estos problemas en forma de mucosidad purulenta, y cuanta más expulsamos más alivio sentimos. La abundante mucosidad que al principio todo lo obstruía y que congestionó las vías de comunicación debe diluirse a fin de que algo empiece a moverse y a fluir. Por lo tanto, cada resfriado hace que algo vuelva a moverse y marca un pequeño avance en nuestra evolución. La medicina naturista, muy acertadamente, ve en el resfriado un saludable proceso de limpieza por medio del cual se eliminan toxinas del cuerpo; en el plano psíquico, las toxinas representan problemas que también se resuelven y eliminan. Cuerpo y alma salen de la crisis fortalecidos, para esperar la próxima vez que estemos hasta las narices.

Tomado de aquí.

Y pues sí, así se me hace más fácil explicar el porqué de mi ausencia. Creo que lloré hasta parte de mi cerebro en Junio. Pero ya pasó junio y sus enseñanzas queridos compatriotas y no. Y la tos, que soñaba con jubilarse conmigo, decidió partir por la cordillera de esta gran ciudad en agosto. Si supieran lo feliz que me sentí cuando me di cuenta que ya no tosía. Eso es felicidad (y otras tantas cositas). Volví recargada (no de mocos), con ganas de querer y de hacer lo que se me antoje. A eso se debe que este blog ya no sea negro funeral y empiece en negativo. Hoy sí quiero, porque sí y punto. ¿Qué quiero? No sé, cada día es para inventarselo y hoy me invento que me gustan las palomitas que vueltan en este blog, el azulito del fondo y la crespa pelirroja del espejo todas las mañanas :)

¿Quién dice que no? Joder. 

PS: Gracias a quienes ahora me siguen, a quienes me rogaron por volver y se ofrecian desnudas por Skype (mira Clauch que la oferta estaba tentadora y todo)

2 comentarios:

  1. jaja. mira, ahí está mi nombre ^^
    hombre te essstrañé!
    y qué felicidad que vuelvas... cambiadita, azul y todo :D
    insisto en que debemos skypear. la encuerada la negociamos después :)

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  2. (y si te truenan las rodillas cuando te aferras a algo)

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